Algunas reflexiones entorno a la Cooperación internacional en Educación Superior: El caso de la Educación Física 

Mag. Julio Vanzan. Córdoba. Argentina.  

 

El sistema de Educación Superior es complejo y diversificado, producto de complejas transformaciones aunque es posible un entramando de tendencias que se vienen dando para observar con claridad prospectiva los nuevos escenarios a los debemos afrontar. 

 

El factor contextual, que en América latina se encuentra constituido de profundas desigualdades sociales, políticas y económicas como así también de procesos históricos diferentes y grandes dificultades de homologar es condicionante. Si bien es cierto que el concepto de “aldea global” según Mc Luhan, es asimilable a una corriente economicista, para dar cuenta de condiciones impuestas por los grupos de poder dominantes, es necesario tomara precauciones cuando se habla de los países del MERCOSUR.  Este panorama nos obliga a conjeturar que las condiciones desde donde partimos son diversas con la consiguiente consecuencia en cada uno de los aspectos. 

 

Existen un grupo de preocupaciones que se encuentran en la mira de los estados nacionales los cuales observan con preocupación las tendencias de mercantilización de la educación superior, impulsadas por organismos financieros internacionales y por los acuerdos de comercialización multilaterales y regionales que, de consolidarse, afectarían la esencia misma de la educación superior, su carácter de bien público al servicio de la colectividad y su importante papel en el desarrollo económico, social y cultural de la humanidad[1].  

 

La cooperación en Educación Superior implica designar un conjunto de factores que deben ser afectados para el análisis, tratamiento y proposición en la generación de un conjunto de propuestas mediadas y reguladas por una combinación estrategias que den cuenta de los caminos a seguir. 

 

A los cambios que han ocurrido desde una perspectiva histórica, habría que agregar los que se han sumado como expresión del nuevo periodo en el que nos encontramos, tales como la extrema comercialización y mercantilización de las instituciones privadas; el impacto tremendo que tienen las nuevas tecnologías que redefinen los espacios de aprendizaje; el desarrollo de nuevas áreas de conocimiento de base interdisciplinaria que empiezan a verse como sustitutivas de las tradicionales conformaciones curriculares y de la oferta de carreras actual; la contracción severa de los recursos financieros provistos por los gobiernos, con una mezcla de mecanismos de evaluación, rendición de cuentas, aparatos de acreditación que valoran el desempeño de instituciones, programas y personas; la importancia que está adquiriendo la internacionalización de los procesos de aprendizaje y de conocimiento, la aparición de redes y asociaciones académicas, la movilidad de estudiantes y los nuevos procesos de transferencia de conocimientos y tecnologías.   

 

En el contexto de la globalización, la internacionalización, la virtualización y la deslocalización, aparecen nuevos procesos socioculturales y se vuelven necesarias nuevas formas de relaciones, basados en otros parámetros y enfoques que, a su vez, se manifiestan en diferentes procedimientos prácticos de acción. Esto implica moverse entre la utopía y la realidad en marcos de transformación cultural, lo cual constituye un reto a la los sistemas de educación superior. 

 

El caso de la Educación Física 

 

Las instituciones de formación superior en Educación Física han pasado por diversas transformaciones desde sus inicios con una fuerte impronta de tradiciones, en general asociadas al deporte y la actividad física, y un poco más tardía la aparición de la recreación y el tiempo libre. 

 

En sus formatos de creación en los distintos tipos de gobiernos que los han gestado, se observa una caracterización dominada por el instrumentalismo, con sesgos biologicistas y de carga agonística en sus planteamientos de enseñanza de bases militaristas. El pasaje de muchas de estas instituciones en la décadas de los setenta a la conformación de estamentos universitarios provocó la necesidad imperiosa de proclamarse bajo el status universitario. En muchos casos convocó a la investigación como fuerza fundante de su ulterior desarrollo, en otros que no alcanzaron ese status, fueron demandados en los sistemas educativos como proveedores de los recursos humanos de área con decisiva dirección hacia procedimientos de cohesión social (Juego, Deporte, Actividad física, vida en la naturaleza) desde el marco de lo “saludable” para una población. 

