Arroz a la mexicana
(O, como hacer un arroz malo)
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Para hacer un arroz malo todo lo que necesitas es usar una olla o un sartén ligero de mala calidad con una tapadera floja. Pero, si quieres un buen arroz, usa una olla o un sartén ancho (preferido) y pesado de buena calidad con una tapadera bien ajustada. Enjuaga muchas veces el arroz hasta que el agua escurre bien claro. Sécalo con una toalla.
Lo que necesitas:
1 ½ taza de arroz blanco de grano largo
2/3 taza de cebolla tajada
Un diente de ajo, picado
2 cucharadas de aceite
1 jitomate grande, el más jugoso que puedes encontrar; O, una lata de salsa de tomate de 8 oz.; O, 2 tomates de lata con su jugo
Orégano seco a tu gusto
Comino a tu gusto
2 ½ tazas de caldo de pollo
Sal a tu gusto
Corta los jitomates en pedazos y hazlos puré en la licuadora. Luego enjuaga el arroz según las instrucciones citadas arriba. Calienta la olla o el sartén sobre el fuego, y cuando ya esté caliente, ponle el aceite. Cuando el aceite está bien caliente, por no humeando, ponle el arroz. Fría el arroz sobre fuego mediano hasta que quede dorado. Luego ponle la cebolla y el ajo. Siga friendo hasta que la cebolla esté transparente. Ahora ponle el puré de jitomate.
Sigue friendo el puré de jitomate hasta que los lados del sartén se pongan de un color dorado (“quemado”). Échale el caldo de pollo y hazlo hervir. Ahora ponle la tapadera y baja la lumbre a un fuego manso y ponlo a cocinar por unos 25 minutos.
Si después de los 25 minutos, el arroz todavía no está listo, pero está un poco seco, échale un poquito de agua bien caliente y tápalo. Espera unos minutos.
Variedad: Ponle media taza de guisantes o de zanahorias cocidas cortadas en tajadas al arroz cuando le pones el caldo de pollo