COMUNICADO DE PRENSA

Resultados investigación

La violencia económica hacia las mujeres en El Salvador: aproximaciones a un problema social invisibilizado”

No sólo los golpes y las agresiones verbales son violencia: existen otras formas de maltrato hacia las mujeres. Unas formas de violencia que no se nombran porque han sido naturalizadas desde el patriarcado y validadas desde las instituciones del Estado. Y una de estas formas es la violencia económica”. Con esta reflexión arranca la investigación “La violencia económica hacia las mujeres en El Salvador: aproximaciones a un problema social invisibilizado”, llevada a cabo por Gloria María Araque y Adriana Ospina Vélez, cooperantes de la organización para el desarrollo Progressio, en el marco del proyecto “Mujeres Salvadoreñas Protagonistas de Cambios”.

Definida como “todo acto de fuerza o de poder ejercido contra las mujeres y que vulnera sus derechos económicos”, la violencia económica constituye el eje central de esta investigación, pionera en El Salvador, cuyo objetivo es visibilizar este problema y aportar argumentos para posicionar este tema en la agenda pública de nuestro país. Y es que, tal y como señalan Araque y Ospina, “a pesar de que se trata de un fenómeno del que se habla cada vez más, no es asumido por la sociedad en general como un problema y mucho menos como una manifestación de violencia social y de género”.

En el primer capítulo de la investigación, Araque y Ospina analizan la pobreza, la división sexual del trabajo y las desiguales relaciones de poder en el actual sistema económico como génesis del concepto de violencia económica.

A partir de la revisión de varios estudios de la región y del estudio de cifras oficiales y políticas públicas, la investigación traza, en el segundo capítulo, una panorámica general de la situación de desventaja en la que se encuentran las mujeres en El Salvador para analizar, posteriormente, cómo afecta esta violencia económica en la vida de las mujeres, realizando una aproximación específica a la realidad que viven las Trabajadoras del Sexo, un sector de la población particularmente discriminado.

Como parte de esta investigación se ha realizado asimismo una encuesta a nivel nacional con una muestra de 1572 mujeres sobre el tiempo que éstas dedican al trabajo del cuidado no remunerado. Al carecer de valor mercantil, el trabajo reproductivo que realizan las mujeres no se suele contabilizar en las estadísticas nacionales de la mayoría de los países. Por primera vez en El Salvador, el Informe de Desarrollo Humano (PNUD, 2007-2008), estimó que de contabilizarse, la contribución del trabajo doméstico no remunerado que realizan las mujeres al Producto Interno Bruto sería del 27%, superando al aporte de la industria y triplicando el del sector agropecuario.

¿Cómo seguir admitiendo entonces que este trabajo doméstico no remunerado que realizan las mujeres continúe invisibilizado y se mantenga sin ningún valor?” Estas y otras preguntas surgen a lo largo de esta investigación que culmina con un apartado de consideraciones finales y recomendaciones.

Reconocer y nombrar la violencia económica, evidenciar el aporte que realizan las mujeres a la contención y superación de la pobreza o cuestionar los supuestos del bienestar basados en la familia y un ciclo de vida tradicional son algunos de los retos y desafíos que ambas investigadoras plantean al Estado y organizaciones civiles de nuestro país.



ALGUNOS DATOS RELEVANTES DE LA INVESTIGACIÓN: