LA ORESTÍADA     

 

Una propuesta de dramaturgia, por Paco Tejedo

 

 

Ni aún permaneciendo sentado junto al fuego de su hogar

puede el hombre escapar a la sentencia de su destino.

Esquilo

 

 

 

¿PORQUÉ UNA TRAGEDIA PARA UN PÚBLICOJOVEN? 

(Reflexión  sobre mi versión de La Orestíada) 

 

          En la dramaturgia de la Orestíada (el texto definitivo que vamos a emplear en la puesta en escena), he empleado como criterio fundamental, realizar una síntesis que recogiera la mayoría de elementos míticos, éticos y psicológicos que ponen de manifiesto que la finalidad de la Orestíada no es el hundimiento de la persona humana ante lo irremediable, sino la reconciliación, el arreglo por medio de soluciones dialogadas y pactadas que no dejan opción al empleo de la fuerza, la agresión y la violencia física o psicológica. 

            A nadie se le escapa que nuestro alumnado de ESO, Bachiller o Módulos opta, en la mayoría de sus conflictos, por soluciones menos racionales que el diálogo o el pacto de no agresión mutua. Hay conflictos escolares que son auténticas tragedias. ¿De quién depende que la solución sea una reconciliación final, un terrible desastre o  un permanente e irremediable conflicto sin solución posible como sucede en muchas de las tragedias griegas?   ¿Es el protagonista escolar, el héroe trágico del aula, responsable del mal que lo aniquila o del mal con que intenta aniquilar a sus colegas de Instituto? 

            ¿Por qué muchos conflictos escolares acaban de forma tan trágica? 

            La idea de que la tragedia acaba necesariamente mal, y por eso es tragedia, no resiste el más mínimo análisis crítico. Sabemos que son muchas las obras de los trágicos griegos en que la situación conflictiva inicial y su tormentoso desarrollo argumental son el camino que conduce a la paz: así sucede en el final de Las Euménides, en Prometeo Liberado –supuesto final de la Trilogía de Prometeo–,  supuesto final la Trilogía de Prometeo, en Las Danaidas, supuesto final de la trilogía que empieza  por Las Suplicantes.Las tres anteriores pertenecen a Esquilo. 

            Pero Sófocles propone planteamientos semejantes en Electra, Filoctetes y Edipo en Colono; y Eurípides llega a más, puesto que sus finales de Alcestis, Helena o Ión son auténticos happy end de comedia. Eso no impide que gran número de tragedias acabe de forma catastrófica. En ambos casos no dejamos de estar ante una tragedia. 

            Contestando a la pregunta que da título a esta reflexión, desearíamos, por el bien de la comunidad escolar, que los conflictos escolares no alcanzaran los niveles de delitos de sangre –como sucede en Agamenón y en Las Coéforas– y que la solución fuera similar a la propuesta por Esquilo en Las Eunénides: cese de hostilidades, cese de persecuciones físicas y psicológicas, y declarar abiertamente la paz, como prueba de madurez democrática.  

            Esquilo en su tragedia apuesta por el diálogo para romper una cadena de venganzas y rencores que parece no terminar nunca. Es la mejor solución que podemos desear. 

            El segundo criterio, el lingúístico, me ha obligado a dejar  “el léxico culto” en el nivel de comprensión media del alumno de 1º de Bachiller, pero sin “renunciar a los giros poéticos” y evitar de ese modo una traición al lenguaje de Esquilo. Ya es bastante difícil la comprensión de una tragedia, como para complicarle la vida al público con un léxico fuera de su alcance.  Como resulta inevitable no renunciar a determinadas expresiones, he recurrido a las notas a pie de página para solucionar posibles dudas de comprensión, sobre todo en alumnos de la ESO. 

            El tercer criterio se refiere a los añadidos incorporados al texto, que explican de forma breve, a veces con una sola palabra, quién es un dios o héroe mitológico, a qué contexto se refiere una expresión, qué significa tal acción. El público griego conocía perfectamente todos estos datos, pero el espectador actual los desconoce en su mayoría. Estas breves explicaciones añadidas solucionan un grave problema de comprensión al espectador que no ha leído la obra (el espectador no tiene una nota a pie de página como el lector) y hacen que el texto recitado se entienda de oídas sin necesidad de grandes conocimientos de la mitología griega. 

            Decía al principio que este texto es una síntesis. El texto completo de Esquilo no se lee en menos de seis horas; el que tienes aquí en tus manos se lee en poco más de una hora. Pero todas las anécdotas y hechos importantes los podrás encontrar en esta versión que he realizado con todo respeto. 

