ASPECTO ARQUEOLÓGICO

En el ámbito territorial de Paracas han sido identificados 120 sitios arqueológicos, de los cuales alrededor de 25 están fuera de los límites de la Reserva y corresponden a etapas de evolución de las sociedades prehispánicas andinas.

 

Noventa de los sitios se asientan a lo largo de la costa, desde el sector de Puerto Nuevo al norte del balneario de Paracas hasta la playa Barlovento en el extremo sur de la Reserva. Ellos son muestra de la exitosa interacción del antiguo paraquense con su mar a través de los miles de años que duró la etapa de la preconquista.

Paracas fué caracterizada por el alto grado de desarrollo que alcanzó su industria textil. Paracas Necrópolis fue definida por J.C. Tello, después de sus excavaciones en el sitio de Cabezas Largas, y del Lote de 429 fardos funerarios que fueron enterrados en el pueblo abandonado de la fase Cavernas en la ladera norte de Cerro Colorado. La población de Paracas en ese entonces habría estado concentrada en Cabezas Largas con ocupaciones menores en asentamientos al norte y sur de la península.

 

A comienzos del siglo XI d.C. se desarrolla, en gran parte de la costa sur del Perú, la cultura Ica-Chincha, que si bien presenta manifestaciones regionales bien diferenciadas desde Cañete hasta Acarí, constituye una sola unidad cultural. En esta época el asentamiento más importante de Pisco fue tal vez el de Sangallan, ubicado en la parte media del valle.

La primera incursión incaica de la región Ica-Chincha se dio en 1440 durante el reinado de Pachacutec, pero no es hasta 1496, en que es definitivamente incorporada a la región Chinchaysuyo del Imperio Inca.

 

Durante la dominación cuzqueña, Sangallan es reocupada, y se edifica el centro administrativo de Tambo Colorado para control de las poblaciones locales.

 

Los sitios arqueológicos más importantes, según el Plan Maestro de la Reserva Nacional de Paracas:
1) Chucho
2) Karwas
3) Cerro Colorado y Cabeza Larga
4) Chacras hundidas
5) Disco Verde
6) Morro Quemado
7) Antana
8) Otuma