 

Cada una de estas propuestas que aparecieron en distintos tiempos tuvo distintas derivaciones al campo de la Educación Física. El fuerte reconocimiento de las instituciones no universitarias hacia el campo escolar, con la consecuente subvaloración en el campo educativo respecto a la producción de conocimiento disciplinar  y por otro el gran desarrollo logrado en el campo de las ciencias biológicas al entrenamiento, el aprendizaje motor en el campo de la psicología, junto a distintas propuestas provenientes de la filosofía de la educación, lo cual dieron cuenta de panoramas diferentes de actuación. 

 

En ambos casos cada institución se movió por la impronta de sus docentes/directivos, los cuales poseían una distinción y reconocimiento social que le otorgaba el “sello” institucional cada formación. Los “grandes deportistas”, los “médicos profesores de EF”, los “intelectuales” que escribían libros y daban conferencias, entre otros. Luego a partir de la década de los ochenta se realizó un corrimiento de las formaciones iniciales y se acercaron a otras ciencias particularmente en el campo de las humanidades. Este aspecto redirigió nuevamente a otras consideraciones de orden epistemológico y consolidó su encuadre educativo sobre todo. 

 

Todas estas proyecciones tuvieron al igual que los procedimientos institucionales tejer un entramado de individualidad de cada uno de los sujetos y de las instituciones entre sí lo cual dio cuenta rápidamente a la idea de gueto. Las producciones  se vieron impactadas por la pertenencia a determinados “grupos de poder” que regulaban a sus “seguidores”, generando un distanciamiento entre las instituciones, sus docentes y estudiantes. 

 

Esto generó que la cooperación, como componente social determinante de crecimiento y desarrollo sustentable entre las instituciones ha sido prácticamente nula en el decorrer de su progreso. Esta afirmación puede sonar como acusadora, pero por el contrario pretende identificar uno de los componentes que ha dado lugar a obstaculizar y/o ralentizar el impulso necesario para el crecimiento sostenible. El docente de Educación Física en su formación inicial es promovido al individualismo por el concepto de “héroe” (como los griegos) u “hombre/espectáculo” (más posmoderno) que es el “sabedor” el que posee el conocimiento pero que no lo comparte ni divulga, pues eso lo hace “intocable”. Forma parte de las tradiciones que se van transmitiendo de generación en generación y que se traduce en el conjunto de prácticas agonísticas institucionalizadas por el acceso al poder, no del conocimiento, sino del reconocimiento social. 


 

De acuerdo a lo señalado presento algunas pautas para reflexionar y orientar los diálogos profundos sobre los cuales los estados nacionales deberán abordar y las instituciones de educación superior en el área de Educación Física consolidar en acciones concretas. Esta sugerencias constituyen en sí mismas problemáticas que no se encuentran resueltas pero que pueden colaborar a un sistema mas solidario, mas democrático, mas humanizado.  

 

Un sistema de acreditación de carreras como mecanismo de reconocimiento de títulos de grado facilitará la movilidad en la región, estimulará los procesos de evaluación con el fin de elevar la calidad educativa y favorecerá la comparabilidad de los procesos de formación en términos de calidad académica.  

 

La constitución de un espacio común regional en la educación superior tiene uno de sus pilares en el desarrollo de programas de movilidad. Este programa abarcará proyectos y acciones de gestión académica e institucional, movilidad estudiantil, sistema de transferencia de créditos e intercambio de docentes e investigadores.  


Los actores centrales del proceso de integración regional en materia de educación superior son las propias instituciones de Educación Superior. En este sentido, se considera de fundamental importancia recuperar las experiencias ya desarrolladas o en marcha, promoverlas, potenciarlas y estimular nuevas acciones. El énfasis se pondrá en acciones conjuntas en el desarrollo de programas colaborativos de grado y postgrado, en programas de investigaciones conjuntas, en la constitución de redes de excelencia, y en el trabajo conjunto con los otros niveles educativos en materia de formación docente.  

 

La definición de los escenarios en los que se mueve la Educación Superior en América Latina es una tarea pendiente en el sentido de establecer la comparabilidad como sentido de identificación no solo de las diferencias, sino particularmente las semejanzas en el orden cuantitativo y cualitativo.  

