ANÁLISIS DEL PLAN GENERAL DE ORDENACIÓN URBANÍSTICA DE PORCUNA. AI. Enero 2008

 

El pasado 30 de enero de 2008 se presentó a Pleno el PLAN GENERAL DE ORDENACIÓN URBANÍSTICA DE PORCUNA. Un documento que debe ordenar estructuralmente el término municipal y repartir entre los ciudadanos las plusvalías generadas por la recalificación de nuevos suelos urbanizables. El documento, como tendrá ocasión de ver en la intervención del concejal Juan Manuel Torres (Coalición IU-APLI), es un documento sin consenso entre las fuerzas políticas y los ciudadanos, que responde a viejos modelos heredados por el PSOE. De hecho, obtuvo el voto a favor del PP y el PSOE, absteniéndose el PA y la Coalición IU-APLI. Pasamos a presentar la intervención completa de la Coalición:


Intervención de Juan Manuel Torres:


En primer lugar, hay que decir que el PGOU de Porcuna carece del consenso mayoritario de los grupos políticos y de la ciudadanía. Se trata de un Plan heredado, que responde más al intento de resolver ciertos problemas urbanísticos provocados en el pasado y a la creación de nuevos crecimientos urbanísticos, que a atender a la población en general del municipio, a su dinámica de crecimiento, a la relevancia de sus actividades y recursos turísticos, a sus relaciones con ámbitos territoriales supramunicipales, y a los singulares valores con el que cuenta Porcuna desde el punto de vista de su Patrimonio Histórico, Urbanístico, Arquitectónico, Cultural, Natural o Paisajístico. Todos ellos, valores contenidos que debe contemplar un PGOU según la Ley de Ordenación Urbanística de Andalucía (LOUA).




En segundo lugar, el PGOU es un documento técnicamente deficiente, con numerosos errores, donde el “corte y pega” en el argot telemático es la tónica dominante. Tal es el caso, que su normativa por ejemplo, o su volumen de Evaluación de Impacto Ambiental, es una copia literal del PGOU de La Guardia de Jaén y la normativa del PGOU de Sevilla capital. Es por tanto, un documento hecho con prisas, por presión política, más que por vocación de ordenar estructural y pormenorizadamente el término municipal.

 

En tercera instancia, el PGOU carece de la metodología precisa detalla en los Pliegos de Prescripciones Técnicas y en la LOUA elaborados por la Consejería de Obras Públicas y Transportes. El documento adolece de estudios de carácter territorial, urbanísticos o patrimoniales que deberían de haber sentado las bases de las ordenanzas urbanísticas y de los crecimientos urbanos. Esta documentación previa, de Información, Análisis y Diagnóstico, que debería de haberse plasmado en la Memoria General del Plan, tendría que haber contemplado los siguientes aspectos:



 

-          Las condiciones geográficas y socioeconómicas del territorio.

-       Las condiciones derivadas de los antecedentes del planeamiento y de las diversas legislaciones sectoriales con incidencia en el territorio.

-          La estructura urbana y la edificación.

-          Un estudio racional sobre la vivienda.

-          Dotaciones: espacios libres y equipamientos racionales y equidistribuidos.

-          Un estudio sobre el tráfico y la movilidad, que echamos en falta ante la gravedad de ciertos problemas.

-          Un estudio sobre las infraestructuras y los servicios necesarios, y;

-          Una valoración y diagnóstico de la problemática urbana heredada.

 

En suma, es como si este nuevo plan naciese de la nada, como una ciudad de nueva creación que no tiene ningún problema urbanístico. Pero bueno, no somos nosotros quienes vayamos a decir de forma detallada lo que echamos en falta en el Plan. Para eso están las administraciones sectoriales que deberán de informarlo, y entre otras cosas, nos pedirán, por ausencia, claro está, todo lo anterior, más unos planos de información de cómo se encuentra actualmente Porcuna. ¿De dónde partimos para justificar nuestros crecimientos urbanísticos?. Nos van a pedir, por su ausencia, cartografías sobre el estado actual del territorio; características geográficas y usos genéricos del medio natural; características más importantes del parcelario rústico y urbano; impactos ambientales existentes; infraestructuras y servicios con los que contamos; espacios libres, dotaciones y equipamiento comunitario existente; edificación consolidada y sus características tipológicas, de usos, alturas, estado de conservación, elementos de interés, …; ámbitos de viviendas sometidas a algún régimen de protección pública; obras de urbanización y edificación en curso (Alharilla por ejemplo); las afecciones derivadas del régimen jurídico del suelo vigente; el análisis de la evolución histórica de los núcleos urbanos, … Todo esto, por ahora, son algunas de las cosas que nos pedirá Obras Públicas antes de que podamos aprobar provisionalmente el Plan.

