SOLUCIONES VIRTUALES DE LIMPIEZA APLICADAS A OBRAS PICTÓRICAS
(XIV Congreso de Conservación y Restauración de Bienes Culturales. Libro de Actas. Valladolid 2002. ISBN: 84-95389-48-7)
Ponencia sustraída del trabajo de investigación “Soluciones virtuales de limpieza y reintegración cromática aplicadas a obras pictóricas” defendido para la obtención de la Suficiencia Investigadora y del Diploma de Estudios Avanzados (DEA) en la Universidad Politécnica de Valencia (UPV) según el programa del Departamento de Conservación y Restauración de Bienes Culturales. Dirigido por el Dr. D. Vicente Guerola Blay. Septiembre de 2001.
La obra de arte en la era de la revolución digital.
Al contrario de lo que podría parecer, el mundo artístico y concretamente el de la Conservación y Restauración de Bienes Culturales, así como en el ámbito de su gestión y exposición, ha ido evolucionando paralelamente a como lo ha venido haciendo la humanidad en todos sus campos. En los albores del siglo XXI la ciencia y la técnica nos van asombrando cada día con avances y descubrimientos que parecían impensables hace pocos años. Es este mismo progreso científico y tecnológico el que nos ofrece un amplio abanico de métodos sofisticados para estudiar, conocer, diagnosticar e incluso intervenir durante la restauración, proporcionando soluciones al conjunto de alteraciones y degradaciones que afectan a las obras. Y en el centro de todo este progreso encontramos las posibilidades massmediáticas que nos ofrece la informática. Ha sido en fecha relativamente reciente cuando los medias, y concretamente las imágenes, se han liberado de la materialidad de su soporte, sustituyendo los átomos de su masa pictórica y escultórica por los bits característicos de la virtualidad, materialmente inconsistente.
Si en el pasado, el acercamiento a una obra de arte se vino realizando, sobre todo, mediante una perspectiva histórica-artística y las intervenciones destinadas a restaurarla se basaban en criterios básicamente tradicionales y empíricos, actualmente la aproximación a una obra exclusivamente mediante estas premisas parece no ser tan aceptable. La llamada revolución digital y su consecuencia más extendida, Internet, constituyen la puerta abierta a un mundo nuevo y, en el campo del arte y la restauración, la verdadera frontera para el tiempo venidero.
De esta manera, y tal como ha venido haciendo históricamente el mundo de la restauración, el restaurador se apropia de todo lo necesario de otras disciplinas para desarrollarse profesionalmente, y así, todas las posibilidades que nos ofrece el ordenador, tanto el hardware como los diferentes programas o softwares, se adaptan y configuran a nuestros propósitos y en cada situación, ya que el mercado de aplicaciones específicas para la restauración es prácticamente inexistente.
La obra de arte en la era de su reproductividad técnica, tal y como la entendió Walter Benjamín (1936), parece haber llegado a su máxima expresión con la digitalización de la obra pictórica. La facilidad con que esta información gráfica puede almacenarse, transmitirse y editarse nos proporciona enormes posibilidades en lo referente a la conservación de la imagen y su mensaje estético-artístico y a su manipulación y restauración virtual, independientemente de su existencia material y de la pérdida o no de su autenticidad o aura (Brea, 1991).
Comprender el funcionamiento de algunos de los básicos programas informáticos y aplicarlos profesionalmente permitirá al restaurador aumentar, de un lado, su nivel facultativo y rigor científico, y de otro, conseguir una serie de ventajas operativas, consiguiendo una óptima efectividad en sus estudios. Al mismo tiempo, la viabilidad que aportan las nuevas tecnologías nos facilitan instrumentos auxiliares de trabajo de gran provecho para las investigaciones e intervenciones que llevamos a cabo.
Numerosas aplicaciones muy extendidas en el mercado pueden resultar fundamentales en este sentido, sirviendo como una herramienta más al servicio del restaurador, sin pretender reemplazar en ningún momento y bajo ningún concepto el elemento humano, siempre insustituible.
