I.- La civilización Minoica:

1.1.- La edad del bronce en el Egeo:

Los griegos del período clásico conservaban la leyenda de un poderoso rey de Creta, Minos, señor de un gran imperio marítimo. Minos ofendió al dios Poseidón, quien le castigó con una plaga en forma de monstruo, el Minotauro, mitad hombre y mitad toro, que comía carne humana. Minos logró encerrar al Minotauro en el laberinto creado por Dédalo. Minos puso un terrible tributo a los países conquistado para poder así mantener vivo al Minotauro. Egeo, rey de Atenas, tenía que enviar cada año a Creta jóvenes de ambos sexos, para que fueran devorados por dicho monstruo. Teseo, héroe ateniense e hijo del rey Egeo, formó parte voluntariamente de un grupo de rehenes que debían ser enviados al laberinto de Creta. Teseo se enamoró de Ariadna, hija del rey Minos, y ésta le regaló un objeto mágico, posiblemente un ovillo de hilo, con el que podría salir del laberinto son ningún problema tras matar al Minotauro. Ésta era, a grandes rasgos, la única historia que las gentes de las ciudades clásicas conservaban de la civilización palaciega que se desarrolló en Creta durante el II milenio a.C.

Arthur Evans, arqueólogo británico que excavó el palacio de Cnossos a partir de 1900, sacó a la luz importantes monumentos de Creta y planteó por primera vez una cronología para los palacios cretenses, basada en un sistema tripartito. Así pues, distinguió entre:

- Minoico Antiguo (c. 2500 a.C.)

- Minoico Medio (c. 2000-1600 a.C.)

- Minoico Reciente (c. 1600-1100 a.C.)

Fue este arqueólogo quien creó el término “minoico”, relacionando los descubrimientos del palacio de Cnossos con la figura legendaria del rey Minos.

Hasta la segunda mitad del III milenio a.C. la economía era de subsistencia y la población era relativamente reducida. Pero a partir de mediados del III milenio a.C., se propició un desarrollo socio-económico, tanto en la Grecia continental como en la Grecia insular. Es a partir de este momento en que se producen avances tecnológicos y el comienzo de un proceso de diferenciación social. Por tanto, la población se estructuró en una jerarquía de asentamientos centrales y subsidiarios y entre las actividades productivas destacó la especialización artesanal, lo que produjo a su vez un desarrollo del comercio y una intensificación de la producción agrícola. También hubo una mejora de la técnica de la construcción naval y la ampliación de la red de tráfico comercial transegea.

1.2.- El estado cretense:

Las excavaciones en el s. XX en los principales centros cretenses (Cnossos, Festos, Mallia y Zakros) propiciaron la recuperación de una cultura de extraordinaria sofisticación y originalidad.

En el s. XX a.C., se produjo un cambio esencial en la organización socio-política de las comunidades cretenses, señalado por la construcción de centros multifuncionales, “palacios”. La mayor parte de los palacios parecen haber tenido a su alrededor grandes asentamientos residenciales. Los palacios minoicos se caracterizan principalmente por la ausencia de murallas defensivas. Por otra parte, Cnossos, seguramente, ejercería el control sobre toda la isla de Creta.

La relativa abundancia de inscripciones halladas ha permitido diferenciar las diversas formas de escritura de la isla. En esta sociedad se conocieron al menos tres sistemas de escritura:

- la pictográfica, cuyo desciframiento ha sido imposible, este sistema es igual que el de los jeroglíficos.

- el llamado lineal A, utilizado desde comienzos del II milenio a.C., se trata de una escritura silábica aún sin descifrar: un ejemplar único de esta escritura lo constituye el llamado “disco de Festos”.

- el llamado lineal B, es también una escritura silábica. Gracias al abundante número de textos encontrados, escritos sobre pequeñas tablillas de arcilla blanda y secadas al sol, que se utilizaban como archivos administrativos en los palacios, los estudiosos M. Ventris y J. Chadwick descifraron esta lengua en el 1952, demostrando que era griego.

En lo que respecta a la estructura socio-política, todo se movía en torno al palacio minoico. La autoridad política y económica estaba, por tanto, centralizada. Poco más se conoce de esta sociedad, salvo que el palacio estaba constituido por la familia real y por una nobleza cortesana, con su consiguiente existencia de siervos o esclavos. Además, la producción artesanal dependía de los palacios, por lo que hay que contar con los artesanos. Puede admitirse, por otra parte, que la mayoría de la población cretense estaba compuesta por campesinos, que debían entregar a palacio un tributo de productos agropecuarios.

 

1.3.- Expansión y decadencia de la civilización minoica:

Creta no tuvo, al parecer, rival en las rutas marítimas. Creta, entre el 1700 y el 1400 a.C., extendió su influencia sobre muchas islas del sur y centro del Egeo y del continente griego meridional.

Parecen haber existido establecimientos minoicos en lugares como Tera, Mileto, Rodas, etc. Estos contactos produjeron un aumento de importaciones de cerámica, introducción de rasgos arquitectónicos y presencia del lineal A.

Las tres zonas de la expansión griega fueron: en primer lugar, el Egeo meridional; una segunda zona, parte de la península del Peloponeso, Chipre y Egipto; una tercera, Delfos y el Ática, Troya y el litoral sirio-palestino.

Uno de los principales problemas en el estudio de la Edad del Bronce del Egeo ha sido el de la decadencia y colapso del poder minoico en el s. XV a.C. La hipótesis más aceptada establece la relación del proceso con la erupción del volcán de la isla de Tera. La erupción debió de tener efectos catastróficos: la pared exterior del volcán se agrietó, entrando así agua marina en su interior, lo que hizo explotar la isla, formando tsunamis, que destrozarían la flota cretense y que llegarían a parte de la isla; además de llegar a los campos de la isla una gran capa de cenizas volcánicas, que provocaría la infertilidad de los campos durante varios años. Así pues, la agricultura y el comercio cretenses sufrieron sendos golpes mortales.