 

En cuarto lugar, también nos van a pedir, por qué no tenemos un Catálogo de Bienes y Espacios Protegidos, pues si bien la LOUA nos dice que el Catálogo es un documento independiente, es obligatorio su inclusión en el PGOU cuando en el término municipal existen valores protegidos por legislaciones sectoriales. Que nosotros sepamos en Porcuna existen importantes valores del patrimonio histórico que hay que proteger mediante normativa y el Catálogo de Protección. Tenemos más de un centenar de yacimientos arqueológicos, y varios Bienes de Interés Cultural (BIC) catalogados por la Consejería de Cultura. La nueva Ley de Patrimonio Histórico, con entrada en vigor en enero de este año, establece la obligación por parte del planeamiento de adaptarse a dicha ley cuando en su término existan valores propios del Patrimonio Histórico. Recordemos pues aquí, que el Informe de la Consejería de Cultura es vinculante. La ausencia, simplemente, sin entrar en otros detalles, o que está en redacción la Carta Arqueológica Municipal, es suficiente para obtener de esta administración un informe desfavorable.

 

Analizamos ahora, de manera somera, la normativa urbanística, en el punto quinto de nuestra intervención. Antes de seguir hay que decir que estamos en Porcuna y no en La Guardia de Jaén o en Sevilla. Esto no es baladí. La normativa comete demasiados errores, fruto de ese “corta y pega” del que hablábamos antes. Contempla, como botón de muestra, delimitaciones de Suelo Urbano No Consolidado (SUNC), como Áreas de Reforma Exterior que no existen por ningún lado, o suelo de carácter transitorio correspondiente a Áreas de Planeamiento Incorporado (API) que sí existen en el PGOU de La Guardia, pero no en el de Porcuna. Podríamos seguir, pero sería una pérdida de tiempo para este Pleno.

 

De la normativa nos preocupan más las siguientes cuestiones:

 

La norma que regula el llamado “Conjunto Histórico”, al margen de ser su ámbito inferior a ciudad consolidada histórica, nos llama la atención su desprotección. El Plan deriva a la futura redacción de un Plan Especial de Protección (PEP) para su regulación urbanística; así como la elaboración de un Catálogo de Bienes Protegidos. Incidimos de nuevo, que esto está pensado para el Conjunto Histórico de La Guardia, pero no para Porcuna. Y es que, desde la legislación de patrimonio histórico a aquellos municipios que cuenten con un Conjunto Histórico, que no es nuestro caso, deberán redactar un Plan Especial de Protección.

 

En el mismo sentido se expresa la normativa de Protección del Patrimonio Arqueológico, copiada literalmente del PGOU de Sevilla, y que nada tiene que ver con la realidad del subsuelo arqueológico de Porcuna, pues no hay una correspondencia entre la normativa, la cartografía y cautelas arqueológicas marcadas. Verdaderamente papel mojado. Como decíamos, será la Consejería de Cultura la que vinculantemente informará este Plan.

 

En suma, observamos que gran parte del casco histórico consolidado de Porcuna queda sin una normativa efectiva, que a corto plazo solucione los numerosos problemas que padecemos.

 

Problemas, como decimos, como el abastecimiento de agua, el saneamiento, la energía eléctrica, el alumbrado público, el gas, las telecomunicaciones, los residuos sólidos, el tráfico, zonas peatonales, …, que el Plan simplemente remite a la posterior redacción de ordenanzas municipales, cuando es el PGOU el que debiera solucionar las cuestiones de la ciudad consolidado.

 

En lo que respecta a las fichas de planeamiento o actuaciones urbanísticas, hay que decir en voz alta, que frente a la despreocupación que supone por parte del plan al suelo urbano consolidado e histórico, por el contrario encontramos aquí los máximos esfuerzos del PGOU para salir hacia delante.  Porcuna viene heredando unas carencias importantes, unos déficits en suelos industriales y agropecuarios, que el plan en cierta medida solventa y con los cuales estamos de acuerdo. Por el contrario, bajo el paño  caliente o el eufemismo de “Suelo Urbano No Consolidado” se encuentran verdaderos intereses particulares que benefician a unos pocos en relación a colectividad ciudadana. El plan llama Suelos Urbanos No Consolidados donde hoy hay olivos y tierras. Es como si quisiéramos engañar a las Administraciones Públicas. Detrás de estos suelos hay verdaderos problemas urbanísticos, de acatamiento de la legalidad. En nuestro ánimo está solucionar estos problemas, pero no al precio que sea.

 

Observamos para este tipo de suelos 24 unidades de ejecución, más otros tantos de suelos urbanizables ordenados o sectorizados. Un crecimiento, sin duda, desmedido con la realidad las necesidades de Porcuna. Un crecimiento, en suma, de 503.287,59 m2 entre Porcuna y Alharilla, o dicho de otra manera, cerca de 38 % de incremento de suelos aptos para urbanizar.

 

Las previsiones de crecimiento demográfico para Porcuna, según el propio PGOU, para el 2030 es de 6.040 habitantes. El plan prevé la creación de cerca de 2.000 nuevas viviendas, suponemos que en la mayoría de los casos de segunda residencia. Según el censo de vivienda, Porcuna cuenta con un casco urbano para albergar a cerca de 14.000 habitantes: el problema nos viene en la mayoría de los casos las viviendas se encuentran vacías.

