TRASCENDIENDO LIMITES : EL HOLOGRAMA DE KARL PIBRAM
Publicado en Mas Allá de la Ciencia nº 83
LA CONCIENCIA DEL SIGLO XXI
Si
a principios de esta década podía decirse que una
teoría científica seria representaba la novedosa
concepción general de que en el universo todo es vibración,
ésta era, sin duda, la del Modelo Holográfico del
Cerebro de Karl Pribram, según la cual a partir de las
frecuencias vibratorias que entran a través de los canales
sensoriales, el cerebro crea el espacio, el tiempo, los objetos y la
realidad exterior misma. Esto ha conducido a la conocida hipérbole
de que los acontecimientos que definen la actividad cerebral están
fuera del espacio-tiempo.
Ahora, enriqueciendo nuestro sedentario
pensar lógico con una paradoja más a la que
acostumbrarnos, se nos precisa que tenemos que alejarnos aún
más del contexto bienpensante de las categorías
espacio-temporales de referencia para adentrarnos resueltamente en el
dominio siempre enigmático de la Mecánica Cuántica
y de unas extrañas estructuras microtubulares del cerebro para
llegar a comprender -algún día las claves de algo que
está más allá del cerebro: la conciencia del
siglo XXI.
EL LABORATORIO DEL CEREBRO HOLOGRAFICO Y OTRAS PARADOJAS
Es
bien sabido de nuestros lectores que, a principios de la década
de los años 70, el neurofisiólogo Karl Pribram,
norteamericano de origen vienés, en aquel entonces
investigador del Centro de Estudios Avanzados y de /as Ciencias del
Comportamiento de la Universidad de Stanford (California), elaboró
una teoría holográfica del funcionamiento cerebral que
permite dar cuenta de algunos hechos establecidos en el estudio de la
memoria: el conocido Modelo Holográfico del Cerebro. En pocos
años, la aptitud de este modelo para convertirse en metáfora
útil en diversas ramas del conocimiento humano y sugerir
nuevas conexiones entre sus conceptos, así como evidenciar una
estructura común entre distintas disciplinas, hizo que el
modelo se convirtiera en lo que llegó a ser considerado como
el Paradigma Holográfico, es decir, una norma de conducta, un
estilo del pensamiento común a ellas.
Hoy día el
frente de las investigaciones ha avanzado aún más en el
conocido Centro de Investigaciones del Cerebro y de las Ciencias de
la Información, donde ahora tiene su cuartel general Karl
Pibram, en Redford, un casi idílico pueblecito universitario
de las inmediaciones de la cadena montañosa de los Apalaches
en el estado norteamericano de Virginia.
EL NACIMIENTO DE UN MODELO
Pero tracemos la órbita que ha conducido del Holograma a la Mecánica Cuántica. Y recordemos que el concatenamiento de ideas y descubrimientos que vinieron a culminar con el paradigma holográfico comenzó a principios de siglo con el famoso biólogo C. Scheider quien, en 1905, sugiriera que la percepción es forma, y la forma es percepción, de manera análoga a como nuestro cuerpo es formado según la monogénesis del embrión. Décadas después, el neurocientífico Karl Lashley, del que llegó a ser discípulo Pribram, planteó que las líneas de fuerza según las que se desarrolla el embrión pueden formar patrones de interferencia. Sin embargo, aunque estas dos ideas señalaban que existía una relación entre patrones de interferencia e imágenes, Pribram aún no sabía cómo se podían obtener imágenes a partir de los primeros. Luego, en 1947, surgió la ciencia matemática de los hologramas a manos del científico húngaro Denis Gabor; y ello era precísamente lo que necesitaba Pribram. Sus ecuaciones abstractas vinieron concretizarse tecnológicamente primero con el láser, y fuego, y en 1965, con el invento del holograma por Emmet Leith y Juris Upatnicl, como una realización tecnológica del láser. Ya estaban, pues, las premisas, pero el momento del descubrimiento crucial de Pribram aún no había llegado. Finalmente, en 1969 leyendo un artículo de divulgación científica en Scientific American que describía el efecto holográfico, Pribram dio con lo que le faltaba a Lashley y dedujo que la memoria queda almacenada en el cerebro como un holograma. Nacía así el modelo holográfico del cerebro.