El presente trabajo de investigación, soluciones virtuales de limpieza aplicadas a obras pictóricas, pretende aplicar las nuevas tecnologías y las posibilidades que de ellas se derivan con intención de incrementar y reforzar aún más si cabe el rigor científico en lo concerniente a los estudios preparatorios previos a la intervención directa sobre la obra de arte. Al tener la oportunidad de ensayar virtualmente los procesos a seguir en las actuaciones, conseguiremos operar posteriormente con una mayor fidelidad y sabiendo, a priori, el resultado final. Si a esto añadimos la posibilidad de intervenir virtualmente la pintura en lo concerniente a su reintegración cromática, acometiendo las intervenciones de carácter estético, limpieza y reintegración, por tratarse de procedimientos que intervienen en la restitución o mejora de la integridad potencial en la imagen de la obra, devolviéndole su fuerza o capacidad expresiva original, nos encontramos ante unos resultados que pueden devenir imprescindibles antes de abordar cualquier actuación con garantías de un buen resultado.
Limpieza virtual.
Los procesos de limpieza virtual pretenderán acercarnos de una manera supuesta a los resultados obtenidos sobre la obra de arte tras una limpieza real, simulando mediante este tratamiento digital y en consecuencia no destructivo, diferentes grados de limpieza posibles, aproximándonos de una manera íntegra y fiable al resultado final tras la intervención directa sobre la obra.
Los conceptos teóricos fundamentales para el desarrollo de la parte experimental, en la que se llevarán a cabo los ensayos previos y las experiencias prácticas sobre obras pictóricas concretas, manejarán conceptos teóricos tan primordiales como las características de las imágenes digitales, la percepción y medición del color, con sus modelos más importantes, o los criterios esenciales de toda restauración; conocimientos que posteriormente se considerarán a la hora de abordar los trabajos prácticos. Un apartado especial, incluido en la fase experimental, tratará la captura, codificación y reproducción de imágenes en color y la calibración de los dispositivos correspondientes para controlar y corregir los cambios o aberraciones cromáticas que sufren en todos estos procesos.
Tras el estudio pormenorizado de todos los apartados teóricos a considerar para llevar a término la ejecución del presente trabajo de investigación, conviene poner en práctica todos estos conocimientos de manera eficiente, convergiendo hacia un resultado empírico aceptable y razonable. Los procesos de limpieza de pinturas radican en su carácter puramente estético, jugando un papel decisivo en la recuperación de la unidad potencial de la obra y rescatando, junto con la reintegración cromática, los valores primeros que ésta ostentaba.
Cualquier estudio o avance en este sentido resultará irrisorio si tenemos en cuenta la importancia vital de tales transformaciones. De esta manera, el sistema de trabajo que se propone constituye una significativa base de apoyo en lo referente al análisis y estudio de la obra pictórica con anterioridad a su intervención, incluso se presenta como una herramienta de trabajo que puede resultar definitiva en algunos aspectos, cuyos resultados pueden intervenir directamente en actuaciones reales.
Mediante la utilización de las herramientas y comandos oportunos, los programas informáticos nos permiten la corrección de imágenes de tal modo que es posible adaptar la tonalidad y compensar las aberraciones sufridas por la pintura al verse afectada por la suciedad, especialmente por la oxidación y envejecimiento de la capa de barniz. Este equilibrio cromático se logrará ajustando la imagen, ya sea de manera manual o automática. De todas las aplicaciones existentes en el mercado acerca del tratamiento de imágenes digitalizadas, el más extendido a nivel profesional es el Photoshop de la casa Adobe, que en sus diferentes versiones se ha convertido en el software líder mundial en la edición de gráficos en color. De manera que mediante este programa se realizarán la gran mayoría de operaciones encaminadas a la ejecución del presente trabajo de investigación.