 

ESQUILO: VIDA Y OBRA 

Esquilo nació en Eleusis en 525 a.C. Era hijo de un distinguido hacendado llamado Euforión. Siendo muy joven participó en los concursos de los poetas trágicos, quizá en 28, de los que se dice que fue vencedor en casi la mitad (pero sólo 3 victorias están documentadas). En su madurez se trasladó a Siracusa (Sicilia) a la corte de Hierón, tirano de la ciudad, seguramente llevado por la abundancia de artistas que en dicho lugar se daban cita. Allí, tal vez representara por segunda vez Los Persas, obra que le había valido un premio en Atenas en el 472 a.C. 

Regresa a Atenas para concursar en  el 468 a.C. pero el concurso lo ganó un joven de 28 años, el nuevo genio de la tragedia, Sófocles. Pero esto no echó atrás a Esquilo que volvió a triunfar al año siguiente, 467 a.C. con Los Siete contra Tebas  y en el 458 con La Orestíada. Poco después regresa a Sicilia, y muere en Gela en  el 456/55a.C. Su tumba se convirtió en santuario visitado por todos los trágicos del momento. 

Esquilo escribió un número de tragedias que oscila entre 60 y 90, pero lamentablemente sólo nos han llegado   siete de ellas:  Los Persas, Los siete contra Tebas, Las suplicantes, Prometeo encadenado y la trilogía completa de La Orestíada: Agamenón, Las Coéforas y Las Euménides.

 

ARGUMENTO DE LAORESTÍADA 

 

Primera parte: Agamenón

            Los reyes hermanos Menelao y Agamenón preparan un ejército de 100.000 hombres para ir sobre Troya y recuperar a Helena raptada por el príncipe Paris.  Pero Agamenón se ve obligado a sacrificar a su hija Ifigenia para que los vientos sean favorables y las naves puedan partir hacia Troya.  

            Diez años más tarde, Agamenón regresa victorioso, pero su esposa Clitemnestra, ayudada por su amante Egisto  ese mismo día lo asesina en el baño y venga la muerte de su hija Ifigenia y la de unos parientes de Egisto que asesinó el padre de Agamenón. 

 

 Segunda parte: Las Coéforas  

            Empieza con la oración fúnebre de Orestes, ante la tumba de su padre de su padre Agamenón, al que ha venido a vengar por consejo del dios Apolo. En la tumba se encuentra con su hermana Electra que también viene a realizar ofrendas fúnebres. Ambos preparan una trampa para poder asesinar al nuevo rey consorte Egisto y sobre todo a su madre Clitemnestra. Tras estas muertes. Orestes, se ve obligado a huir a Delfos, acosado por las Erinias o Furias que son las divinidades encargadas de atormentar a los asesinos. 

 

Tercera parte. Las Euménides  

            Orestes llega al templo de Apolo en Delfos y allí es capturado por las Erinias , pero el propio dios Apolo viene en su ayuda, lo libera y le ordena ir a Atenas para que la diosa Atenea lo limpie de sus crímenes. Pero las Furias no están dispuestos a que los crímenes se queden sin venganza y acuden también a Atenas  

            Para evitar que los crímenes y sus venganzas que son nuevos crímenes, se repitan hasta el infinito, la diosa Atenea crea un tribunal de justicia que debe decidir el caso.  

            Este primer tribunal democrático absuelve a Orestes y al mismo tiempo cambia de misión a las Erinias, que ya no se dedicarán a perseguir a los asesinos sino a hacer felices a los matrimonios que las honren. Las Erinias ya no se llamarán Erinias, sino Euménides, benévolas,  bienhechoras.

 

 

UN POCO DE CULTURILLA CLÁSICA  (Busca las respuestas en el mapa) 

 

