El bailarín de fuego



Salió al escenario. Yo le di paso con un susurrante soplo

de mi boca. Salió fino, exquisitamente delgado y con-

toneante. Se deslizó por el aire como una estela blanca

en la noche azul oscura y subió, se elevó. Alcanzó

el techo al compás de movimientos cada vez más envolventes y

sensuales. Curvas estrepitosas, círculos sinuosos, tirabuzones

sofisticados. Por un momento me miró, estoy seguro

de haberle visto los ojos nublados y parpadeantes. Y

se escapó. Se fue. Yo lo hice, lo creé, le di

la volatilidad, la ligereza y también la fugacidad...

Me cansé de imaginar y apagué el cigarrillo.


Mónica de Solís González


Subraya los adjetivos y luego haz una redacción breve utilizándolos.