COMUNIDAD DE PROPIETARIOS
Consejos que puedenayudarnos a mejorar nuestra convivencia diaria |
Con el único fin de facilitar la convivencia y contribuir a hacer más agradable la vida de todos nosotros en la Urbanización, esta Junta Rectora ha tratado de recoger, en los consejos que más adelante desarrollamos, ideas elementales sobre actitudes y comportamientos que todos deberíamos esforzarnos en respetar. También hay que señalar el estimable ahorro económico que su observancia nos podría aportar.
Una actitud respetuosa y cívica de todos nosotros afecta de forma notable a nuestra calidad de vida. Parece obvio que, si cada uno de nosotros nos ponemos como meta no molestar a nuestros vecinos, la vida en Montenebro resultará más apacible y tranquila.
A tal fin debemos evitar:
Hablar en un tono de voz demasiado alto, sobre todo en horas nocturnas.
Escuchar música en tonos exagerados.
Producir excesivos ruidos.
Hacer hogueras.
Ocasionar malos olores (quema de papeles, plásticos...)
También debemos concienciar a nuestros hijos para que entiendan que deben cuidar el mobiliario nuestros locales y urbano, pues estropearlo nunca debe convertirse en una diversión, ni resulta rentable, ya que repercute en la propia economía de los padres, que somos los que debemos reponerlo. Por ello, debemos reprocharles:
Romper las farolas o papeleras.
Hacer pintadas.
Tirar bancos.
Romper o atascar fuentes públicas.
Hacer mal uso de las instalaciones de las que disponemos, como la piscina, la cafetería o la nave multiusos.
Estropear las instalaciones deportivas.
No cuidar el material deportivo, musical y formativo que la Urbanización pone a su disposición.
Deteriorar los jardines.
Debemos transmitirles a nuestros niños y jóvenes que pueden divertirse y jugar sin dañar las instalaciones, ni molestar a nadie. Verlos divertirse correctamente nos alegra y rejuvenece a todos.
La vigilancia de nuestra Urbanización puede y debe ser tarea compartida por todos. Es verdad que disponemos de guardas ubicados en la entrada de la Avda. de las Olimpiadas que también realizan rondas periódicas por las calles. Pero Montenebro es tan grande que, participar con ellos en una moderada vigilancia y control, puede resultar una labor beneficiosa para todos. Entendemos aconsejable prestar un especial cuidado a:
Vehículos ocupados por personas desconocidas para nosotros que circulen “camino de ningún sitio” por nuestras calles.
Personas que despierten sospechas caminando sin punto fijo.
Personas extrañas en el interior de chalets o parcelas.
Puertas, ventanas o cancelas abiertas cuando parece o sabemos que el propietario está ausente.
En estos casos, debemos tomar el número de matrícula del coche sospechoso y/o advertir inmediatamente de tal circunstancia al guarda.
También podemos observar y advertir inmediatamente al guarda de alguna otra anomalía detectada, como:
Escapes de agua en parcelas o en registros de contadores de agua.
Llamas o ruidos raros en los cajetines de contadores de luz.
Los guardas, una vez recibida nuestra advertencia, se responsabilizarán de la situación, llegando incluso a dar aviso a la Guardia Civil o la Policía Municipal.
Esta especial vigilancia será más necesaria en los meses no estivales, pues en estos periodos el número de chalets cerrados es muy superior.
Antes de desarrollar este consejo todos debemos saber que:
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Circulando a 30 km./h,, velocidad máxima permitida, cualquiera de nosotros tarda no más de un minuto en llegar al punto más apartado de nuestra Urbanización. |
Después de esta observación, es interesante destacar las siguientes realidades que, con mucha frecuencia, se producen en nuestras calles:
Es habitual que circulen niños, tanto andando, corriendo o en bicicleta, con las imprevisibles reacciones que pueden esperarse de los chiquillos.
Pasean personas, frecuentemente en grupos, y, en numerosas ocasiones, suelen ocupar también las calzadas.
Ante esta realidad, parece obvio que circulando despacio nos será más fácil evitar accidentes, además de producir menos ruidos, gases...
Para terminar, una pregunta que nosotros mismos nos debemos contestar: ¿merece la pena no respetar las normas de circulación y exponernos a producir graves y hasta irreparables consecuencias a otros e importantes perjuicios a nosotros mismos, por ganar algún minuto en llegar a nuestro punto de destino?
Debemos admitir que los perros no gustan a todas las personas. Incluso hay quien les tiene miedo, incluso tratándose de animales pequeños.
Hay que respetar estas diferentes actitudes e, independientemente de la existencia de Normas Legales que regulan las obligaciones y responsabilidades de sus propietarios, nosotros deberíamos:
No consentir que nuestros animales anden sueltos por nuestras calles.
Evitar que sus ladridos imposibiliten el descanso.
Procurar que los perros no queden sueltos en las parcelas por la noche.
Cuando realicemos obras, tanto nuevas, como reformas, estamos obligados a ser extraordinariamente cuidadosos con el entorno. Debemos exigir a la empresa constructora que ponga las medidas de limpieza, seguridad y control que regulan las normas de construcción, como:
Medios que imposibiliten la entrada de personas ajenas a la obra.
