Porci, el tocino aventurero.
Érase una vez un tocinillo llamado Porci que vivía en una granja perdida entre las montañas. Era, como sus hermanos, muy juguetón, y casi siempre tenía hambre, por eso pasaba largos ratos tomando leche en el regazo de su madre. Pero un buen día ésta se murió, y los cerditos quedaron muy apenados. También le supo muy mal a Porci, pero a diferencia de sus hermanos, Porci empezó a preguntarse cosas. ¿A dónde habrá ido mamá? ¿me estará esperando en algún lugar? ¿me iré yo también algún día? preguntas que ni sus hermanitos, ni los animales de la granja, ni los propios granjeros sabían responderle. Pero éstas eran preguntas que a nuestro buen cerdito Porci no se le iban de la cabeza, hasta que un día se dijo a sí mismo: -Si aquí no encuentro la respuesta, iré a buscarla al ancho mundo. Buscaré hasta en la última gota del más profundo océano-. Y así fue como una fresca noche de verano Porci dejó atrás la granja que le vio nacer y partió en busca de respuestas.
Sin embargo poco antes de comenzar su andadura encontró a su viejo amigo Elefanti, quien con su enorme trompa le asustó sobre los peligros que...