Autor Daniel Martí (Universidad de Vigo)
Licenciado en Filosofía. Doctor en Ciencias de la Información. Profesor de bachillerato, copywriter en agencias de publicidad. Desde hace más de diez años en dedicación exclusiva como profesor titular en materias de diseño de información digital y gestión de comunicación en Internet en la titulación de Publicidad y Relaciones Públicas para la Universidad de Vigo. Autor del blog ComuniSfera y de otros blogs de apoyo docente. E-correo: daniel3marti@yahoo.com, daniel3@gmail.com.
Presentación
Alrededor de cinco años cuentan las primeras alusiones hispanas a las posibilidades educativas de los weblogs. El rápido crecimiento en número y en variedad debe ir animando a reseñar conclusiones provisionales y revisiones de la experiencia en el ámbito de la educación. Con esta intención apunto algunas impresiones del trayecto recorrido. Omito las citas de los usos concretos de blogs intentando destacar tipos teóricos. No tienen por qué cumplirse exactamente, pero entiendo que faciliten la diferenciación teórica y la discusión sobre sus funcionalidades y aplicaciones en el presente inmediato de la educación formal como en la extensión del aprendizaje al resto de ámbitos de la sociedad de la información.
Titulo: Blogs y educación, revisión desde experiencias locales
Perspectiva pragmática: los blogs desde sus aplicaciones educativas
El peso o la medida de un instrumento técnico, brilla más desde la historia de las tecnologías que si miramos los usos y costumbres sociales a que ha dado lugar. Las siguientes líneas pretenden concretar, quizá desvanecer algo del sueño utópico de los lanzamientos tecnológicos. Un aterrizaje en la tierra no despreciable de conquistas y posibilidades llevadas a cabo. Como cualquier otro conjunto de medios, incluso si lo consideramos como un paradigma de la técnica, Internet puede ser casi de todo, pero en definitiva realiza lo que alcanzan sus promotores y usuarios. De hecho, en la experiencia cercana y diaria, es aquello que hacemos con esta Red, y las que le sigan, lo que llena de unos sentidos pragmáticos el concepto o la denominación teórica de Internet. Aunque me referiré a tecnologías de comunicaciones y de información quiero indicar que no se tratan en directo como medios técnicos, aquí interesa su operatividad actual y los desarrollos alcanzables en usos y aplicaciones informativos, comunicativos y educativos, principalmente.
En concreto me referiré principalmente a los weblogs, bitácoras, en adelante, blogs porque contamos con una experiencia social bastante amplia (hasta uno de cada cuatro personas ha probado un blog en algunos países). Caben definiciones más tecnológicas de un blog (como Fumero, 2005) que las que se enunciarán desde esta experiencia. En las siguientes líneas el límite semántico es la experiencia y las posibles proyecciones y desarrollos de prácticas particulares con blogs alrededor y en las aulas.
Complejidad del diálogo intergeneracional: generación perdida y nativos digitales.
Desde la óptica socio-pramática y entre los límites de la comunidad hispanohablante de comunicadores y educadores, revisamos la figura del blog y su mediación entre unos contenidos y sus usuarios o creadores:
- Por un lado el bagaje cultural y científico disponible en Internet que se puede ofrecer e incrementar en el aprendizaje.
- Por otro lado, dos generaciones de “público” o de usuarios en comunicación o relación bloguera. Aunque se designan estos públicos con categorías psico-demográficas, heredadas del lenguaje del siglo pasado, ruego no se traduzca “generación” por simples rasgos externos, ya que deseo darle cierto valor metonímico, algo más interno y constitutivo que la primera sugerencia nocional asociada a los nombres:
a) El público protagonista de las siguientes reflexiones se nombra como Generación Red a partir de Growing Up Digital: The Rise of the NetGeneration, de Don Tapscott. Como en otros textos más o menos psicológicos o estadísticos, representa al público joven [nacidos entre los últimos ’70 o los primeros’80 hasta el 2000 o 2003, según versiones]. Después de Tapscott (Oblinger 2005) se considera a estos nativos digitales y a los que les sucedan, en el entorno, como evolución de la sociedad de consumo y como fuente de datos para la toma de decisiones políticas, tecnológicas o mercantiles. Podemos encontrar textos similares sobre la Generación del Milenio, la X, la Y, la Z, la generación M o de los medios, Wired o Connected Generation o generación conectada, etc.