1. En esa ciudad estaba el templo más famoso de Apolo……………………………………  _  _  _  _  _ 

2. Desde ese monte se enciende la antorcha que anuncia la victoria sobre Troya……….  _  _ 

3. La isla da nombre a una famosa estatua “La Niké o Victoria de …………………………  _  _  _  _  _  _  _  _  _ 

4. En una obra de esquilo, siete capitanes atacan las  puertas de la ciudad de ………… . _  _  _  _ 

5. Quizá el teatro más visitado del mundo sea el de ………………………………………… _  _  _  _  _  _  _ 

6. Los Juegos Olímpicos no reciben su nombre del Monte Olimpo, sino de la ciudad de   _  _  _  _  _  _ 

7. Ya en aquela época eran famosos el vino y las pasas de……………………………….   _  _  _  _  _  _ 

8. En ese monte, según los griegos, habitaban los dioses………………………………….. _  _  _  _  _ 

9. En una carrera de poco más de 40 Km., desde Atenas llegas a…………………………. _  _  _  _  _  _ 

10. El nombre de ese monte significa ahora conjunto de poetas ………………………….. _  _  _  _  _  _  _   

11. En este monte los espartanos se deshacían de los recién nacidos con taras físicas.. _  _  _  _  _  _ 

12. La luz de la antorcha victoriosa también paso por este golfo…………………………... _  _  _  _  _  _  _  _   

13. La palabra “lesbiana” se debe a que la famosa poetisa Safo con un grupo de  

      mujeres se refugió en la isla de……………………………………………………………. _  _  _  _  _  _   

 

14. Une todos estos puntos y tendrás el recorrido de la luz de las antorchas desde Troya a Argos:  Monte Ida, isla de Lemnos, monte Atos, isla Eubea, llanura del Asopo (en Tebas), monte Citerón, Golfo Sarónico, Monte Aracne 

 

Propuesta de dramaturgia

A continuación os presento una propuesta de dramaturgia para La Orestíada de Esquilo  que he preparado para nuestro grupo de teatro escolar TEAMUS. Esta dramaturgia me ha servido para elaborar el texto definitivo que he empleado para la puesta en escena que veréis los que podáis asistir a la representación. Aunque este es un proceso más largo, como podréis ver en mi blog Katharsis  los que queráis profundizar en estas cuestiones, aquí os resumo los criterios de redacción que hemos seguido:

 

Nota:

He cotejado para la trilogía completa la edición de José Alsina (Cátedra) y la de Ángel Mª Garibay (Porrúa) y, para mi sorpresa, no ofrecen grandes diferencias de fondo –el sentido del párrafo o de la frase– pero sí en la forma (expresiones, giros y léxico entre la versión del español y del argentino).

Para Agamenón he tenido en cuenta también la versión de Carmen Vilela (Festivales de teatro  grecolatino);

y para Las Coéforas la versión de Francisco Expósito y Francisco Palencia (Ediciones Clásicas). 

Sobre Esquilo  y su obra podéis encontrar más información en cultura clásica.com , o en esta página.
 

 

 

 

 

      1.-  AGAMENÓN         

ESCENA 1ª:  PREPARANDO LA GUERRA DE TROYA 

 

        

Entran los reyes Menelao   y Agamenón  por laterales opuestos. Se sitúan  al fondo dominando toda la escena. Párodos: entrada del Coro que representa al ejército griego que ha de ir a luchar contra la ciudad de Troya.

Coro.-  Nos ha mandado llamar / el noble Menelao

            que lleva en sus sienes /  la corona de Esparta.    

            Paris miró, sedujo, /  raptó a su esposa Helena,

            pero el rey ha jurado / tomar justa venganza.   

            ¡Ay de la esposa infiel  / que traiciona su lecho

            ¡Ay de Paris traidor, /  que lleva la ruina 

            Irritan a los dioses  / los míseros mortales  

            Fue Zeus quien lanzó  / una red irrompible:

            A  su vez, el rey de Micenas, / el noble Agamenón

            se afana 2 en preparar / la expedición armada:  

            recluta a los soldados,  / desde el norte hasta el sur,

            Talan bosques enteros / y sin que nadie lo sepa,

            El todopoderoso / y hospitalario Zeus  

            guía a los dos hermanos, /  que a marchas forzadas 

            ultiman el plan previsto: / almacenan los víveres,

            envenenan las flechas,  / reparan las lanzas,  

            abrillantan los cascos, /  prueban nuevos escudos

              tensan los arcos, / y  afilan las espadas.  

            Ha llegado el momento / en que los reyes hermanos

            Belicosos 3 se disponen  /  para la batalla.  

            Como buitres airados /  que no han podido proteger

            a sus indefensos polluelos  / extienden sus alas 

            y gritan con potente graznido: ¡A LA GUERRA, A LA GUERRA, A LA GUERRA

            Las cosas están como están / pero acabarán como están predestinadas.

El coro se despliega en distintas formaciones militares.  


 

ESCENA 2ª: EL SACRIFICIO DE IFIGENIA

(Se deshace la formación y el ejército se sienta o se tumba mirando el mar).

