Lean con atención el siguiente texto.
Los desiertos como forma de vida
Las poblaciones nigerinas –tuáreg, tubu, árabes, beduinos– viven en regiones desérticas, especialmente en el
desierto de Teneré, ubicado al norte y al nordeste del país, cerca del macizo montañoso de Air. Las regiones
desérticas representan más de dos tercios del territorio de Níger. En ellas, se reconocen las cuatro estaciones
del año: primavera, verano, otoño e invierno. La estación de lluvias, de julio o agosto hasta setiembre, es breve e irregular. Las lluvias, cuando llegan, no son abundantes, pero pueden ser repentinas y violentas. Afectan a la población, ya que el material de construcción de sus viviendas es tierra de mala calidad, con una elevada proporción de sal, que se disuelve rápidamente en el agua. La estación seca y calurosa se extiende de marzo a junio o julio. El calor es muy intenso, con temperaturas de más de 45 ºC, y las diferencias entre la temperatura máxima y la mínima pueden llegar en términos absolutos a los 40 ºC.
Para las poblaciones del desierto, la cría de ganado no sólo responde a una necesidad económica, sino también a los imperativos del clima. Su finalidad esencial sigue siendo la producción de leche, que es la base de la alimentación. Como los camélidos son más rústicos que los bovinos, se adaptan mucho mejor a las variaciones de la vegetación y de los suelos. La leche, que es a su vez un alimento y una bebida, constituye, por su valor nutritivo, un elemento esencial de la alimentación de las poblaciones del desierto.
Las actividades agrícolas se concentran en los oasis, donde se plantan palmeras datileras, gracias a una agricultura de irrigación. Los dátiles son comercializados y sirven de alimento para los hombres y los animales. Por su parte, los criadores de camellos se dedican al comercio transahariano, que realizan en extensas caravanas a través del desierto.
La principal actividad económica es la explotación de la sal y del natrón. El natrón sirve de alimento para los
animales, porque satisface sus necesidades de sales minerales y los libera de los parásitos intestinales; esto mejora su producción de leche.
Las viviendas se construyen en aldeas fortificadas. Hay distintos tipos de viviendas. Las casas de piedra se utilizan durante la estación seca y fría, pues protegen mejor a sus habitantes contra los fuertes descensos de temperaturas. Estas casas están divididas en varias partes funcionales: una habitación para el jefe de la familia, una habitación para las mujeres y los niños, una reserva para alimentos y forraje, una cocina y una sala. La tienda, hecha de pieles y de esteras, es más o menos espaciosa según los recursos de sus habitantes. Siempre está orientada en dirección norte-sur. Tiene una o dos aberturas en sentido este-oeste que permiten una adecuada circulación del aire y una buena exposición al sol. La tienda es habitable en todas las estaciones y es fácil de desmontar. Durante la estación calurosa, se instala en lo alto de las dunas u oculta entre ellas y, en la estación fría, es el mejor ejemplo de vivienda perfectamente adaptada al clima.
La choza de paja, cuyas dimensiones varían según los medios y la paja disponible, se utiliza durante la estación de lluvias y, durante el verano, protege del agua y de los calores.
Texto adaptado de Sidikou, Hamidou, “El desierto como forma de vida”,
en El Correo de la Unesco, junio de 1987.