NACIMIENTO DE UN PARADIGMA
Después de veinte años de variadísimas y rigurosas investigaciones, se puede afirmar que el modelo holográfico del cerebro que introdujere Pribram se ha convertido, incluso, en un nuevo paradigma: el Paradigma Holográfico. Este último, aunque como toda teoría humana, no da respuesta a todos los interrogantes plantea, sin embargo múltiples conjeturas en diversos dominios de las actividades humanas y nos ofrece une visión global de la realidad más acorde con el desarrollo de la nueva ciencia y con el mundo en que vivimos. Otro éxito atribuido a este modelo es que ha promovido une sostenida reflexión, a nivel mundial respecto a la interfase entre ciencia y religión. Algunos de los investigadores subyugados por este paradigma han llegado a afirmar que, sin un fundamento trascendental, es imposible comprender los resultados obtenidos en experimentos de laboratorio.
ANTECEDENTES HISTORICOS DEL PARADIGMA HOLOGRAFICO
Cuando
un paradigma está en proceso de transformación, como es
ahora el caso, la ciencia suele revisar conceptos que con
anterioridad habían sido descartados. Así, en el siglo
XVII, Leibnitz, en su
Sistema de Armonía Preestablecida, postulaba que el
universo estaba formado por monadas, unidades trascendentales
que incorporaban en sí
mismas la información del Todo, y que el comportamiento
exquisitamente bien ordenado de la luz escondía una estructura
ordenada de la realidad. ¿Un orden implícito, como
postula actualmente David Bohm? Probablemente. Pero ¿cómo
puede ser que estas ideas -que tan preclaramente prefiguraban el
modelo holográfico del universo y su orden implícito,
hayan surgido cientos de años antes de que existieran las
técnicas matemáticas para expresarlas y estudiarlas?
¿Acaso se trata de la omnipresencia de la memoria
transhistórica de la humanidad, el conocimiento eterno? O
quizá es que, como afirmara el mismo Pribram, en el estado
holográfico de la materia -en el dominio frecuencial-, no hay
tiempo y 4.000 años atrás es mañana. ¿O
es que quizá, en el reino cuántico de las vibraciones,
el conocimiento llegaría... del futuro?
ALCANCE DEL PARADIGMA HOLOGRAFICO
El
paradigma holográfico ha tenido una contundente
repercusión sobre el potencial del hombre para determinar la
realidad en la que está inmerso. Y aunque no se haga mención
explícita de sus pareceres, su
presencia se detecta en distintas ramas del saber humano; a
saber, y entre otras, en la
educación, en la salud, en la psicoterapia, en la
transformación personal, en la filosofía y en la
evolución, en el arte, en la genética y hasta en la
parapsicología (ver recuadro ).
Según
Pribram, el éxito mundial y la envergadura planetaria de este
paradigma se debe a que su formulación responde a una
necesidad del espíritu humano en estas coordenadas
espacio-temporales y sociales en las que vivimos. En el modelo
holográfico subyace un hambre ontológica de unidad, de
totalidad, de holismo, por emplear una palabra ya acuñada. El
paradigma holográfico sugiere que la dinámica de la
vida es no-lineal, de modo parecido
a los sueños, a los
momentos en que se experimentan emociones fuertes o en los momentos
de Iluminación, en
los que, en un instante,
comprendemos cosas que de otro modo hubiera necesitado horas y
horas de paciente trabajo.
La no linealidad del estilo de vida
asociado con la idea de holograma es percibida como si fuera una
tabla de salvación para el ser humano hambriento de unidad
ontológica, de totalidad. Además, permite ser creativo
pues va más allá de los límites esquizoides de
la noción de karma o ley de causa y efecto, que ilustra como
nada la linealidad en ese proceso que llamamos vida para sustituirlo
por un esquema reticular de
relaciones y vínculos entre
acontecimientos que forman una red, en la que varias
"causas" pueden tener un efecto común y una causa
puede dar lugar a varios efectos distintos. Esto
amplía nuestra visión del mundo y la hace más
incluyente, más global, a la vez que nos hace más
responsables al hacernos conscientes de toda una red de individuos y
acontecimientos que se interdetermina en todo momento del tiempo.