                    Coro.-  ¡Ayúdanos Zeus,  ayúdanos, y que triunfe la justicia! 

                    Coro.-  ¡Victoria, victoria, victoria!

ESCENA 3ª: LA NOTICIA DE LA VICTORIA SOBRE TROYA LLEGA AL PALACIO DE ARGOS 

                    Clitemnestra.- Por supuesto.

                    Corifeo.-  ¿Cuándo ha sido arrasada la ciudad?

                    Clitemnestra.- Esta misma noche.

                    Corifeo.-  ¿Y quien ha podido traer tan rápidamente la noticia?

 

Corifeo.-  En lo que se refiere a los dioses y templos troyanos, has hablado, mujer, con la inteligencia y la prudencia de   un hombre. Pero en lo tocante a la noticia de la victoria debo decir que es propio de mujeres alegrarse    fácilmente antes de la evidencia.                                                                                                                   

Coro.-  ¡Con qué facilidad se exalta el corazón crédulo de una mujer!

Corifeo.-  Las mujeres se dejan persuadir con demasiada rapidez  y la noticia que difunde una mujer tiene corta vida.  9

                    Agamenón.- Estoy seguro de que hubiera caminado sobre los tapices.

                    Clitemnestra.- Entonces no temas las censuras de los hombres.

                    Agamenón.- Pero la opinión del pueblo tiene mucha fuerza.

                    Clitemnestra.- Hazme caso, vas a salir ganando. (Le señala la alfombra)

ESCENA 6ª: MUERTE DE AGAMENÓN Y DE CASANDRA

 

Agamenón..- ¡Ay de mí! ¡Herido estoy de un golpe certero y profundo! (Segunda  puñalada)¡Ay, ay! Por segunda vez me   hieren. (Tercera puñalada. Clitemnestra y Egisto salen de escena)

 

 

 

Corifeo.-  ¡Es el rey quien grita! ¡El crimen se ha consumado!

2 coreutas.- ¡Sí, sí, reunamos al pueblo! ¡Convoquemos a los ciudadanos en palacio!

4 coreutas.- ¡No! ¡Entremos cuanto antes para sorprenderlos con el puñal aún ensangrentado en sus manos!

    2.-     LAS COÉFORAS    

(PORTADORAS DE LIBACIONES 26

 ESCENA 1ª:  EL REGRESO DE ORESTES 

Orestes.- ¡Oh Hermes, dios de los infiernos subterráneos, tú que contemplas el palacio de mi padre, sé mi salvador,   ahora que he vuelto! ¡Oh padre, escúchame! Ya que no pude llorar tu muerte, ni extender la mano para tocar   tu  cadáver, (Se corta dos mechones de pelo) te ofreceré unos bucles de mi cabello en señal de duelo.    Pero ¿qué veo?  / (Entra el coro de mujeres, con cráteras o vasijas para las libaciones) ¿Qué cortejo de   mujeres es éste que  avanza con fúnebres velos? ¿Acaso una nueva desdicha se precipita sobre este palacio    o ... he de suponer que vienen a ofrecer libaciones a mi padre para aplacar  la furia de los muertos? Sin duda    no es otra cosa, pues me parece ver a  Electra, mi hermana, que se acerca con ellas y con ellas va llorando   dolorida. ¡Oh Zeus, concédeme que pueda vengar la muerte de mi padre y sé mi aliado incondicional!      Pilades,  alejémonos, hasta saber con exactitud qué significa esta procesión de mujeres.

             (Orestes y Pílades se retiran a un lado) 


ESCENA 2ª:  LAS LIBACIONES  EN HONOR DE AGAMENÓN MUERTO

Estrofa 1.- La reina del palacio nos ha ordenado  venir con esta pura y fúnebre ofrenda. Constantes los lamentos surgen del pecho; nuestra alma de tristeza gime y de pena.

Estribillo.- ¡Oh, Madre Tierra, aquí nos ha enviado   

            esa maldita mujer, con gran empeño, 

            a  rendir homenaje al asesinado,

            para que ella pueda conciliar el sueño.

Estrofa 2.- ¡No caiga en  el olvido sangre vertida 

            a plena luz del día sobre esta tierra!

            ¡Los gritos de las Furias 27 siempre persigan,

            dormidos o despiertos,  a los que reinan!

Estribillo.- ¡Oh, Madre Tierra, ...   

