Movimento dos Trabalhadores Rurais Sem Terra


Lleva hoy 24 años de existencia y una lucha expandida a 23 estados del Brasil, no sólo por la Reforma Agraria sino también por la construcción de un proyecto popular basado en la justicia social y la dignidad humana, que involucra a muchas familias campesinas desempleadas expulsadas de los latifundios o por la pérdida de sus pequeñas propiedades, y a trabajadores “bóias-frias”, todos ellos afectados por un modelo de crecimiento económico excluyente, actualmente liderado por la modernización productiva e inserción de nuevas tecnologías, generalizando entre el campesinado pobreza y explotación.


Su estructura organizacional se basa en una verticalidad que empieza en las brigadas (compuestas de 50 familias), siguiendo por los núcleos (grupo de 200 familias), la dirección regional, la dirección estatal y la dirección nacional. Paralelamente, existe otra estructura de sectores y colectivos, que articulan sus trabajos en otros frentes: los sectores son de Salud, DDHH, Género, Educación, Cultura, Comunicación, Formación, Proyectos y Finanzas, Producción, Cooperación y Medio Ambiente, y Frente de Masa; los colectivos son Juventud y Relaciones Internacionales.


La organización responde al movimiento social y no tiene registro legal, sin obligaciones de rendir cuentas a ningún órgano de gobierno. La mayor instancia de organización es su Congreso Nacional, dado cada 5 años. Los coordinadores y dirigentes nacionales son escogidos en el Encuentro Nacional que sucede cada dos años. La Coordinación Nacional es la instancia operacional máxima de la organización, que cuenta de 120 miembros.


El MST recibe apoyo de ONGs y organizaciones religiosas, del país y del exterior, estas últimas interesadas en el incentivo a la Reforma Agraria y a la redistribución de la renta en países en desarrollo. Su principal fuente de financiamiento es la propia base de campesinos ya asentados, contribuyendo a la continuidad del movimiento.


El MST se articula internacionalmente con la Vía Campesina, de la cual también participa el Movimiento de los Pequeños Agricultores (MPA), y agricultores de Europa, Estados Unidos, África, Asia y América Latina. También se articula con otras campañas nacionales e internacionales como la Vía Campesina Brasil y la Campaña contra la implementación del ALCA.


En la ocupación de tierras aparece la gestión del Instituto Nacional de Colonización y Reforma Agraria (INCRA) que analiza si las tierras ocupadas son o no productivas; de ser improductivas se permite el asentamiento, pero en caso contrario se expide una orden judicial de reintegración a la posesión. Esto usualmente es aceptado, pero en ciertos casos suceden episodios de resistencia y enfrentamientos con las fuerzas policiales. Este organismo, a través de los distintos períodos presidenciales, ha presentado una línea pragmática, muchas veces tendiente a favorecer grupos económicos. De ahí ciertas relaciones que se perciben en el manejo de la información que luego se divulga en los medios (por ejemplo, La Folha de Sao Paulo, cuyos titulares tienden a demonizar al MST y a buscar permanentemente nexos corruptos en el desvío de fondos).


Es notable, también, un tipo de accionar violento que surge en el campo, de la mano de milicias privadas (armadas) contratadas por dueños de grandes extensiones de tierras, en muchos casos, de empresas transnacionales dedicadas a los agronegocios.


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La historia del MST debe ser rastreada a partir de la concentración de la tierra que marca a Brasil desde los tiempos coloniales; esta herencia de una estructura agraria desigual fue perpetrada mediante La Ley de Tierras de 1850, al establecer la compra y venta como forma de adquisición de la propiedad de la tierra limitando fuertemente el acceso a la tierra mediante usucapión.


De 1850 a 1940 suceden movilizaciones y luchas de tipo “mesiánicas” o milenaristas guiadas por formas de catolicismo popular (1870-1897: Mov. Canudos en Bahía; 1912-1916: Mov Contestado en Santa Catarina). Aparición de formas de “bandolerismo social” con el movimiento nordestino liderado por el Limpao durante 1917-1938.