Quizás aprovechando la etapa de reconstrucción posterior a la catástrofe, gentes griegas de la civilización micénica (península del Peloponeso) se hicieron con el poder de Cnossos y buena parte de la Creta oriental y central.

Esta “conquista” tendría lugar circa 1400 a.C., ya que se han encontrado restos de un incendio que desoló el palacio de Cnossos, lo que se ha atribuido a una posible revuelta de los cretenses contra los señores aqueos o a un nuevo ataque micénico.

A partir de este momento, Creta pasó a tener un papel secundario en el Egeo, dando paso a la nueva civilización pujante: la Micénica.

 

II.- La civilización Micénica:

2.1.- Micenas y otros asentamientos:

El término “micénico” es impropio. Se creía hasta hace unas décadas en un poder único en la Grecia continental a finales del II milenio a.C., dirigido por los reyes de la ciudad de Micenas. Las excavaciones empezadas por Heinrich Schliemann descubrían un conjunto arquitectónico en Micenas y en torno a ella. Esto se complicó cuando en Tirinto, Orcómenos, en el Ática, Pilos … fueron apareciendo restos arqueológicos de época micénica.

El arqueólogo alemán, Heinrich Schliemann, desenterró en 1876 Micenas, como había hecho en Troya cinco años antes, sacando a la luz la “Puerta de los leones”, las seis tumbas del pozo del círculo A, en el interior de la fortaleza …

¿Quiénes eran estos micénicos, cuya memoria conservó de forma idealizada Homero? Fue a comienzos del II milenio a.C. cuando los griegos micénicos se asentaron en el ámbito del mar Egeo. Así, en torno a 2000 y 1800 a.C., un grupo humano penetró en el área de la actual Grecia y pasó a constituir la base de la población griega de épocas sucesivas. Mientras tanto, una civilización, la minoica, radicada en la isla de Creta, se erigía como auténtica señora del Mediterráneo oriental. Sin embargo, hacia 1500 a.C., el nivel de desarrollo de esos primeros moradores de Grecia se fue haciendo cada vez más consistente y, poco a poco, la preponderancia cretense en el Egeo fue cediendo ante el empuje guerrero micénico. Es la época, en suma, de la que datan las tumbas en las que Schliemann creyó contemplar a Agamenón.

Pero al lado del asentamiento de Micenas, hallamos restos de otros palacios de la época repartidos por la geografía griega. En Orcómenos tenemos el asentamiento micénico más grande conocido en la actualidad. En el Ática, en Atenas, queda poco de las estructuras micénicas situadas en la Acrópolis. En Pilos fue excavado el llamado palacio de Néstor. En la llanura de Argos, además del gran centro de Micenas, se encuentra el palacio de Tirinto. También Tebas fue un asentamiento de gran importancia en época micénica, pero tan sólo se conoce una parte de las estructuras del palacio, que, al parecer, fue arrasado por un violento incendio hacia el s. XIII a.C.

 

2.2.- Organización socio-política y económica del mundo micénico:

La civilización micénica gira en torno al dirigente y a los grupos aristocráticos. El rey (wanax) concentraba y reunía todo el poder. Por medio de sus escribas-burócratas, dignatarios de palacio e inspectores reales controlaba los sectores de la vida de su territorio.

En las tablillas micénicas escritas en lineal B, el término wanax designa al soberano, que residía en el palacio real: wanaktora. Por debajo de él estaba el lawagetas, que sería un noble o un príncipe, jefe militar a las órdenes del rey. El término basilewes designa a los delegados del poder real en los diversos distritos del reino. Estos funcionarios podían tener su propio palacio, esclavos… Además, estaban otros funcionarios de rango inferior, como son los heraldos, mensajeros, policías… El damos, el pueblo, aparece como una entidad de carácter agrícola, que vivía en aldeas en los alrededores del palacio.

La base principal de la economía era la agricultura. Se desconoce con detalle cómo estaban repartidas las porciones de tierra, los témenos. El wanax y otros aristócratas tenían unos témenos propios. A parte estaban las tierras del damos. La tierra era trabajada por esclavos (doeros), población sometida y por población libre.

El artesanado, por otro lado, alcanzó un desarrollo considerable, como demuestran los restos de talleres descubiertos en las excavaciones de los palacios micénicos y gracias a la información de las tablillas. Además, de los restos de cerámica griega hallada en diversos puntos del Mediterráneo.

El comercio, que estaba a manos del rey, se basaba en la continuación de las rutas comerciales que siglos antes dominó la civilización minoica.

 

2.3.- Declive micénico:

Desde finales del s. XIII a.C. y a lo largo de la primera mitad del s. XII a.C., diversos factores provocaron la fragmentación de la civilización micénica; ruptura que estuvo directamente vinculada a la desaparición final de los centros palaciegos.

La interpretación tradicional de tal destrucción es la que viene producida por diversas invasiones exteriores. Así, al lo largo del s. XII a.C. se habría producido una oleada de invasiones, cuyo fruto sería la destrucción de los palacios y abandono sistemático de estos asentamientos y las migraciones hacia nuevas zonas. Oleadas de invasores que se perpetuarían hasta la devastación final de Micenas, c. 1120 a.C.

Es indudable que el conjunto de estas migraciones dieron como fruto una etapa de creciente inestabilidad económica y social.

También se ha barajado la hipótesis de diversas guerras continuas entre distintos centros de poder, levantamientos locales de las poblaciones campesinas y algún que otro desastre natural. Pero lo que más se ha enfatizado han sido las guerras intestinas entre diferentes estados micénicos.