ESCENA 3ª:  LA LIBACIÓN  DE ELECTRA   

                    Coro.-  Que un dios o un mortal los mate.

                    Electra.-  ¿No es irreverente pedir eso a los dioses?

                    Coro.-  Es justo pagar crimen con crimen

                    Electra.-  Entonad un canto /  por la muerte  de nuestro rey.

                    Coro.-    ¡Ay, ay, Señor, escucha  / a las que llevamos libaciones;

                ay, ay, espada y lucha /   pedimos en nuestras oraciones

                    Electra.-  ¡”Espada y lucha” acabamos de cantar;

                yo sé muy bien cómo a mi padre vengar!   28

 

ESCENA 4ª:  UNOS CABELLOS SOBRE LA TUMBA

Orestes.- Se van a cumplir tus deseos. Tienes delante a aquel por quien suspirabas. 

Electra.-  ¿Acaso, extranjero, sabes a quién llamaba, o  me estás preparando una trampa?

Orestes.- Suspirabas por Orestes y aquí lo tienes.

Electra.-  No te rías de mí y de mis desgracias.

Orestes.- Si así fuera, me burlaría también de mis desgracias.

Electra.-  ¿En verdad eres Orestes? 

Orestes.- Me estás viendo en persona y no me crees. Antes, con ver el mechón, creíste estar en mi presencia.       Colócalo en el lugar donde fue cortado y te convencerás. Toca además esta túnica y contempla estos dibujos que son obra de tus manos. (Lo hace. Se abrazan) 

Electra.- ¡Oh esperanza salvadora de esta casa, en tu valor confío para que recuperes el palacio de nuestro padre!

Orestes.- ¡Oh Zeus, sé testigo de esto!  Contempla estas crías huérfanas del águila, de un padre que murió entre los lazos y el veneno de una víbora. 

Corifeo.- ¡Cuidado, muchachos, no habléis muy alto, no sea que alguien lo oiga y vaya con la noticia a informar de todo a los que ahora mandan en palacio!

Orestes.- ¡Oh, no, no va a traicionarme el poderoso Oráculo de Apolo, que me ordenó en Delfos que persiguiera a los asesinos y les diera muerte si no quería pagarlo con mi vida! Allí me hizo ver los ataques vengativos de las Erinias, de las Furias, que me acosaban 31   como unas perras rabiosas, provocadas por la sangre de mi padre, mientras brillaban sus ojos en la oscuridad.  Si no cumplo mi promesa, será a mí, y no a mi madre, a  quien persigan las Furias hasta hacerme enloquecer y la ira de mi padre me apartará de las ofrendas que se celebren en su tumba. Seguiré pues las órdenes de Apolo y evitaré que los súbditos de este reino estén sometidos e hipnotizados por dos serpientes. 


 

   3.-   LAS EUMÉNIDES    

                    Pitonisa.- ¡Ya cesaron al fin de perseguirlo,

                    4.-  Ya desde el nacimiento /  nos fue asignado un destino:

            

 

(Atenea les hace bajar las manos y sale un momento para buscar a los jueces)

 

Erinia 3.- Si triunfa este matricida /  triunfará la subversión:

            no valdrán antiguas leyes  /  y estaremos obligadas

            a cumplir extrañas normas  /  de la nueva religión. 

Erinia 4.- ¿Quién deberá ejecutar, /  decid,  Furias vengadoras,

Erinia 2.- Esa misión desde ahora  /  resultará abominable.

Erinia 4.-  ¿Ni siquiera torturar  /  al asesino podemos

Erinia 2.- Aunque pensemos que es justo,  /   eso se va a prohibir.

Erinia 1.- ¿Y saciarnos con su sangre  /   para vengar otra sangre

            que antes ellos derramaron  /  de forma tan desalmada? 40

Erinia 1.- Pues de ahora en adelante,  /   no podremos hacer nada.

Erinia 4.- ¿No infundiremos terror /  que detenga al asesino?  

Coro.-  Eso estará prohibido. Coreuta 4.- ¿Y al malvado disuadir /  con nuestros horrendos gritos?

Coro.-  Eso estará prohibido.

Erinia 4.- ¿No podremos ejercer / ni justicia ni castigos?

Coro.-  Eso estará prohibido. Eso estará prohibido.

Atenea.-  Suene el pregón del heraldo, 41 /  la penetrante trompeta

            y dé comienzo enseguida  /  la sesión del consejo

             (Aparece Apolo)

 

2.-  ¿Qué asunto te trae aquí /  a esta causa criminal?

