Sr.

Alejandro Goic Karmelic

Presidente de la Conferencia Episcopal de Chile


Sr.

______________________________________ (nombre del obispo o arzobispo de la diócesis a la que pertenece tu ciudad. Ej: Francisco Javier Errázuriz en el caso de Santiago. Ver listado de diócesis)

__________________________________ (cargo que ocupa, puede ser obispo o arzobispo. Ej: arzobispo de Santiago. Ver listado de diócesis)


Iglesia Católica

Presente



Yo __________________________________________________, con rut ___________________________, mayor de edad, con fecha de nacimiento ________________________ y residente en __________________________________ (dirección, ciudad/localidad), que según le consta fui bautizada/o en la Parroquia __________________________________ ubicada en _______________________________________________ (si es posible dirección completa o si no sólo ciudad/localidad)


En conformidad con lo previsto en el Artículo 6º de la ley 19.638, que establece “la libertad religiosa y de culto” expresada en la facultad de “profesar Ia creencia religiosa que libremente elija o no profesar ninguna; manifestarla libremente o abstenerse de hacerlo; o cambiar o abandonar Ia que profesaba", me dirijo a usted con la finalidad de solicitar mi exclusión de todos los registros de la Iglesia Católica y el reconocimiento del acto de apostasía, actuando en nombre e interés propio y en virtud de mi legítimo derecho a decidir libremente sobre mis convicciones éticas, morales y religiosas.


Esta decisión responde al hecho de que me siento profundamente violentada/o por la intervención que ha tenido la Iglesia Católica en materia de sexualidad y reproducción, y por los frenos que crecientemente ha puesto esta institución a la implementación de políticas públicas en favor del derecho de mujeres y hombres a decidir si quieren o no tener hijos, cuántos, en qué momento de sus vidas y con qué espaciamiento. Lo anterior ha quedado expresado en los reiterados obstáculos legales que la derecha chilena y las organizaciones autodenominadas “pro vida” han levantado para frenar los logros en materia de derechos sexuales y reproductivos, y que hoy se traduce en el recurso de protección presentado por un grupo de parlamentarios de derecha y dirigentes “pro vida” ante el Tribunal Constitucional en contra de las “Normas de Regulación de la Fertilidad” que rigen desde octubre de 2006, con el objeto de prohibir no sólo la entrega de la Píldora de Anticoncepción de Emergencia (PAE), sino también el uso del más requerido Dispositivo Intrauterino (DIU), la T de cobre.


Las declaraciones públicas realizadas desde el 2001 hasta la fecha por los representantes de la Iglesia Católica en oposición a la PAE –primero a la comercialización de ésta y luego a su distribución gratuita en consultorios a mujeres víctimas de violación- y, posteriormente, en contra de la implementación de las nuevas Normas de Fertilidad, demuestran las estrechas vinculaciones entre la oficialidad de la Iglesia Católica y esta ofensiva jurídica de la derecha y las agrupaciones “pro vida”. A continuación cito algunos ejemplos:






Estas declaraciones públicas –expresión de la postura oficial de la Iglesia Católica chilena- nos hablan del respaldo que dicha institución ha dado a las iniciativas legales que atentan contra el derecho de las mujeres a decidir sobre su cuerpo, y del profundo compromiso de ésta con la derecha y los grupos “pro vida”. Las acciones y planteamientos de los representantes de la Iglesia Católica, más allá de orientar a sus fieles en torno al uso o no de los modernos métodos de anticoncepción, han apuntado a interferir en la labor estatal, imponiendo de este modo sus valores a toda la población.


En relación a lo anterior, sostengo lo siguiente:





Por todas estas razones, exijo mi derecho ciudadano a no pertenecer más a la Iglesia Católica y a ser eliminada/o de manera definitiva de sus registros, pues no acepto que mi nombre sea usado para dar validez a los dichos y acciones de una institución que no me representa y que, más aún, atenta contra los derechos sexuales y reproductivos de las personas.

Le pido que en su calidad de autoridad de la Iglesia Católica destine esta carta a quien deba tramitar el debido proceso. 

Quedando a la espera de la recepción de su escrito de confirmación, me despido atentamente.

_____________________________ (Espacio para firma)



_____________ (ciudad), Chile, Marzo 2008