Uno de los aspectos más debatidos, y pendientes de aclarar, en la investigación de comunicación y de productos digitales exige evaluar la transformación identitaria y societaria; y además, en qué medida estas transformaciones generacionales, caso de darse, resultan de los usos y consumos de tecnologías comunicativas y de información. Aunque dispusiéramos de modelos y trabajos suficientemente conclusivos, y el corto tiempo pasado no lo favorece, parece aumentar la inestabilidad de nuestras categorías y términos al referirlos a unas formas subjetivas y de relación más dispares y ocasionales según se asoman en nuestra experiencia de los discursos sociales tecnológicamente mediados.
b) El otro público -por seguir con la denominación- para debatir la mediación bloguera educativa se refiere o procede de “inmigrantes digitales” o incluso “outsiders”, que representan posturas de rechazo alrededor o incluso dentro de la misma comunicación digital en Internet. Bautizados como generación perdida, para muchas de estas tecnologías, autoexcluídos de continuadas u ocasionales dependencias tecnológicas en sus rutinas y trabajos educativos diarios. Esta segunda generación, primera en edad, cuestiona algunos de los valores del medio tecnológico, no lo considera en modo alguno “transparente”, sino las más de las veces toma esta tecnología como invasiva, un intruso en lo que entienden como cotidianeidad y rutinas educacionales comprobadas.
Llaman la atención algunas formas de este falso o frustrado diálogo intergeneracional, entre nativos y reactivos, cuando no sólo los críticos de la utopía digital, sino también algunos de sus investigadores o gurús formulan juicios y prospectivas desde la distancia tecnológica, desde de una experiencia personal bastante limitada de los medios que analizan. Ignorar o negar evidencias en estos discursos tecnológicos, falsea el discurso social más amplio sobre la tecnología digital. Así el éxito en la opinión pública de algunas descalificaciones sobre la falta de veracidad, de ética, de eficiencia… en los desempeños con información digital ignora otros muchos usos, probablemente mayoritarios, introduce injustificadas evaluaciones despectivas de los demás e impide reconocer las aplicaciones viables y sus posibles desarrollos en una sumarísima y superficial restricción no ya de futuro sino del presente en el que nos encontramos.
A continuación enumero algunos usos de blogs entre las opciones más naturales para comunicadores y formadores de generaciones anteriores hasta usos y prácticas más naturales entre los que nacen y se mueven entre las últimas tecnologías comunicativas.
1, Blogs de información académica o escolar
Entre las aplicaciones más frecuentes, propuestas como un tipo de blog educativo (por ejemplo en Orihuela 2005), encontramos algunos usos informativos de centros o de grupos escolares de cualquier tipo. Tanto si se trata de una universidad como si es una iniciativa ciudadana de asunto educativo, cuando se recoge información con intención de aportar elementos a la imagen pública de un grupo o institución nos encontramos con blogs informativos, de relaciones públicas, periodísticos… o como se prefiera llamarlos. Se entiende qué tipo de objetivos se pueden proponer y cabe imaginarse sus intereses y expectativas de difusión entre colectivos cercanos a la imagen construida con los contenidos actualizados en el web de la organización. Las agendas culturales o de actividades de algunos centros se presentan en la cronología inversa y en la actualización frecuente de información propia de los blogs. Pero caben de modo adecuado como simple complemento en webs dinámicas o en otras formas de información o de publicación frecuente. Aunque algunos traten más en directo de cierto periodismo educativo, de asuntos relativos al estado y perspectivas de la educación en ningún momento se proponen traspasar los contenidos informativos que pueden caracterizar genéricamente este tipo de blogs. Caben distintas versiones desde los blogs ocasionales de evento, los blogs electorales o de directivos de centros, todo un conjunto de formas de plantear los blogs institucionales de centros educativos, los blogs como información de la producción y la innovación de un grupo o los blogs más centrados en transferencia de conocimientos.
