Kika una niña bruja le encantan los vampiros. Ella lee muchos libros de miedo y aventuras y con el truco del “salto de la rana” se quiere ir a Transilvania, pero para realizar este truco tienes que tener algo sobre la ciudad o algo para ir.
Ella se prepara bien contra los vampiros. A media noche se va y esta ansiosa de ver a los vampiros.
Al llegar se encuentra en el patio de un castillo, Kika oye un gemido y se decide a bajar por unas escaleras. Allí están todos los ataúdes y decide levantar el más pequeño y ve y devuelve al pequeño vampiro que en otra ocasión había visto, y este se había dejado un guante en su habitación. Abre el grande y ve al mismísimo conde Drácula en persona. Este al verla intenta hipnotizarla pero como lleva gafas no lo consigue, y al oler los ajos este se espanta de asco. Kika corre escaleras arriba y ve a dos murciélagos mirándola. Para saber si son vampiros les pone el espejo delante para ver si se reflejan. Estos la conducen a los gritos que había oído, era gente prisionera, Kika les ayuda y se van a un pueblo. Al ponerse el sol los vampiros atacan a una muchacha y Kika tiene un plan .El primero no funciona, ya que llevan pinzas para no oler el olor a ajo. El segundo tampoco funciona, ya que las campanadas no les asustan. Pero el tercero funciona, hacen cantar a todos los gallos del pueblo.
Kika piensa que es hora de irse, pero al mirar su bolsillo…el peluche no esta, sin el no puede regresar,¡ se la debió de caer en donde los ataúdes!.
Vuelve al castillo, al bajar engaña a drácula, coge su peluche y ahora contenta de tener el peluche vuelve a casa.
*al final del libro hay dos trucos de magia.
Autor: kniester Edición: bruño.
Colección: Kika Superbruja Número de Páginas : 137