Problemas de la ganadería extensiva

Actualmente, la ganadería extensiva sólo puede competir en términos económicos con la ganadería intensiva en condiciones muy particulares, pero su rentabilidad social (fija y frena la despoblación, protege el patrimonio, etc.) y medioambiental (conservación de hábitats, paisajes y biodiversidad, mantenimiento del ciclo hídrico, lucha contra la erosión y desertización, etc.) aconseja ampararla a toda costa. La imperiosa necesidad de asegurar en el futuro una producción de alimentos sostenible pasa por establecer un equilibrio entre la ganadería intensiva, generadora de productos de amplio consumo y bajo precio (porcino, aves, huevos), pero contaminante y sujeta a incertidumbres de diversa índole, y la ganadería extensiva, que ofrece alimentos de gran calidad y precio más alto, pero con los valores añadidos de sostenibilidad, conservación del medio natural y consolidación de la población en áreas rurales ya mencionados.

Sin embargo, para atraer a los jóvenes, hay que aumentar los bajos niveles de renta del campo en comparación con otros sectores, si es preciso, con ayudas externas (así por ejemplo, la administración podría remunerar a aquellos pastores y ganaderos que con su ganado ejerzan funciones de conservación y mejora de los ecosistemas pastorales, previstos en un plan establecido de antemano) y con alicientes suficientes (acceso fácil a vivienda, mejores servicios sanitarios y educativos, créditos a bajo interés, etc.) para que la vida en el medio rural sea más fácil y atractiva.


PROBLEMAS DE LA ACTIVIDAD TRANSHUMANTE

A pesar de las numerosas ventajas que esta forma de explotación genera, la transhumancia en España se enfrenta actualmente a graves problemas coyunturales y estructurales:

Objetivos agroambientales, sociales y de desarrollo rural

En consonancia con lo anterior, es urgente conocer y preservar nuestras culturas ganaderas, los mecanismos íntimos por los que se rigen y el funcionamiento de nuestros principales ecosistemas humanizados, antes de que los protagonistas y portadores de la cultura empírica tradicional desaparezcan. Se sabe mucho sobre la ganadería intensiva, pero los conocimientos sobre la ganadería extensiva están dispersos, sin formar un cuerpo doctrinal o teoría general que se adapte a cada uno de los ecosistemas pastorales de nuestro país. Igualmente, necesitamos ganaderos jóvenes bien adaptados al medio, empapados de la cultura tradicional, implicados en el desarrollo de las zonas rurales, que sepan leer el paisaje y tengan en cuenta todos sus condicionantes, para manejar adecuadamente ecosistemas complejos como los que se incluyen en numerosos parques naturales y espacios protegidos.

No obstante, la cultura tradicional debe también evolucionar y adaptarse al siglo XXI e incorporar todos los conocimientos científicos y técnicos que se generan continuamente en las universidades y centros de investigación. En este sentido se hacen cada vez más imprescindibles las Escuelas de Pastores y Vaqueros donde se aúnen ambos tipos de conocimiento y permitan aumentar el nivel de formación de los ganaderos. Para llevar a cabo estos objetivos, contamos con el inestimable apoyo de los fondos de la UE dedicados a medidas agroambientales, sociales y de desarrollo rural9 que favorecen, cada vez más, el fomento de una ganadería extensiva bien trabada en las razas autóctonas, respetuosa con el medio, los paisajes, el hábitat y generadora de productos de calidad. No obstante, la voluntad política y el compromiso de Bruselas, del gobierno central y de los entes autonómicos, deben llegar a las explotaciones ganaderas de forma clara, directa y organizada, sin trabas administrativas, simplificando al máximo las solicitudes y los trámites de las ayudas. Sólo así, con jóvenes bien preparados y apoyo suficiente de la administración, se podrán mantener en el futuro, explotaciones ganaderas viables económica y socialmente, en un entorno natural rico y diverso.

Excesiva dependencia de los subsidios

•Continuidad comprometida en muchas explotaciones

•Falta de estructuras asociativas ej. contratación de mano de obra

•Perdida de capacidad de decisión de los agricultores sobre las políticas locales y su territorio

•Desconocimiento de lo rural por la sociedad urbana; falta de reconocimiento institucional

•Competencia de otros sectores económicos (turismo de grandes operadores, ocupación de suelo y urbanización)

•Coste de oportunidad (económica y social) de la mano de obra, especialmente los jóvenes

•Gran dificultad para la instalación de nuevos ganaderos

•Estancamiento del consumo de carnes rojas en España y UE

•Organización Mundial del Comercio (importaciones Argentina y Brasil)

debilidades

• En el punto de mira por contribución al Cambio Climático