De 1940 a 1955 se generalizan luchas radicales localizadas, con demandas sociales y políticas claramente definidas. Gran relevancia en los estados Maranhao y Paraná en donde los campesinos tomaron ciudades y organizaron gobiernos paralelos.


Hasta 1964, el problema para viabilizar una Reforma Agraria estaba dentro de la Constitución brasileña de 1946, en la que sólo se admitía la expropiación de tierras mediante indemnización previa en dinero.


1961: Asunción del presidente Joao Goulart. Movilización de masas trabajadoras en torno a reformas de base que alterarían las relaciones económicas y sociales del país. Expectativas sobre Reforma Agraria en el llamado Comicio de la Central de 13 de marzo de 1964, al declarar tierras públicas a las circundantes a rutas federales, ferrocarriles y diques.


1ro de Abril 1964: Golpe Militar. Represión a luchas populares.

1965: Presidente-Marechal Castelo Branco, de acuerdo con la Doctrina Social de la Iglesia Católica, crea Primera Ley de Reforma Agraria del Brasil: El Estatuto de la Tierra. Posee visión progresista de alterar la estructura latifundista (sobre la función social de la propiedad privada permitiendo la expropiación para fines de asentamiento agrario en caso de tensión social), luego afirmado por la Enmienda Constitucional Nro 1 de 1969, admitiendo la expropiación mediante pago en títulos de deuda pública; todos estos avances resultan letra muerta, siendo utilizada estratégicamente para controlar y desarticular conflictos por la tierra (de 1965 a 1981 sólo hubo 8 expropiaciones por año mientras que, anualmente, ocurrían en promedio 70 conflictos).


Resistencia a la dictadura y organización de las tomas de tierra, desarrollando un movimiento organizado. Influencia del ala progresista de la Iglesia Católica. En 1975 surge la Comisión Pastoral de la Tierra (CPT).


Conjunción de movilizaciones y luchas por la apertura política y la vuelta a la democracia.


En 1979 surge el MST con la ocupación de la Hacienda Nonoai en el estado de Río Grando do Sul, tras haber sido desalojados (para revertir una ocupación ilegal con los fines de reforma agraria) de un predio vacío destinado a una reserva indígena durante los años 60 en la localidad Encruzilhada de Natalino. Esta reacción espontánea de los agricultores desplazados tuvo apoyo de la sociedad local y de la CPT.


1984: Primer encuentro del MST en Cascabel, estado de Paraná. Reafirmación de la necesidad de la ocupación como una herramienta legítima de las trabajadoras y los trabajadores rurales. Lineamientos de organización nacional.


1985: 1er Congreso Nacional del MST en Curitiba, Paraná. Lema “Ocupación es la única solución”. Gobierno del presidente José Sarney aprueba el Plan Nacional de Reforma Agraria (PNRA), con el fin de aplicar rápidamente el Estatuto de la Tierra y dar vía a la Reforma Agraria durante el período presidencial asentando 1,4 millones de familias; esto no sucedió, en los 5 años de mandato sólo se alcanzó el 6% de las metas establecidas.


Reforma de la Constitución Brasileña de 1988: grupos de propietarios ruralistas se organizan en la creación de la Unión Democrática Ruralista (URD) actuando en tres frentes: el brazo armado, el bloque ruralista en el parlamento, y los medios de comunicación como aliados. Consiguen enmiendas constitucionales conservadoras en relación a la propiedad de la tierra y el latifundio.


Los movimientos sociales, por su parte, logran la promulgación de los artículos 184 y 186 que hacen referencia a la función social de la tierra y determinan que de ser ésta violada, la tierra sea expropiada.


1989: elección de Fernando Collor de Melo como presidente de la República, declaradamente contrario a la Reforma Agraria y aliado de los ruralistas. Tiempos de dureza y represión hacia el MST.


1990: II Congreso del MST en Brasilia; lema “Ocupar, resistir, producir”.