La mayoría de estos blogs de información escolar o académica no admiten comentarios, no indican los enlaces sucesivos a una entrada (trackbacks) ni participan en la conversación con otros blogs que se puedan ocupar de asuntos similares. De mantener una conversación como es corriente entre blogs, a través de comentarios a sus noticias o entradas, se puede crear un problema de dirección editorial en lo que se refiere a las formas y puntos de vista organizacionales que se desee dar a su comunicación. Para gestionar y atender los posibles comentarios o incidencias en la comunicación de organizaciones se está planteando la conveniencia de un protocolo establecido o revisado periódicamente sobre la imagen y el posicionamiento de la organización educativa con respecto a asuntos de trámite o de actualidad.
Como la universidad y la escuela se encuentran en un periodo, previsiblemente largo, de reforma y actualización, los profesionales de la educación encuentran en este tipo de blogs formas de participar tanto desde un nivel personal como asociativo en la transformación de los procesos educativos formales. Desde 2001 funcionan el británico Schoolblogs.com y el estadounidense Education Bloggers Network, pero han sido iniciativas posteriores como la de Dave Winer en la Universidad de Harvard (2003) o los premios Edublog Awards (2004) los que han situado la cuestión en el marco del debate educativo general y en particular ante las opciones abiertas en la sociedad de la información o del conocimiento en las que se postula estado indefinido y social de aprendizaje (Long-Life Learning) referido a todos los campos de las culturas contemporáneas.
Para los más adelantados, las experiencias en Internet, se están acercando a la década. No es que sea necesario mucho tiempo, o años. Con unos meses intensos, aprovechando la experiencia, al autor/a de blogs incrementa sus capacidades profesionales, quizá en la misma medida en que se restringen atribuciones institucionales, de título o de reconocimiento profesional. Desde un amateurismo reconocido, se valoran aportaciones profesionales con criterios parecidos a los debates entre colegas. Hace falta que los profesores escriban y comenten sobre sus actividades o tareas profesionales. Pero hacerlo también puede reducir el reconocimiento “oficial” de la profesionalidad. En este tono se piensa cuando se insiste en el nuevo amateurismo que facilita profesionalización digital a partir del diálogo en la Red y la experiencia compartida de los que hablan con frecuencia de la educación y sus cambios recientes.
2. Blogs educativos personales: de investigadores, de profesores, de alumnos, de profesionales, de padres o madres, de personal de servicios
La continuidad autorial de quienes mantienen un blog personal durante un tiempo mejora la información y puede redundar en incremento de conocimiento, si se revisan y evalúan periódicamente las fuentes y los escritos propios. Esta aplicación de los blogs educativos, que agrupo en segundo lugar se entiende mejor desde la experiencia en primera persona. En principio se trata de una actividad de seguimiento y descubrimiento de referencias que motivan y enriquecen el propio discurso en los asuntos de interés que especifican las categorías de cada uno.
El blog de autor de asunto educativo no suele ser tan variado o disperso en los contenidos que va enlazando el blog de información escolar o académica descrito en 1. Hasta el momento los blogs educativos centrados en un tema no son los más numerosos y suelen girar en torno a asignaturas, materias, destrezas básicas de un ciclo o etapa educativa, una línea de investigación o una especialidad. Con algo del espíritu de los portales web, se proponen una recopilación y actualización, a lo largo de los meses, de los asuntos y contenidos referidos al tema que da origen al blog.
El acceso a unos contenidos ordenados es más claro en una wiki jerarquizada, o en una web de arquitectura clásica. Encontrar directamente un asunto en un blog, puede resultar costoso si el buscador interno no recupera igualmente las entradas más antiguas y las actuales, como cuando utilizamos blogs gratuitos a lo largo de varios años. Estas deficiencias en la gestión de contenidos no son particularmente importantes utilizando los servicios de blogs, gratuitos o pagados que se ofrecen en los últimos años. Desde mi experiencia, la principal ventaja frente a los sistemas de contenidos más estáticos es que los blogs mantienen una actualización y revisión de sus fuentes y recursos más frecuente por lo que normalmente podemos llegar a una selectiva documentación en uso.
Sin hablar de futuro, ya se puede valorar positivamente la actualización de contenidos en los programas docentes en castellano de una amplia variedad de materias. Expresarlo en otro lenguaje o tono, ordenado de manera diferente y según las necesidades del propio “auditorio” debe facilitar la participación de otros colegas. En mi experiencia particular combino la fórmula de blog temático y blog de curso en el mismo espacio. Durante unos meses el ritmo de los temas viene fijado de acuerdo con el programa para una asignatura. El resto del año este blog de cátedra, como dicen en Latinoamérica, el blog de asignatura queda como espacio para las referencias temáticas, de casos o de experiencia que puedan interesar a lectores ocasionales y como material a tener en consideración en la siguiente propuesta de programa.
