Asando los chiles a la María Félix

Paso #1:

Sobre la estufa (A): Toma un par de tenazas y pon el chile sobre una llama de fuego hasta que la superficie del chile esté carbonizada por todos lados. Esta manera de hacerse es perfecta si solamente estás preparando uno o dos chiles.

Sobre la estufa (B): Pon los chiles sobre un sartén y sobre el fuego alto hasta que la superficie de cada chile esté carbonizada por todos lados.

En el horno: Prende la parilla a 500 grados Fahrenheit. Ahora pon papel de aluminio sobre una bandeja de metal y pon los chiles unos 5 a 7 pulgadas de distancia del fuego. Examina los chiles cada 5 minutos y voltéalos hasta que la superficie de cada chile esté carbonizada por todos lados.

A la barbacoa o a la parilla (no hay foto): Pon los chiles sobre la parilla. Voltéalos hasta que la superficie de cada chile esté carbonizada por todos lados. Creo que los chiles salen más sabrosos cuando se asan de esta manera porque el humo les da un buen sabor.

Nota: Se trata de asar los chiles, no quemarlos a morir.

Paso #2:

Pon los chiles en una bosa de plástico y ciérrala bien. Después enróllala en una toalla. Allí los chiles se “cocinarán” por unos 30 minutos hasta que queden blanditos.

Paso #3:

Deteniendo cada chiles por su “colita”, muy cuidadosamente usa el revés de un cuchillo para raspar la piel de cada chile. Cuidado con las puntas de tus dedos o sentirás la quemazón. También puedes usar guantes de plástico para proteger tus manos. Si gustas puedes quitar las semillas y venas de los chiles para que no estén tan enchilosos.

A mi me gusta comerme los chiles tal como están con un poco de queso fresco.