COMPENDIO DEL ALCANCE
|
En
la Educación. Los
educadores han sabido siempre que la
ansiedad afecta la capacidad de aprender de un alumno. La
ansiedad, desde el punto de vista de la actividad cerebral, es
como un estado arrítmico de ruido. De esa manera, el
modelo holográfico del cerebro que considera a éste
como un analizador complejo de frecuencias, permite
comprender las diferencias individuales de estilo de aprendizaje
y permite comprender qué métodos de enseñanza,
como la meditación, el biofeedback y la sugestología,
pueden generar estados armoniosos más relajados en los
estudiantes, permitiéndoles elevar su nivel de
asimilación. |
EXCESOS DE UNA IDEA
El
mal -en el sentido maniqueo de la palabra- que puede haber provocado
esta entusiasta actividad se deriva -como dijera Pribram- de que "si
el hombre pudiera pensar claramente, si pudiera aplicar los conceptos
a un asunto y discriminar lo que no sabe con respecto a lo demás,
entonces podría decir: bueno, vamos a dejar abiertas esas
otras cuestiones que ignoramos a ver si, en efecto, se les puede
aplicar el concepto o no. Sin embargo, así no es como funciona
el mundo. Todos se suben al tren en marcha del razonamiento
paradójico, mandálico, y van siguiendo la inercia por
los mismos carriles con un gran impulso". Y agrega: "Entonces
comienzan a funcionar los medios de comunicación, todo el
mundo saca las banderas y grita, en lugar de meditar sosegada y
calmadamente. Al mismo tiempo, muchos empiezan a pensar que puede
haber problemas por acá o por allá en cuanto a la
aplicación del nuevo paradigma, etc. Luego, poco a poco, la
hipérbole popular pasa a ser un paradigma establecido y van
emergiendo otras ideas para resolver algunas dificultades que surgen,
para explicar las cosas, y así se va conformando el nuevo
paradigma".
¿QUE ES UN HOLOGRAMA ¿
Recordemos
que un holograma, esa maravilla que ahora es tan común y nos
lo encontramos hasta envolviendo caramelos y otras chucherías
para niños, es, como saben los lectores, como una fotografía
tridimensional, o más bien, como se dice hoy en día, un
sistema óptico -sin lentes- de almacenamiento y recuperación
de la información. Su peculiaridad reside en que toda la
imagen se encuentra en cualquier parte del soporte fotosensible -el
análogo de la película fotográfica de y las
fotos clásicas bidimensionales- de forma que si se parte una
imagen por la mitad, en cada una de las dos mitades aparecerá
la imagen original ¡entera! El fundamento teórico de
esta maravilla es el concepto de patrón de interferencias. La
forma más accesible de visualizar este último concepto
es la ofrecida por el panorama que se observa cuando
se lanzan simultáneamente dos o más piedras sobre la
superficie de un estanque en calma. Cada
una de las piedras produce ondas concéntricas que se desplazan
hacia el borde del estanque; pues bien, el
patrón geométrico resultante del choque entre sí
de esas olas es un patrón de interferencias. De forma
similar, la placa en la que se graba el holograma recoge un patrón
de interferencias, formadas por el entrechocar de ondas luminosas; en
este caso, si se observara directamente una placa holográfica
lo que se vería sería sólo eso: un patrón
difuso, un caos luminoso sin ningún sentido ni forma. La
astucia de los inventores de la fotografía holográfica,
Emmet Leith y Juri Upatnicks, consistió en emplear un rayo de
luz coherente -un láser- para hacer que surja, de entre esa
confusión luminosa, la imagen nítida y tridimensional
del objeto que se fotografió.
De esa manera, toda
existencia se debe a un patrón de interferencias vivificadas
en el cerebro, por lo que se podría Llamar el rayo
láser de la voluntad, que actuaría a nivel de los
campos receptivos de las neuronas individuales del sistema visual y
hasta, en cierta manera, de los sistemas de los demás
sentidos. En ese aspecto, puede decirse que
el cerebro crea la realidad.
EL PARADIGMA POST HOLOGRAFICO
Pero,
como ocurre en otros dominios de la actividad humana, en especial la
tecnológica, en los que apenas hecho un descubrimiento ya se
le considera obsoleto y se comienza a buscar un sustituto, hoy
ya se está buscando una generalización que incluya al
paradigma holográfico como un caso especial, de manera
muy análoga a como la teoría de la Relatividad tiene
como caso especial a la mecánica de Newton.
Así, a
principios de los noventa comenzaban a vislumbrarse ya nuevas
tendencias que apuntaban hacia la aparición en breve tiempo
-al menos así se estimaba, en el ardor del entusiasmo- de un
nuevo paradigma más allá del Paradigma Holográfico.
