AL PRESIDENTE DE LA GENERALITAT VALENCIANA D. FRANCISCO CAMPS

 

 

 

 

 

La desastrosa política educativa del Conseller de Educación Alejandro Font de Mora, lejos de mostrar cualquier atisbo de querer rectificar o dialogar, parece no tener vuelta atrás. Las imposiciones antipedagógicas, las amenazas y las persecuciones políticas no son precisamente el mejor camino para afrontar con responsabilidad su gestión. Tampoco resulta aceptable, bajo ningún concepto, la falta de respeto que manifiesta hacia la comunidad educativa así como el ataque sistemático a la dignidad del profesorado y a sus derechos educativos y laborales (autonomía de los centros educativos, libertad de cátedra, etc.). 

 

Los poderes públicos en ningún caso pueden utilizar la educación para solventar disputas electorales. Si la Generalitat Valenciana considera discutible EpC, puede expresar esas críticas a través de otros cauces políticos pero en ningún caso jugando a hacer política con la comunidad educativa.

 

EpC ha instalado el caos en los IES y, además, está siendo utilizada como una cortina de humo ideológica para no afrontar los auténticos problemas educativos:

 

 

-barracones,

-retrasos en las sustituciones de las bajas del profesorado,

-la falta de profesorado de Inglés en Infantil y Primaria,

-la atención del alumnado con necesidades educativas especiales

-la deuda acumulada a los equipos directivos

-el retraso en el pago de los trienios al profesorado interino

-la necesidad de dotar con más profesionales (Psicólogos y Trabajadores Sociales) a los Departamentos de Orientación,

etc.

 

Por consiguiente, y ante las razones anteriormente expuestas, solicito la dimisión del Conseller de Educación Alejandro Font de Mora y de Concha Gómez.