En todo este proceso se deberá tener muy en cuenta la diferencia metodológica que supone el tratamiento digital de la pintura. Así, mientras en la limpieza real se pretende eliminar una capa que encontramos en la obra, precisamente gracias a su disposición estratigráfica, en la limpieza por tratamiento digital, este estrato a eliminar simplemente ve modificadas sus propiedades de carácter tonal y cromático. El grado de limpieza virtual obtenido dependerá en gran medida de dos factores esenciales:
La homogeneidad del barniz. En muchas ocasiones la suciedad y el barniz se distribuyen de manera desigual por la superficie pictórica, de forma que los ajustes de color deberán realizarse selectivamente según el grado de suciedad localizado en cada zona, seleccionándola adecuadamente con anterioridad.
El grado de opacidad de la suciedad. Es evidente que cuanto menos afecte la suciedad a la correcta percepción de la obra, con mayor facilidad se logrará limpiarla virtualmente, aún así, se pueden alcanzar resultado aceptables con grados de opacidad del barniz elevados.
Realización de catas.
Debido a la dificultad que entrañan las operaciones de limpieza el restaurador se ve sujeto a la realización de pruebas o ensayos preliminares que le garanticen una metodología de trabajo segura y precisa. Estas catas (Fig. 1) nos ayudarán a conocer el comportamiento e incluso la composición química de la suciedad a eliminar. En el presente trabajo nos servirán como punto de partida para mantener una referencia fiable del grado de limpieza virtual al que se pretende llegar. Al mismo tiempo, estas primeras pruebas realizadas sobre la obra original, se procurarán realizar con formas simples y delimitaciones claras para facilitar el trabajo en fases posteriores. Además, también será conveniente la ejecución de estas pruebas sobre zonas que detenten regiones o franjas de tintas lo más planas posibles, de manera que éstas queden partidas, quedando un fragmento en la cata de limpieza y otro, todavía sucio, fuera de ésta.
De esta manera, y tras delimitar y seleccionar perfectamente el testigo de limpieza, podemos conocer y medir un determinado color en su estado original, es decir, antes de la limpieza, y estudiar la manera en que ha variado al realizar la cata.
Aunque la limpieza virtual puede realizarse sobre la imagen digitalizada sin necesidad de disponer de un testigo real de limpieza, estas catas sí que nos servirán de guía para ajustar al máximo el resultado final que se lograría en la obra si optáramos por la metodología utilizada en dicho referente.
En algunas ocasiones se podrán utilizar testigos de color obtenidos sin necesidad de realizar catas, ya que sobresalen con motivo de algún deterioro ocasionado en la pintura, sobre todo en aquellas zonas que hayan sufrido desgastes en el barniz, frotados o simplemente por haber estado protegidas de los agentes que generan el envejecimiento del barniz, como es el caso de los bordes protegidos por marcos.
Métodos de selección.
En los procesos de limpieza virtual en los que tomemos como referente un testigo real realizado directamente sobre la obra antes de capturarla digitalmente, será conveniente reservar dicho informador o cata del resto de la imagen para evitar que las modificaciones que realicemos sobre la suciedad y el barniz al eliminarlos supuestamente, no afecten a la zona de referencia, ya limpia.
Una vez capturada o digitalizada la imagen de la obra sobre la que vamos a trabajar, lo primero a realizar será considerar de manera puntual las zonas susceptibles a ser editadas, excluyéndolas del resto de la imagen que quedará libre de toda modificación. De esta manera excluiremos las catas de las zonas sucias.
El área seleccionada quedará indicada por el borde de selección que la rodea, también llamado marco de selección. Los diferentes programas de tratamiento digital de imágenes nos ofrecen varias herramientas y métodos con los que trabajar para llevar a termino tal cometido de una manera rápida, fácil y eficaz, proporcionando, además, mediante diferentes órdenes, una gran variedad de maneras de componer las selecciones, pudiéndose perfeccionar una selección basándose en similitud de colores, así como ajustar los bordes de la selección y añadir, restar o invertir selecciones.
