PLAZA DEL EXPOLIO

 

 


El espacio lateral del Ayuntamiento que da a la calle Eugenio Molina (antigua Cementerio) está conformado por una plaza (popularmente la “Plaza de los Naranjos”) que ha sido remodelada recientemente. A este lugar han incorporado –eliminando los naranjos- un conjunto arquitectónico que se encontraba en la casa Nº 8 sita en la calle Juan de Mata Dacosta (antigua Santiago o Nueva). Se trataba de un pórtico en “L” de dos plantas: la baja compuesta por arquerías soportadas por columnas con cartelas o escudos en las albanegas de los arcos; y una planta primera con un corredor porticado con columnas y entablamento.

 

Algunos investigadores apuntan que este conjunto pudo configurar uno de los muchos espacios del Convento de San Francisco (construido en el siglo XVII, 1615-1683). Véase su alta calidad en las dos plumillas que publicó Manuel Bueno Carpio en su obra “Dibujos de Porcuna. Memoria de un pueblo”. Ed. Puentes Palomares, Porcuna, p. 126-127.

 

Cierto es que el Convento de la Orden de San Francisco contaba con un conjunto de edificios: iglesia y sacristía, un gran claustro, y otras dependencias anejas como hospedería, hospital-enfermería, sala capitular, etc.

 

Sin ningún estudio previo realizado por profesionales que acreditara su valor histórico y patrimonial, este conjunto se derribó sin contemplaciones con el beneplácito del Ayuntamiento funesto y con la participación expresa del actual director ad honorem del Museo Arqueológico Municipal de Obulco, D. Luis Emilio Vallejo Delgado. Tampoco se ejecutó una integración en el proyecto de construcción del nuevo edificio, sino que decidieron destruirlo y llevarse lo “más bonito” al Ayuntamiento, con la idea de crear un acceso maravilloso a lo que iba a ser el futuro Centro de Interpretación de Cerrillo Blanco (proyecto del que se ha devuelto el dinero de los fondos europeos al Ministerio de las Administraciones Públicas y se ha tenido que pagar a la empresa adjudicataria ROVER en torno a 12.000 €) ¡¡¡Adiós museo!!!

 

Este conjunto arquitectónico, una vez sustraído de su lugar de origen, ha perdido el valor histórico y patrimonial que tenía, sobre todo, de cara a su investigación para el conocimiento de estos claustros y de los edificios religiosos de Porcuna en la Edad Moderna, y  para el conocimiento y el disfrute de la sociedad.

 

Esto es, en definitiva, un ejemplo más de la política de destrucción de nuestro patrimonio histórico y arqueológico del gobierno del PSOE. Es reflejo del pensamiento cerril y despreciable de unos representantes públicos irresponsables.

Por ello deberíamos bautizar esta plaza con el nombre de la “Plaza del Expolio”.

 

Amen








Incumpliento de la Ley 1/1991 de Patrimonio Histórico de Andalucía

iuapli.blogspot.com