Apolo.-  Vengo  a prestar testimonio 42 /  que impida un error fatal.

            Yo, del crimen lo he lavado  / y no puede ser culpado.

Atenea.-  Concederé la palabra, /  primero, a la acusación.

Erinia 1.-  Aunque somos muchas, será breve  /  nuestra intervención.

Erinia 2.- (A Orestes) Contesta a nuestras preguntas.

            ¿Mataste a tu madre?

Orestes.- Todo el mundo lo sabe.

1.-  Considere el tribunal  / que acaba de afirmarlo.

Orestes.- No voy a negarlo.

2.-  ¿Y cómo hiciste  / ese acto criminal?

Orestes.- Le segué la garganta /  con un puñal. 

            Mi madre doble crimen cometió:

            mató a su esposo  y a mi padre mató.

2.-  Sin embargo, tú vives y ella ha muerto.

Orestes.- ¿No la acosasteis cuando vivía ¿cierto?

1.-  Los esposos no comparten la misma sangre.

Orestes.- ¿Acaso comparto yo la sangre con mi madre?

1.-  ¿Reniegas de la que te llevó en sus entrañas?

Orestes.- Soy hijo de mi padre, la otra sangre me es extraña

Atenea.-  Prosiga la acusación de las Furias.

1.-  Es suficiente. No habrá más preguntas.

Coro.-  Culpable se ha declarado. /  Él sólo se ha condenado.

Atenea.-  Hable ahora la defensa.

Orestes.- (A Apolo) ¿Asesiné a mi madre justamente?

Apolo.-  Por lo que yo entiendo, /  evidentemente.

            Ella no dudó primero / en asesinar al rey. /

            Yo di órdenes a Orestes   / de  que debía matarla.

            para salvar a su  pueblo y a su gente

            La defensa ha terminado

Atenea.-  Sabiamente ambas partes /  habéis argumentado.

            Bien, que se acerquen los jueces /  y depositen su voto.

 

Erinia Jefa.- Que respetéis mis derechos / os aconsejo, ancianos.

Apolo.-  Yo os invito a respetar /   el oráculo sagrado.

Atenea.-  ¡Eh, eh, nada de consejos; /  dejad ya de intimidar 43 a los jueces!

Erinia 3  Que se cumpla la venganza: / eso queremos lograr.

Apolo.-  No tenéis ningún derecho, /  salvo el de protestar.

Coro Erinias.- Somos el antiguo orden,  /  la sagrada tradición.

Atenea.-  ¡El recuento de los votos  /  dé fin a esta discusión!

            Veamos el resultado  /  de los votos depositados.   (Saca las tablillas de la urna)

            Culpable…  inocente…  inocente…. culpable.

Orestes.- (A Apolo)¿Qué pasa en caso de empate?

Apolo.-     Ahora lo procedente

Atenea.-  La cuenta de los votos / en  empate se ha resuelto:

Orestes.- ¡Oh Atenea, has salvado  /   mi hogar, mi patria perdida!

            ¡Tu ciudad y tu templo  /  defenderé con mi vida!  

Erinia 3.- ¡Vosotros, nuevos dioses, /  nos habéis pisoteado:

            nuestra misión de venganza  /  nos habéis arrebatado!  

Atenea.-  ¡No, no habéis sido vencidas,  /   ni habéis sido deshonradas.

Erinia 3.- ¿Qué ganamos si obedecemos  /   y retiramos la maldición?

Erinia 1.- ¡Que no sople nunca más /

Coro.-             …el terrible maleficio47   

            de tormentas y huracanes,  /  destructores de cosechas!

Atenea.-  De vuestros horribles rostros /  veo surgir el  afecto;

            lo que antes era ruina / se torna49 ahora provecho.

            A decir vuestro nombre  / casi nadie se atreve

            porque os llamáis las Furias, /  Erinias destructoras.

            Desde ahora en adelante /  os llamaréis Euménides.

Coro.-  ¿Euménides? ¿Benévolas, Bienhechoras?

Atenea.-  Así se os conocerá a partir de ahora

            (Se forma el cortejo)

            Vayamos a vuestro templo /  donde honras recibáis.

Cortejo.-  La luz de las antorchas / guíe a las nuevas diosas,

            antes con sed de sangre , /  ahora bondadosas.

            Dejad paso al cortejo  /  de estas antorchas ardientes;

            antes, rabiosas Erinias; / ahora, dulces Euménides;

            antes, de los crímenes vengadoras;