Seguridad en los registros y cuadro de instalaciones eléctricas, agua y alcantarillado.
No invasión de propiedades ajenas sin la previa autorización de los propietarios de las mismas.
Señalización adecuada de la obra cuando, de manera excepcional, se ocupen aceras y/o calzadas.
En estos casos excepcionales, como para la construcción de aceras, cuando sea obligado ocupar estos espacios con arena, grava..., es necesaria la retirada inmediata de los restos una vez finalizada la obra.
Las razones de esta última exigencia están en que cuando estos materiales se abandonan “sine die” en las aceras y calzadas, la lluvia los arrastra hacia las alcantarillas y sumideros y se producen atascos, con un grave perjuicio económico para la Urbanización.
A estos gastos hay que sumar el coste de las horas consumidas por nuestros propios empleados por la realización de esta labor. Es evidente que estos gastos los pagamos todos nosotros.
Tenemos que asumir que somos los únicos responsables de los árboles, setos, plantas... que tengamos en nuestras propias parcelas y que debemos ocuparnos de su adecuada conservación, efectuando las podas correspondientes para que su extensión y altura no invada las propiedades de nuestros vecinos o imposibilite una adecuada visibilidad.
Debemos efectuar los procesos de poda de forma que no ocasionen molestias a vecinos e inconvenientes a los viandantes. Los ramajes y demás restos procedentes de podas, siegas... deben permanecer el menor tiempo posible en las aceras y pasar a depositarlos a la mayor brevedad en los lugares destinados a tal efecto.
Sería aconsejable que el corte de setos compartidos entre parcelas se efectuase de mutuo acuerdo entre los vecinos.
También es obligado mantener limpias de hierbas y ramajes las parcelas no edificadas. Esta necesidad viene dada por el alto riesgo de incendio que presentan los espacios abiertos llenos de vegetación. No debemos olvidar que, en caso de accidentes, el propietario es el primer responsable directo.
Nuestra Urbanización dispone de 2 espacios específicos para depositar los residuos:
El lugar reservado a estos residuos está situado en el espacio cerrado a la entrada de la Urbanización.
Debemos depositarlos en el interior de los contenedores correspondientes (orgánicos; plástico, tetra brick; papeles y cartones; botellas).
Además, disponemos de contenedores especiales donde depositar muebles, restos de pequeñas reformas, pequeña maquinaria en general, colchones, juguetes, ordenadores... y, en estos mismos contenedores, restos de siega de césped.
El incumplimiento de estas normas nos ocasiona inconvenientes y gastos innecesarios, porque, si no depositamos adecuadamente los restos en los contenedores, los encargados de la recogida se limitan a evacuar únicamente lo que está dentro de los mismos y lo de fuera, allí se queda (con frecuencia puede observarse como cartones, papeles, botellas, enseres varios y hasta basura se dejan fuera). Al no contar con servicios municipales que vengan detrás limpiando los restos, esta labor debe ser desarrollada por nuestros propios empleados, que pierden tiempo que podrían dedicar a otros trabajos de conservación y mejora de la Urbanización.
El espacio destinado a estos residuos está ubicado en la calle Oviedo, frente a la parte trasera del Polideportivo. Se accede al mismo por la calle Granada.
En este vertedero únicamente podemos depositar restos de podas y hojas (nunca césped). Esta exigencia viene impuesta por la empresa privada que se ocupa de evacuar los restos.
Si en este espacio depositamos muebles o enseres varios (se han observado neveras, motores...) la situación se complica más aún, ya que vuelven a ser nuestros trabajadores (en muchos casos debiendo hacer uso de vehículos de motor apropiados) los encargados de recogerlos para depositarlos en los contenedores habilitados al efecto, en la entrada de la Urbanización.
Debemos concienciarnos de que es un trabajo “fácilmente evitable” con un poco de cuidado de nuestra parte.
Consideramos que, si todos hacemos un pequeño esfuerzo y cumplimos las presentes Normas, conseguiremos que nuestra estancia en la Urbanización sea más gratificante.
Teléfonos de interés
A continuación aparece una relación de teléfonos necesarios ante cualquier emergencia que pueda surgir en la Urbanización:
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Guardas Urbanización |
Caseta |
918433515 |
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Móvil |
629037620 |
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Encargado (Eduardo) |
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Guardia Civil (El Molar) |
918410011 |
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Policía Local |
918434030 |
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Ayuntamiento de Pedrezuela |
918433053 |
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Colegio Público de Pedrezuela |
918433833 |
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Consultorio Seguridad Social |
Citas |
918433630 |
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Urgencias |
918411111 |
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Continental Auto |
913145755 |
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Cruz Roja |
915222222 |
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Emergencias |
112 |
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Farmacia |
918433437 |
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Microbús Lanzadera |
670712606 |
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Parroquia |
918433230 |
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Dirección General de Tráfico |
900123505 |
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Pedrezuela, septiembre de 2004