 

Con respecto a los sistemas generales, equipamientos, dotaciones públicas o espacios verdes, el Plan apuesta por situarlos en áreas de periferia, entre los olivos. Sólo un equipamiento, el Ferial o de Plaza de Toros, es lo suficientemente amplio para considerarse como tal, aunque no está exento de problemática. Para conseguir este equipamiento, sin duda marginal, a la vida social, de ocio y de disfrute de la ciudadanía, ha sido necesario dejar sin espacios verdes a las que hoy conocemos como urbanizaciones “al margen de la ley”, y que con el plan pasan a ser Suelos Urbanos No Consolidados. La solución de estos lugares repercute en todos los ciudadanos, pues la carencia de esos espacios libres o de equipamientos los vamos a tener que pagar todos.

 

La generación de estos nuevos suelos no está exento de problemáticas, y de ello van a dar cuenta las distintas Administraciones Públicas que emitan informes sectoriales y vinculantes. Obras Públicas y Transportes nos dirá que por qué consideramos “Suelos Urbanos No Consolidados” ámbitos que hoy son olivos, y suelos no urbanizables. A la vez, nos dirá que por qué la figura de planeamiento de desarrollo es el estudio de detalle, cuando corresponde un plan de ordenación parcial. La Consejería de Cultura, nos dirá que por qué urbanizamos zonas arqueológicas (San Marcos, por ejemplo), cuando se está tramitando su declaración de Bien de Interés Cultural. Medio Ambiente, nos dirá, y con razón cuáles son las ordenanzas y las medidas correctoras sobre abastecimiento de aguas, saneamiento, depuradoras de aguas residuales, tanto urbanas como industriales, las políticas de reciclaje, la protección de las vías pecuarias, los márgenes de ríos y arroyos, …

 

Sin duda será la Comisión Interdepertamental de Valoración Territorial y urbanística de Andalucía, la que más problemas ponga a este planeamiento. Y es que la propuesta del PGOU de Porcuna no cumple con el modelo de ciudad compacta establecida en la norma 45 del Plan de Ordenación del Territorio de Andalucía (POTA), previendo crecimientos discontinuos y conurbaciones al actual casco urbano; faltando la concreción respecto al número y ubicación de reservas de viviendas de protección pública. Por otro lado, no se acredita la suficiencia de las insfraestructuras, servicios y equipamientos previstos para garantizar la ordenación propuesta, sus condiciones de desarrollo y financiación, ni adecuarse a las previsiones de programación e inversión pública. En cuanto a los sistemas generales de espacios libres, nos van a decir que se establece una distribución territorial poco homogénea, ubicándose en la mayoría de los casos de forma marginal en los bordes urbanos y con fuertes pendientes.

 

No nos puede servir de consuelo entonces, que el PGOU de La Guardia de Jaén haya sido informado desfavorablemente por esta Comisión de Valoración Territorial, cuando el equipo redactor es el mismo, y los parámetros utilizados prácticamente iguales.

 

En suma, estamos ante un PGOU con graves problema técnicos, de redacción y de carencias elementales. Un Plan que apuesta por las urbanizaciones, las políticas del ladrillo, restando importancia al casco urbano consolidado, a los espacios verdes, a los equipamientos públicos (salvo la plaza de toros), al tráfico, al saneamiento, …

 

El PGOU tendría que:

 

-          Conseguir un desarrollo sostenible, y cohesionado entre el casco urbano y el territorio en términos sociales, culturales, económicos y ambientales, con el objetivo fundamental de mantener y mejorar las condiciones de la calidad de vida de nuestro municipio.

-          Vincular los usos del suelo a la utilización racional y sostenible de los recursos naturales.

-          Subordinar los usos del suelo y de las construcciones, edificaciones e instalaciones, sea cual fuese su titularidad, al interés general de Porcuna.

-          Delimitar el contenido del derecho de propiedad del suelo, usos y formas de aprovechamiento, conforme a su función social y utilidad pública.

-          Garantizar la disponibilidad de suelo para usos urbanísticos, la adecuada dotación y equipamientos urbanos y el acceso a una vivienda digna a todos los residentes en Porcuna, evitando la especulación del suelo.

-          Garantizar una justa distribución de beneficios y cargas entre quienes intervengan en la actividad transformadora y edificatoria del suelo.

-          Asegurar y articular la adecuada participación de la comunidad en las plusvalías que se generen por la acción urbanística.

-          La formalización de una política de intervención en el mercado del suelo, especialmente mediante la constitución de patrimonios públicos de suelo, así como del fomento de la construcción de viviendas de protección oficial u otros regímenes de protección pública.

-          La protección del patrimonio cultural, histórico y arqueológico y del urbanismo arquitectónico.


PROPUESTA SOBRE EL ALCANCE DE LA SUSPENSIÓN DE APROBACIONES Y OTORGAMIENTOS DE AUTORIZACIONES Y LICENCIAS URBANÍSTICAS.



web de la Coalición