No importa la forma que tenga una selección; estos softwares las tratan a todas de la misma manera. Una vez seleccionada un área en la pantalla, dirigen su atención a la selección. Es posible ejecutar prácticamente cualquier orden de edición de imágenes y solamente resultará afectada el área seleccionada. Otra ventaja que nos ofrecen es la posibilidad de guardar todas las selecciones que vayamos creando y utilizarlas, si es necesario, en imágenes diferentes.
De esta manera, y teniendo en cuenta los diferentes métodos de selección, conseguiremos aislar el testigo de referencia que nos indicará, mediante el estudio colorimétrico oportuno obtenido a partir de los cambios cromáticos sufridos al realizar la cata real, el grado de limpieza al que deseamos llegar.
Variaciones colorimétricas.
En este apartado se atenderá a la variación sufrida por los colores al realizar las pruebas de limpieza con vistas a estudiar los parámetros que determinan estas variaciones y aplicar los cambios al resto de la obra, efectuando de esta manera la limpieza virtual y teniendo una visión clara de cómo quedaría la obra al totalizar la limpieza realmente.
Las mediciones del color una vez digitalizada la imagen se llevarán a cabo mediante herramientas de medición puntual (cuentagotas). Este instrumento nos permitirá la toma de múltiples muestras colorimétricas, permitiendo establecer, registrar y guardar paletas de colores al uso. Una vez almacenadas las muestras pueden ser analizadas, estableciendo sus coordenadas colorimétricas en el sistema de color que nos interese (RGB, CMYK, HSB, LaB).
Por otro lado, la confección de paletas de colores a partir de las muestras efectuadas mediante este procedimiento sobre la pintura, nos permitirá la obtención de cartas de colores perfectamente determinados que, una vez estudiados y cuantificados nos podrán facilitar el proceso de reintegración cromática.
Aplicación de cambios. Ajuste de valores y retoques. (Fig. 2 y 3)
Tras el estudio de las variaciones sufridas por la pintura en las pruebas de limpieza, deberán aplicarse los cambios al resto de la obra a través de una serie de opciones. Esta serie de correcciones implican cambios en la tonalidad, saturación, sombras, semitonos, y/o luces de una imagen. Además, estas rectificaciones se efectuarán, a menudo, de manera pareja a operaciones de retoque puntual, emulando, así, los procesos de limpieza real sobre pinturas con diferentes tipos de suciedad que precisan de diferentes tratamientos.
Tanto la corrección de color como el retoque requieren cierta habilidad y práctica. Cuanta más experiencia se consiga con las órdenes de retoque y herramientas de corrección de color, más destreza se adquirirá. Con este objetivo en mente, se debe destacar la importancia de la calibración de los diferentes dispositivos antes de comenzar cualquier proyecto, de manera que consigamos una digitalización acertada y un plan de salida congruente.
Corrección de color.
Las rectificaciones y reajustes de color y tonalidad Con Adobe Photoshop hasta conseguir los valores analizados en la cata real efectuada dependerán esencialmente de las órdenes emplazadas en la opción Ajustar del menú Imagen:
Niveles. Los reguladores de Niveles permiten realizar ajustes graduales en el brillo, el contraste y los medios tonos de una imagen. Ajustar los medios tonos permite cambiar los valores de luminosidad de la gama media de tonos de grises sin alterar considerablemente las sombras y las luces.
