| 1.- | No pierdas contacto con tu emotividad y profundidad. Respétate y exige que los demás te respeten. No pases por alto tus necesidades emotivas. Reconoce lo que estás sintiendo frente a cada situación y exprésalo. Lo que tú sientes es valioso sólo por eso. |
| 2.- | Revisa tu "argumento de vida" y actualízalo para que tú mismo no te tiranices. En muchas oportunidades las cosas no "tienen" que ser de una determinada manera (son sólo prejuicios). Revisa las reglas que te impusieron tus padres o la sociedad y los prejuicios que aún manejas. |
| 3.- | Revisa tus relaciones inter-personales y ve la forma de optimizarlas. Para mejorarlas, a veces bastará ser explícitos en nuestras expectativas y aceptar más a los otros, tal y como son, no como nosotros quisiéramos que ellos fueran. |
| 4.- | Cierra situaciones inconclusas que te provoquen tensión (cartas por mandar, llamadas por hacer, conversaciones sin terminar, ...) |
| 5.- | Reduce las demandas externas innecesarias que te obliguen a postergar lo propiamente tuyo, cansarte y tensarte. |
| 6.- | Asume plena responsabilidad sobre tu vida. Si los demás te la echan a perder es porque tú lo has permitido. Si te pasan cosas, es porque tú has dejado que ellas pasen. |
| 7.- | Aprende a escuchar el "lenguaje" de su cuerpo para identificar situaciones que te ponen tenso. El cuerpo es capaz de hacernos saber todo lo que queremos escuchar. Un dolor de cuello podría indicar tensión nerviosa. Un dolor en el estomago "tengo miedo". Gripes reiteradas "necesito vacaciones" o "de algo estoy queriendo escapar". |
| 8.- | Descansa en forma adecuada. A veces nos cuesta aceptar que somos sólo humanos, que necesitamos descansar y reponernos. |
| 9.- | Date tiempo para tí mismo, sin remordimientos. Por lo general, las personas que viven tensas siempre parecen tener tiempo para los demás, pero nunca para s¡ mismos. |
| 10.- | "Baja las revoluciones". Lentifícate, cuando te sientas acelerado, agitado, y tenso. |
| 11.- | Pon en práctica un programa diario de relajación con técnicas que te acomoden, que incluyan la respiración abdominal. |
| 12.- | No gastes energías en remordimientos o en lo que hubieras podido hacer en el pasado. Tampoco te agotes pensando en lo que podría pasar en el futuro. Contáctate con el momento presente. Hoy tú puedes rehacer, empezar de nuevo, corregir errores, aprovechar tu experiencia, etc, ... |
| 13.- | Pon en práctica una rutina diaria que incluya una actividad placentera que dure al menos media hora todos los d¡as, como leer, escuchar música, etc. ... |
| 14.- | Si tu ambiente te resulta adverso, ... cámbialo. Aléjate de las personas y de las situaciones negativas. |
| 15.- | Regálate actividades placenteras con cierta frecuencia y aprende a disfrutarlas intensamente. |
| 16.- | Re-aprende a jugar y disfrútalo. Sé niño a veces. |
| 17.- | Desarrolla intereses diferentes a tus obligaciones laborales y familiares. Esto puede ser solo o en compañía. Gabriela Mistral los llamaba "oficios paralelos". |
| 18.- | Haz algún ejercicio físico regularmente. Te recomiendo que no sea competitivo, ni obligatorio, ni con horarios rígidos, que no sea remunerado. Recuerda que no se trata de agregar otra carga más, sino divertirse. |
| 19.- | Elimina hábitos auto-destructivos (tranquilizantes, alcohol, tabaco, drogas, ...) Si no puedes hacerlo solo, busca ayuda en alguien que respetes, que te de confianza y que no te haga sentir culpable. |
| 20.- | Aprovecha tu perceptividad, sensibilidad y sensualidad en el contacto con la naturaleza, en el comer, oler, oír, tocar, ver, etc. ... |
| 21.- | No te cierres ninguna puerta en la vida; mas bien aprende a abrirlas. |
| 22.- | Cultiva tu buen humor, (re-)aprende a reírte. Incluso de ti mismo. |
| 23.- | Aliméntate en forma sana. |
| 24.- | No tienes por qué seguir estas recomendaciones al pie de la letra. Adopta algunas, modifica otras y agrega algunas ideas propias. |
| 25.- | Al menos en cuestiones personales, o emotivas, no trates de explicar el "por qué" de las cosas. Las emociones, los hechos de la vida, y de la muerte, se sienten, se viven, no se explican. Los argumentos, las palabras, siempre se quedan cortas o desvían la comprensión de estos fenómenos. Distinto es cuando estudias científicamente los "por qué" de las cosas. Aún en este último caso, creo que es mucho más importante tratar de comprender el "cómo" suceden los hechos. El "por qué" o el "para qué" requiere información, conocimiento, sabiduría, y distancia (o frialdad) como para acercarse a una respuesta aceptablemente correcta. |
| 26.- | Aprende a decir NO, y a mantenerlo en el tiempo. Es peor decir NO, ... y después un "bueno ya ..." a regañadientes. A diferencia de lo que muchos piensan, las personas frecuentemente son capaces de entender y respetar una respuesta negativa. A veces aceptamos compromisos u obligaciones que no queremos o no nos corresponden. No nos atrevemos a ser sinceros, o creemos que debemos hacer algo que otros esperan de nosotros. En esos casos, creo que es preferible tratar de ser honesto con uno mismo y negarse amablemente, aunque al hacerlo se produzca una situación incómoda. Como dicen por ahí, "es preferible ponerse colorado una vez, que andar rosado toda la vida" En general, lo importante es que al tomar una decisión, sea esta negativa o afirmativa, no quede un gustillo desagradable de haber sido pasado a llevar, o haber sido víctima de un abuso. Es cierto que no faltan los "carepalos" impermeables al NO, pero a esos es mejor sacárselos de encima de una vez y para siempre. :) |
Finalmente, recuerda que sólo tú eres el dueño de tú vida y harás con ella lo que se te antoje. ;) | |
(revisado: 11-ABR-2007) |