Pribram mismo siempre había
dicho que hay muchísimos
elementos en el cerebro que no tienen nada que ver con el modelo
holográfico, como son las conexiones entre los lóbulos,
y los hemisferios, el surgimiento del acto de conciencia y, en
particular, de la Intuición, ese imponderable salto cuántico
de la Inteligencia. De hecho, hoy en día cada vez se delinean
más nítidamente los contornos de lo que, generalizando,
se puede catalogar como el
paradigma postholográfico. Éste parece que ha
de incluir, en primer lugar, a
la Teoría del Caos del premio Nobel
Nya Prigogine, concretamente la Teoría de
las estructuras disipativas, que permite entender mejor el
surgimiento de ciertos patrones de comportamiento y aprendizaje,
revelando que la organización es un recurso más
eficiente a la hora del aprendizaje que los incentivos materiales o
emocionales. Estas investigaciones
tienen lugar en el Departamento del Caos, del Centro de
Investigaciones del Cerebro, donde un equipo multidisciplinario
aplica diversos modelos surgidos de esta disciplina, en conjunción
con el modelo holográfico, para entrar en lo que se denomina
la estructura fina del funcionamiento cerebral. Existe
una analogía entre el surgimiento de la imagen a partir del
caos del patrón de interferencias, propio de un holograma, y
la formación de una "estructura disipativa"
en el sentido de Prigogine.
En
segundo lugar -o, a la larga, quizá haya de resultar
que en primer puesto- el paradigma
post-holográfico ha de incluir las aplicaciones de la
Mecánica Cuántica al estudio del cerebro, cosa
que ya está teniendo lugar con el estudio de ciertas funciones
a niveles microscópicos que hasta ahora nunca habían
podido ser alcanzados. Estos avances en el plano paradigmático
están teniendo lugar a medida que se da respuesta a diversas
incógnitas sobre la relación del cerebro con el medio
ambiente.
El CEREBRO POST HOLOGRAFICO
Actualmente,
el trabajo del Centro de Investigaciones del Cerebro está
dirigido a llenar dos vacíos
básicos que ya señalara el célebre
conductista B. F. Skinner un
año antes de su muerte, a saber, el
vacío existente entre el estímulo proveniente del medio
ambiente y la respuesta del organismo, y el vacío entre las
consecuencias y las correspondientes modificaciones de la
conducta.
Con este fin, Pribram ha organizado una serie de
conferencias anuales, las Appalachian
Conferences on Behavioural Neurodynamics, que comenzaron en
1992 en la Universidad de Radford bajo los auspicios de la Sociedad
Internacional de Redes Nerviosas (International Neural Networks
Society - INNS), que han gozado con la participación de
destacados fisicomatemáticos,
neurofisiólogos,
neuropsicólogos y
filósofos. Estos
quehaceres -por poco que se hiperbolicen en una metáfora
popular, de las del tipo que ahora, después de haber pasado
por los excesos del Modelo Holográfico del Cerebro, el mismo
Pribram evita utilizar demasiado- giran en torno a lo que se puede
llamar el Modelo Cuántico
del Cerebro.
ENTRE EL ESTIMULO Y LA RESPUESTA
DESDE
1992 se están celebrando en la Universidad de Radford
conferencias anuales organizadas por el Centro de Investigaciones del
Cerebro de Karl Pribram. Las primeras tres conferencias fueron
dedicadas a llenar el primer vacío
mencionado en el texto -entre el
estímulo y la respuesta-, y se
basaron en el trabajo de Pribram de 1991, "Cerebro y
percepción: holonomía y estructura en el procesamiento
de imágenes", donde Pribram analiza la contribución
de cada estructura cerebral al proceso perceptivo, desde la retina
hasta la corteza frontal, en el marco de diversos modelos
matemáticos. La primera de
estas conferencias se centró alrededor de ciertos
modelos novedosísimos de la
Mecánica Cuántica para dar cuenta de los niveles
de procesamiento dendrítico y nanoneurológico de la
función perpetual. El título de la conferencia
fue "Nueva visión de
las redes neurológicas: campos cuánticos y datos
biológicos".
La
segunda conferencia fue una continuación de la primera
y se concentró en los
mecanismos de creación de imágenes. Su título
fue "Orígenes: el cerebro y la auto-organización".
La tercera refleja en su
título el interés y el propósito global de esta
serie de conferencias: "¿Acaso
el cerebro es demasiado importante para dejar que los especialistas
lo estudien?"
