Ongi etorri

Alfonso Sastre | Dramaturgo

José Bergamín es uno de los más luminosos y complejos escritores de la que se llama "Generación de 1927". Compañero, pues, de Pedro Salinas, Antonio Espina, Federico García Lorca, Rafael Alberti, Luis Cernuda, Manuel Altolaguirre, Pablo Neruda y tantos otros. Fundador y director de la que luego fue famosa revista "Cruz y Raya", cuyo carácter católico, liberal y cristiano fue una gran novedad en aquellos tiempos de la República.

Escritor fuertemente militante -si bien nunca hombre de partido- durante la guerra del 36 al 39, siguió luego la vía de un largo exilio, del que regresó a Madrid a finales de de los años 50, y no precisamente "para descansar". Primer firmante, en 1963, de un documento contra las torturas a los mineros asturianos durante su gran huelga de aquel año, fue objeto de una virulenta campaña por parte del Ministerio de Fraga Iribarne, y hubo de refugiarse en la embajada de Uruguay, desde la que pudo salir a su segundo exilio, en el que permaneció también siete años largos (1963-1970) mucho tiempo.

Ahora, tampoco su "segundo regreso" -su vida consta de salidas y regresos como la del Ingenioso Hidalgo- ha sido "para descansar". Su fina sensibilidad moral le ha hecho percibir sin contemplaciones el olor -el mal olor- de la reforma política postfranquista. Solitario en Madrid, uno de los más ilustres esritores con que cuenta -y no cuenta- la literatura española ha decidido venirse a vivir entre nosotros, con nosotros, a o para nosostros...

¡Ongi etorri, Pepe Bergamín! Desde aquí hemos sentido, en los años que vienen pasando, el calor de tu compañía, en el rigor de tus críticas políticas y en el amor que has expresado de mil maneras a nuestro pueblo vasco y a sus luchas de liberación. ¡Ongi etorri, bai!


[Texto publicado en "Punto y Hora de Euskal Herria", nº 281, 10/17 de octubre de 1982]