En este tipo de uso la crítica de los lectores, en general alumnos, se refiere al “valor” de los artículos en el blog como “apuntes”, como la documentación básica del curso. El alumno viene educado en dar cuenta, con responsabilidad, de un corpus doctrinal que obtiene de libros, revistas y demás publicaciones. La información seleccionada para el estudio que recibía hasta ahora tenía su propio orden interno desde el contexto, hasta los resúmenes o conclusiones.
El discurso temático en un blog se encuentra enlazado con otros documentos en el mismo blog y en la Red. El alumno solicita, y con razón, que en los artículos que recogen parte del diálogo presencial en las aulas, se mencione cuando se enlaza información contextual que necesariamente debe recorrer para situarse en la comunicación. Pide que se diferencie del enlace a fuentes complementarias, para quienes buscan ampliar información de su interés particular. La edición en papel de los posts o artículos según un programa puede ser muy distinta si se reproducen las entradas enlazadas a los temas del programa o si se imprime también toda la información complementaria. Este tipo de “solución” estudiantil, para “rendir cuentas” cuenta en unos exámenes, no es la mejor aplicación. Mirando algunos de estos blogs parece un simple cambio de soporte con respecto a la transmisión de contenidos en fórmulas de enseñanza heredadas. Incluso en estos usos más conservadores, el blog educativo dinamiza los contenidos y los programas se reescriben y mejoran cada curso escolar con notables beneficios de tiempo para los docentes (investigadores, profesores o padres) y con ganancias expresivas y comunicativas, principalmente para los alumnos y otros lectores.
Quizá plantee un problema la hiperespecialización temprana cuando se busca una educación completa y equilibrada de los menores. Se dan cada vez más casos de jóvenes aficionados a aspectos relacionados con algunos temas o materias de este segundo tipo de blog educativo. La disponibilidad de tiempo y el entusiasmo de estos aficionados consigue desarrollos blogueros que al menos merecen la consideración y cita que el resto de los blogs. Cada uno debe evaluar si la coherencia del discurso tempranamente construido es conveniente, perniciosa o simplemente reutilizable bajo otros objetivos para sus autores o para el resto de la comunidad educativa.
Otro de los riesgos, para quien lo considere peligroso, es el carácter discontinuo y procesual en las tareas de mantener un blog. Las personas del ámbito educativo que sostienen blogs temáticos han aportado su tiempo y su criterio. Como en cualquier otro trabajo continuado se percibe cierta evolución. No soy capaz de medir la velocidad o la profundidad de los cambios en los temas de estos blogs. En los pocos años del entorno hispano a que me refiero tengo la impresión de que se anticipa la madurez en las disciplinas impartidas. Aunque también se incluyen noticias de innovación tecnológica o de actualidad, que pueden dar una falsa imagen de velocidad, soy de los que opinan que el trabajo bloguero aporta una reflexión añadida a la evaluación formativa y didáctica que conocíamos.
Espero que el contraste con las experiencias de otros nos permita discutir si los blogs temáticos favorecen la especialización o, por el contrario, relativizan y sitúan en contextos abiertos una parte de la investigación o de la formación que proponemos a nuestros alumnos y lectores. El seguimiento de otros autores en los blogs temáticos, de asignatura, me sugiere que la actualización y la revisión frecuente de contenidos refuerzan un discurso básico o fundacional de las materias que era más ocasional en libros y revistas clásicos. Por otro lado, se presentan interesantes ejercicios expresivos y de aplicación, insospechados sin las relaciones tecnológicas que acompañan a los blogs.
3. Cabeceras y anillos de blogs educativos
Entre los docentes con blogs personales, ha sido frecuente que incluyéramos alguna entrada para una clase o curso que íbamos a dar. Otra experiencia común, en los primeros años de este tipo de blog en el mundo hispano, ha sido incorporar o enlazar trabajos de los alumnos en el discurso de nuestro blog personal. Algunos siguen haciéndolo. Entre los más antiguos en estas experiencias, y cuando el tiempo lo permite, se dejan los contenidos y alusiones escolares para otro/s blog/s.