Finalmente, en 1995, en
la cuarta conferencia, comienzan a llenar el segundo vacío que
señalara Skinner, a y saber, la
interfase entre las consecuencias y la modificación
correspondiente de la conducta. Su título es "La
motivación del aprendizaje es la auto-organización".
DEL CEREBRO HOLGRAFICO AL CEREBRO CUANTICO
Hay
ciertos inventos o descubrimientos que conciernen a todos los hombres
y todo conduce a pensar que, en los
momentos en que la humanidad lo necesita -en que o bien está
extenuada por las vivencias sangrientas, como en el caso del período
subsiguiente a la primera guerra mundial, o bien cuando la sociedad
se está desmoronando, como ocurrió en EE.UU. en la
década de los años 70, al consolidarse la primera gran
ruptura generacional total iniciada en los increíbles años
60- de pronto, de lo más
profundo de esas espesas tinieblas, surge
una idea luminosa que viene a traer solaz a la mente agobiada
de los hombres. Así, por ejemplo, en 1916 se confirmó
una de las predicciones más espectaculares de la Teoría
de la Relatividad de Einstein durante el famoso eclipse total de sol,
cuando se comprobó que la luz de las estrellas se curva al
pasar cerca de un astro como el Sol. El hombre, agobiado por la
separación de la guerra y el horror de las trincheras, levantó
esperanzado la vista y la dirigió hacia las estrellas, de
donde tenía la confirmación de una teoría de un
judío alemán, obtenida por científicos
norteamericanos e ingleses, todos ellos unidos por la ciencia. El
segundo caso fue el descubrimiento
de Pribram: ¡el cerebro es una entidad holográfica que
interpreta un universo holográfico!
Ahora, en medio de esta crisis perenne de fin de siglo y de milenio en que las rudezas de la realidad se empecinan en mantenernos las narices y la vista pegadas al suelo, dejándonos apenas respirar, el alma colectiva de la humanidad vibra en espera ardorosa por una nueva teoría, un nuevo descubrimiento, una nueva explicación que le permita adquirir una inédita perspectiva de la realidad y realizar y tomar un respiro en la inescapable rueda del destino. ¿Será esta nueva explicación el ya mencionado paradigma postholográfico del cerebro cuántíco?
EL MODEL CUANTICO DE LA CONCIENCIA, COHERENCIA Y MICROTUBULOS
El
modelo holgrafico del cerebro de Pribram planteaba
que, a nivel del contacto entre las dendritas de las neuronas, tiene
lugar una interferencia de ondas electromagnéticas que da
lugar al mecanismo holográfico de representación
de la memoria. Pero, desde
aquel entonces, en definitiva primitivo, los avances en el estudio de
la conciencia han alcanzado cotas antes sólo vistas en los
relatos de ciencia ficción.
Los foros científicos
hierven con una nueva idea: los
conductores de la conciencia son unas estructuras microtubulares de
proteínas -los microtúbulos- alojadas en el citoplasma
por todo el cuerpo y, en particular, en el cerebro, en
las neuronas. Los
microtúbulos, que tienen u diámetro de 3
millonésimas de centímetro, se
comportan de manera inusual, alrededor y dentro de las
células, sirviendo de esqueleto de éstas y conduciendo
señales químicas. Según
Stuar Hameroff, un anestesiólogo de la Universidad de
Arizona, este cito esqueleto
también conduce lo: impulsos nerviosos de una célula a
otra, constituyendo de esa manera los
caminos de la conciencia Según este anestesiólogo,
pues, la red de mícrofibulos dentro de la red neuronal sería
el escenario donde se desempeña el drama cuántico de la
conciencia.
Pero ¿cómo
surge la conciencia y qué mecanismo permite que se
transmita? El arquitecto de la idea predominante hoy en día es
el físico y matemático Roger Penrose,
de la Universidad de Oxford, Inglaterra -especialista en relatividad
global y cosmología, de la talla de un Stephen Hawking- quien
postula que la conciencia es el
producto de un fenómeno de coherencia cuántica en el
cerebro -la misma coherencia de la luz de la que consiste un
rayo láser-. La conciencia
se transmitiría, pues, como
rayos de luz coherente que corren a
lo largo del laberinto de microtúbulos que sustenta y
permea a todas las células del cerebro. En ese sentido, el
cerebro se parecería a un ordenador óptico que, en vez
de servirse de impulsos eléctricos para transmitir la
información, se sirve de luz coherente, es decir, de rayos
láser que transmiten no Información, sino Conciencia,
que es algo más que lo anterior.