 

Incorporar competencias a las currículas para percibir, anticipar y operar sobre los movimientos sociales, sus tendencias y preocupaciones. 

 

Crear una cultura de permanente control de calidad, retroalimentación y mejoramiento implementando sólidos procesos de garantía de calidad a nivel institucional que están respaldados por la experiencia del personal académico e incorporen la opinión de los estudiantes. 

 

La educación superior transfronteriza es un camino prometedor para el mejoramiento de la equidad, el acceso y la calidad de la educación superior. Creemos que la educación superior transfronteriza debe contribuir de forma importante al bienestar económico, social y cultural de las comunidades de la región; darse cuenta de este potencial es una responsabilidad que comparten muchos interesados. 

 

Respetar el derecho de los gobiernos y de los órganos competentes dentro de las distintas naciones para establecer las reglas de funcionamiento de sus sistemas de educación superior, de proteger la inversión pública en la educación superior para asegurarse de que puedan cumplir con sus objetivos culturales, sociales y económicos y que puedan promover el acceso y la equidad para los estudiantes, los docentes, personal administrativo y de gestión. 

 

Cooperar con las organizaciones gubernamentales y no gubernamentales más importantes para controlar que los proveedores extranjeros de educación superior que operan dentro de las distintas naciones operen de manera legal y bajo vigilancia. 


 

Bibliografía 

 

Documentos:  

 

Asociación Internacional de Universidades, Asociación de Universidades y Escuelas de enseñanza superior de Canadá, Consejo Americano para la Educación, Consejo para la Acreditación de la Educación Superior Septiembre del 2004. 

Materiales de apoyo a la evaluación educativa, núm. 13, México, Comités Interinstitucionales para la Evaluación de la Educación Superior, ciees-conpes, noviembre, p. 4. 

Consejo Ejecutivo de la Red de Macrouniversidades Públicas de América latina y el Caribe "Compartiendo la calidad de la educación superior más allá de las fronteras: una declaración en nombre de las instituciones de educación superior en el ámbito mundial" la Ciudad de México 20 de junio de 2005. 

Declaración II Reunión de Ministros de Educación América latina y el Caribe – La Unión Europea, Ciudad de México, abril de 2005. 

Declaración de Caracas,  II Encuentro de Consejos de Rectores, Redes Universitarias y entidades vinculadas a la Educación Superior de América latina y el Caribe caracas, 4 de mayo de 2007 

 

Altbach (2004): Citado en Yarzabal L. “Internacionalización de la educación superior: dela cooperación académica al comercio de servicios” 

Arredondo, Víctor M. (1995), “Papel y perspectiva de la universidad”, vol. 4, México. 

Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (anuies) (1995), “Propuestas para el desarrollo de la educación superior”, en Revista de la Educación Superior, núm. 95, México. 

HARASIM, L. STARR, S, TUROFF, M.,TELES, L. (2000) Redes de aprendizaje. Guía para la enseñanza y el aprendizaje en red. Ed. Gedisa, EDIUOC. Barcelona. 

Morín, Edgar, citado por Garza, Carlos (1995), “Los valores y la reforma del pensamiento: Retos universitarios”, México, UNAM. 

Pérez Rocha, Manuel (1992), “Evaluación: crítica y autocrítica de la educación superior”, serie  

Slavin, R. (1990): “Aprendizaje Cooperativo”. Editorial Aique, Bs. As. 

Torres, Rosa María (1997), “Profesionalización docente”, Cuaderno de Trabajo, núm. 8, Cumbre Internacional de Educación, Confederación de Trabajadores Americanos, UNESCO.  

Villoro, Luis (2000), “De la libertad a la comunidad”, en Este País, núm. 106, México. 

Santoyo, Rafael (2005) “Reflexiones y propuestas para una reforma del sistema de educación superior”. cesu-unam.mex 

 

 Magister Julio Vanzan 

Director I.P.E.F  

Córdoba Capital 

 



[1] Consejo Ejecutivo de la Red de Macrouniversidades Públicas de América Latina y el Caribe. Documento "Compartiendo la calidad de la educación superior más allá de las fronteras: una declaración en nombre de las instituciones de educación superior en el ámbito mundial" Ciudad de México el 20 de junio de 2005