En esta tercera aplicación que describo, se restringe la información del entorno y la evaluación o la opinión personal, características de los tipos de blogs educativos descritos en 1 y 2. El blog de una materia, en este caso, no se propone como discurso personal sino como proceso abierto al diálogo entre los profesores y alumnos del curso en los asuntos relativos a un aprendizaje determinado. El blog se puede construir directamente como espacio común abierto a todos, profesores, alumnos y lectores. También se puede plantear desde un blog de cabecera que anima la agrupación y estimula el trabajo de cada alumno/a en su blog para la materia en cuestión.
En fases iniciales de la formación está siendo más costoso lógicamente conseguir un resultado aceptable como blogs colectivos o grupales. Para algunos es desventaja, en el otro modelo, con cabecera, que el blog de cada alumno para la materia pueda ser motivo de competencia y favorezca las camarillas de comentaristas y los subgrupos que no se tratan con otros. La experiencia confirmada es que la escritura forzada, como dice Tíscar Lara (2005), caduca al terminar el compromiso con la asignatura (Downes 2004).
Frente a los entornos cerrados en torno a un servicio de hospedaje o de una institución, la exposición pública de los procesos de aprendizaje beneficia a muchos más. Quizá aparecen algunas dudas sobre las menciones de las colaboraciones. Citamos sin problemas un podcast o un vídeo de éxito en You Tube. A veces trabajos tan escolares, como los que se hacen en nuestras aulas. Pero no sabemos cómo ni dónde poner las citas de nuestros alumnos cuando los blogs son más bien personales. Como tampoco desean los alumnos que sus fotologs y demás se “vistan” de ropajes escolares. Estas sombras desaparecen cuando los alumnos alcanzan perfil y asuntos propios entre otros blogs. La crisis de la autoría es un asunto general en la postmodernidad, pero Chescher (2005) lo ha referido a los usos educativos de este tipo de blogs.
Si nos decidimos por un lenguaje o un tono menor como vía para tratar y compartir el aprendizaje, de los profesores y de los alumnos, este tipo de dudas no se plantean. Mi propuesta de tema, como profesor, es una de las que se pueden seleccionar entre las de tantos otros profesores de la materia, que están seleccionados en la columna de enlaces (blogroll). Las propuestas y acciones de los alumnos disponen de los comentarios en el blog de cabecera, pero también cuentan con su propio blog en la materia donde experimentar y ejercitar cuándo y cómo prefieran.
En el anillo educativo de blogs, además, se favorece la participación y los alumnos ocupan posiciones docentes o tutoriales de colegas más afines o cercanos. Los componentes de cada grupo o planeta de aprendizaje no deberían superar el número de blogs que cada autor puede leer diariamente. Las comunidades mayores tienen que dividirse en familias temáticas cercanas. Si el sistema escolar se ajusta a esos grupos cada anillo puede quedar a cargo de su profesor. Si se mantienen altos números en las aulas tendrán que hacerse cabeceras o delegaciones en cada grupo. En cualquier caso, una propuesta de inmersión para el aprendizaje no debería dejar la mala experiencia de que el trabajo personal no llega a ser valorado por quienes lo animan, en el sistema actual, al menos con la calificación en unas notas finales.
Varios principios destacan en los usos de los blogs en educación descritos hasta el momento:
la atención a las referencias tecnológicas y educativas y el seguimiento de los cambios sociales y educacionales priman en el uso informativo de un blog escolar,
la evaluación y la opinión del sistema, los métodos y los grupos educativos componen una mayoría de textos en el blog personal de un especialista o de un educador en un área específica
en este tercer uso, sobresale la promoción y gestión de comunicaciones en torno a unas actividades o materias docentes con reparto e intercambio de funciones de enseñanza y aprendizaje.
Este tercer tipo de blog educativo refiere al sentido subjetivo y personal del aprendizaje desde el constructivismo clásico. Un aprendizaje, ejercitado en los usos y actividades más adecuadas para desarrollar en blogs, que intenta ser más motivado que dirigido, sin restringir las funciones de orientación del profesor que ha de impulsar unos objetivos o resultados de la conversación desde los blogs de cabecera.