Eventualmente,
ambos creadores se conocieron y del maridaje de sus ideas surgió
el primer Modelo Cuántico
del Cerebro, que da cuenta
de la aparición del fenómeno
de la Conciencia y de su transmisión. No
debe ser confundido con el Modelo Holográfico, que da cuenta
sólo del fenómeno de la Memoria, de la formación
de imágenes.
Hay que decir que la
idea del empleo de la Mecánica Cuántica en el cerebro
no es nueva, pero éste es el primer modelo que describe
adecuadamente qué es lo que sucede a nivel celular. Los
aspectos de la conciencia que se ven reflejados
en él tienen que ver con los atributos no computables,
no algorítmicos, de la
conciencia, como la estética y la intuición, lo que
confirma que el cerebro es un sistema dinámico complejo
y no un simple procesador de
información, como hasta ahora querían los especialistas
en Inteligencia Artificial en su afán por construir una
mente artificial. Por otra parte,
hay una distinción entre impulso nervioso y actividad
eléctrica, y entre éstos e información.
Pribram
explica, no sin un cierto matiz humorístico, que incluso
cualidades complejas de la conciencia como el amor olas pizzas de
chorizo, puede ser consideradas como combinaciones
de campos bosónicos (como los fonónicos o campos
de resonancias, muy efímeros, o los fotónicos o campo
asociado a la luz, eternos) que en su calidad de estados cuánticos
macroscópicos del cerebro tienen propiedades que pueden
dar cuenta de fenómenos psicológicos como
son el Yo y el libre albedrío.
|
LOS DESCUBRMENTOS CIENTIFICOS RELACIONADOS CON LA COMPRENSION DEL CEREBRO 1714.
Gottfried wilhelm von Leibniz, |
El CEREBRO CUANTICO PUERTA DE ENTRADA A LOS UNIVERSOS PARALELOS
y
ya en el borde de lo que el sentido común se resigna a
aceptar, el neurocientífico G. G. Globus
plantea que todos los mundos posibles -en el sentido de los
universos paralelos de Everett, Wheeler y otros- están
dentro del cerebro, en ese enigmático estado
de latencia que es conocido como la superposición
cuántica.
Según su teoría, el
mecanismo de la percepción
selecciona un mundo de entre los que conforman el "holomundo"
del inconsciente universal y lo trae a la conciencia, lo
realiza. Esa realización
-esa materialización, diría yo-, es
el famoso colapso de la función de ondas que se nos
presenta como un proceso de selección de estos mundos a priori
-o implícitos, como decía David Bohm-.Uno
de los problemas que inquietan a muchos
es cómo este modelo puede asegurar que dicha selección
sea común a todos los seres vivientes, es decir, cómo
es que todos, al menos
aparentemente, participamos del
mismo mundo. [ergo, el
solipsismo no era tan descabellado] Según el
neurofisiólogo mexicano Jacobo Grinberg Zylberbaum,
íntimo amigo y colega de Pribram, esto
sería así ya que sus experimentos muestran que
todos los cerebros están
suprafísicamente conectados entre sí y formarían
un gigantesco cerebro iluminado por una Mente Colectiva...
Otra
de las predicciones sorprendentes es que la
alquimia cerebral de los universos paralelos tiene lugar sólo
en un estado de perfecto aislamiento debido á la dualidad
cuántica entre observador y observado, producto de que,
como especulan los científicos de la mente y del cerebro, este
último es lo que se considera un Ordenador Cuántico.
Esta condición de
aislamiento, de soledad, sugiere
precisamente una subjetividad
inaccesible a la observación externa, característica
propia de la conciencia, y daría cuenta de los fallos de los
experimentos de laboratorios que tratan de repetir, corroborar,
comprobar la presencia de facultades psíquicas en los sujetos.
También explicaría brillantemente aquello de que "en
silencio ha tenido que ser", tan propio
de los maestros sufíes que rehúyen la palabra,
las explicaciones, a la hora de enseñar, de transmitir un
conocimiento... O sería la reivindicación de Carlos
Castaneda con su conocimiento silencioso...
Estas son, en
definitiva, algunas de las avanzadas teorías que se postulan
en el Centro de Investigaciones del Cerebro y de las Ciencias de la
Información de Karl Pribram. El tiempo nos dirá
si son correctas.