1994: elección de Fernando Henrique Cardoso como presidente brasileño; lleva a cabo un proyecto político afín a recetas neoliberales, principalmente respecto del campo. Prioriza la agroexportación para atender los intereses del mercado internacional y para generar divisas con el fin de cancelar pagos de la deuda externa, en detrimento del incentivo a la producción de alimentos y la autosustentabilidad de la tierra.


1995: III Congreso Nacional del MST en Brasilia; crece la conciencia de que la Reforma Agraria es una lucha fundamental. Lema “Reforma Agraria, una lucha de todos”.

Gran foco de conflicto en la región del Pontal do Paranapanema en el estado de Sao Paulo, en el que la prensa tuvo un papel estigmatizador, cuyo resultado fue el apresamiento de varios líderes del movimiento. El papel de los medios sirvió para distorsionar la imagen del MST hacia la sociedad urbana, presentando sus acciones no legales en vez de los resultados de los ya asentados y trabajando en cooperativas.


1996: Masacre de Eldorado dos Carajás; 21 militantes del MST asesinados brutalmente por la policía militar del estado de Pará, tras un desalojo violento de 1500 personas asentadas, a modo de protesta por las demoras de expropiación de tierras ya dictaminadas, en los márgenes de la ruta PA-150 al sur de Pará.


1997: el Movimiento se organizó en la “Marcha Nacional por Empleo, Justicia y Reforma Agraria” con destino a Brasilia, en conmemoración de la fecha de la Masacre de Eldorado dos Carajás.


2000: IV Congreso Nacional del MST en Brasilia; lema “Por un Brasil sin latifundio” que orienta el movimiento hasta el día de hoy.


2001: elección de Inácio Lula da Silva como presidente de la República; representó una victoria para los trabajadores y movimientos sociales, que como el MST, lo respaldaron; pese a ello, esta victoria electoral no fue suficiente para generar cambios significativos en la estructura latifundista y en el modelo agrícola.


2005: El MST volvió a repetir su marcha de 300 kms en dirección a Brasilia.

 

Fuentes:

http://www.mst.org.br

http://www.mst.org.br/mst/pagina.php?cd=4151

http://www.mst.org.br/mst/pagina.php?cd=5278

http://www.mst.org.br/mst/especiais.php?ed=69

http://www.mstbrazil.org/

http://www2.abong.org.br/final/informes_interna.php?cdm=12642

http://www.oboulo.com/os-sem-terra-ongs-e-cidadania-24443.html

http://ciberwiki07.tumblr.com/post/5020870

http://www.revistapueblos.org/spip.php?article628

 http://www.newleftreview.org/?getpdf=NLR24904;pdflang=es

http://argentina.indymedia.org/news/2005/03/275630.php

INCRA: http://www.incra.gov.br/

Vía Campesina: http://www.viacampesina.org/main_sp/ 

 

Lula y el MST – Valeria Mosca

 

El gobierno de Inácio “Lula” Da Silva, como parte de la tendencia actual en Latinoamérica de gobiernos “progresistas”, establece alianzas con sectores heterogéneos limitando su marco de acción e imposibilitándolo a tomar decisiones de carácter radical (como la reforma agraria) o de carácter represivo. Cuidando su imagen, para ubicarse en una política de centro, en tanto mediador entre los actores sociales, retoma esa idea populista de conciliar en su persona los conflictos.

Existe, en el MST, un grado de insatisfacción y descontento con el gobierno de Lula que tiende a aumentar, conforme a la no concreción de las demandas, principalmente la reforma agraria.

Se puede observar, pese al apoyo crítico de MST al gobierno de Lula, un alto grado de autonomía respecto del Estado, dado que no responden a ninguna directiva del gobierno, se auto-sustentan y tienen un sistema educativo propio. Sin embargo, esta autonomía es relativa, en el marco de su apoyo. Su llamamiento es a votarlo en las elecciones ya que, de caso contrario, les sería más dificultoso realizar su construcción social y política, dado que serían reprimidos y hostigados.