4. Redes sociales y comunidades virtuales en blogs educativos
Si cambiamos el acento subjetivo del aprendizaje hacia planteamientos de un posible aprendizaje social, desplazamos el constructivismo que sirve de imagen para el uso en el tipo de blog descrito en 3 hacia entornos como los planteados en el construccionismo o incluso en el criticismo pedagógico. La acción social y su efecto educativo buscan ser los protagonistas en esta propuesta de uso educativo de los blogs.
Llevaría lejos entrar en la socialidad del aprendizaje, y se levantan pasiones en su discusión. Al fin, del dilema individuo – sociedad no salimos por muchos siglos que pasen. Para abordar esta última opción bloguera en educación, no es precisa una interpretación literal del construccionismo o del criticismo.
En un marco más difuso y actual de la reflexión tecnológica se propone una posible Netciencia (Web Science Research Iniciative en MIT, con Berners Lee y otros expertos multidisciplinares). Comienzan a trazar un modelo de integración de disciplinas para la explicación de lo que hay y de lo que se hace en la World Wide Web. Quizá la idea sea favorecer distintos usos y los diseños de sus tecnologías relacionadas. En sus declaraciones proponen simplificar y anticipar demandas de los usuarios de la Red. En juego hay amplios nichos sociales y mercados. Otras propuestas casi alcanzan de inteligencia colectiva, como algo compartido según expresa la semántica computacional, por ejemplo de Pierre Lévy.
Dejando de lado dónde termine situándose la ciencia web, quizá sean suficientes estos apuntes para señalar el horizonte, cuando menos lejano, de un aprendizaje que se somete por principio a la participación y la colaboración. Desde este punto de vista no constituyen verdaderas comunidades aquellas que comparten formato y plataforma. Una proximidad más de fondo es la que reúne a los distantes, de otros centros, incluso de países distintos, pero que se sienten enlazados, ligados en los objetivos que buscan juntos.
Con poca experiencia y uso de Internet va calando la forma y las aplicaciones de redes distribuidas. A diferencia de los representantes o delegados que dirigen desde sus nodos o portales de nuestra red cercana, cualquier espacio interconectado tiene las mismas opciones y relevancias en un modelo que no entiende ni de centros ni de periferias. La información en estos blogs no circula en niveles, filtrada o potenciada por intermediarios. Con la imagen de una comunicación multipunto – multipunto, nos acercamos a la experiencia imaginaria que con frecuencia se menciona como utopía de la tela de araña global.
Proyectos colaborativos y participativos como Wikipedia, pueden ir mostrando el incremento documental e informativo que potencian las redes sociales. Sumado a que su organización y crecimiento no tiene por qué obedecer a unos patrones o imperativos, por ello se relaciona con facilidad con los más utópicos modelos educativos.
Desde la introducción de blogs como estandartes de algunos puntos de actividad educativa pasando por la historia del autoaprendizaje que puede enseñar un blog personal, y recorriendo intergeneracional en los blogs paralelos al aula de alumnos y profesores quedamos a las puerta de la transformación y generalización del aprendizaje que como una nueva etapa con nuevos tipos aplicaciones educativas puede ofrecer la web 2.0. Como hace unos años, la cuestión no está en la tecnología sino en lo que seamos capaces de hacer con los nuevos sistemas de comunicación y de gestión de contenidos.
CHESHER, O. (2005): «Weblogs and the crisis of Authorship», BlogTalk conference paper, Sydney.
DOWNES, S. (2004): «Educational Blogging», Educause Review, Vol. 39 (5), 14-26.
Url: http://www.educause.edu/pub/er/erm04/erm0450.asp?bhcp=1
FUMERO, A (2005) Introducción a los blogs. Revista Telos, 65, cuaderno central
Url: http://www.campusred.net/telos/articulocuaderno.asp?idarticulo=1&rev=65
LARA, T (2004): Blogs para educar. Usos de los blogs en una pedagogía constructivista Revista Telos, 65, cuaderno central
MARTÍ, D (2006) blogs en asignaturas universitarias (presentación)
Url http://www.slideshare.net/dan3/blogs-en-asignaturas-universitarias/
MARTÍ, D (2007) Blogs y universidad
Url http://www.slideshare.net/dan3/blogs-y-universidad
ORIHUELA, José Luis (2005): Blogs y Universidad.
Web Science Research Iniciative en http://www.webscience.org/