Curvas. La caja de diálogo Curvas es con toda probabilidad la más versátil y potente de las utilidades de corrección de color y tono de Photoshop, permitiendo el ajuste de cualquier punto de la curva tonal de una imagen. Pulsando sobre la imagen cuando está abierta la caja de diálogo, se puede ver donde está situada sobre la curva esa parte de la ilustración. Al igual que Niveles, Curvas permite ajustar la gama de tonos de una imagen. Sin embargo, en lugar de realizar los ajustes utilizando sólo tres variables (luces, sombras y medios tonos), se puede ajustar cualquier punto de la escala entre 0 y 255, mientras se mantienen constantes hasta otros 15 valores. El eje horizontal del gráfico representa los valores de luminosidad originales de los píxeles (niveles de entrada o anteriores), y el vertical los nuevos valores de luminosidad (niveles de salida o posteriores). La línea diagonal que aparece por defecto muestra la relación actual entre los valores de entrada y de salida. Si no se mapea ningún píxel a valores nuevos, todos los píxeles tendrán los mismos valores de entrada y de salida. Al trabajar en una imagen con más de un canal de colores, debemos seleccionar el canal que deseamos ajustar en el menú Canal (rojo, verde o azul). La opción Auto nos ofrecerá unos valores iniciales de corrección de la imagen a partir de modificaciones en cada canal de color RVA que constituirán el punto de partida de edición de las zonas a limpiar virtualmente. Considerando las tomas colorimétricas obtenidas sobre la cata de limpieza, conseguiremos ajustar el resto de la obra mediante la correcta variabilidad de las coordenadas RVA.
Equilibrio de color. El comando Equilibrio de color permite cambiar la mezcla de colores de manera generalizada.
Brillo/Contraste. Utilizar el comando Brillo/Contraste es la forma más fácil de realizar ajustes sencillos en la gama de tonos de la imagen. A diferencia de Curvas y Niveles, este comando ajusta al mismo tiempo todos los valores de píxel de la imagen, luces, sombras y medios tonos, por lo que no es recomendable para salidas de alta resolución. No es posible trabajar en canales individuales con este comando.
Tono/Saturación. El comando Tono/Saturación permite ajustar el tono, la saturación y la luminosidad de componentes individuales de color.
Reemplazar color. El comando Reemplazar color, permite crear una máscara basada en colores determinados y, después, ajustar los valores de tono, saturación y luminosidad para corregir el color. La máscara Reemplazar color, es temporal y no crea ninguna selección en la imagen.
Corregir selectivamente. Adobe Photoshop permite realizar correcciones de color con una técnica llamada corrección selectiva de color. Es una técnica utilizada por escáneres de alta resolución y programas de separación para aumentar y reducir la cantidad de los colores de proceso en cada componente de los colores primarios aditivos y sustractivos de una imagen.
Variaciones. El comando Variaciones, permite ajustar el equilibrio de color, el contraste y la saturación de una imagen o selección de forma visual. Este comando resulta más útil cuando se trabaja con una imagen de clave media, que no requiere ajustes de color precisos.
Cuando se trabaja y corrige el color de las imágenes, Photoshop ofrece la posibilidad de volver a la imagen y cambiar las implantaciones una y otra vez mediante capas de ajuste (Fig. 4). Las capas de ajuste permiten experimentar con los ajustes de color y tono de una imagen sin modificar sus píxeles de forma permanente. Los cambios de color y tono forman parte de la capa de ajuste, que actúa como un velo a través del cual aparecen las capas de la imagen subyacente. Esto significa que se puede corregir una imagen o practicar con correcciones de imagen, rectificando repetidamente los ajustes hasta que consigamos nuestras intenciones.
Herramientas de retoque.
Sin embargo, la eliminación virtual del barniz a menudo supone el retoque puntual de zonas de la obra pictórica que por su heterogeneidad suponen un tratamiento concreto al no responder de la misma manera frente a las correcciones de color. Por este motivo debemos recurrir a trabajos zonales en los que se dispondrán de múltiples herramientas y funciones:
Herramientas de tono. Las herramientas de tono incluyen las herramientas Sobreexponer y Subexponer, que permiten aclarar u oscurecer áreas específicas de una imagen respectivamente, y Esponja, que permite cambiar la saturación de color de un área. Sobreexponer y Subexponer se basan en la técnica tradicional utilizada por los fotógrafos de aumentar el tiempo de exposición dado a un área determinada en la copia. Los fotógrafos controlan la luz durante una exposición para aclarar un área de la copia (sobreexponerla) o aumentan la exposición para oscurecer la copia (quemarla). La herramienta Esponja es útil para aumentar o reducir de forma suave la saturación de un área. En modo Escala de grises, la Esponja aumenta o disminuye el contraste desplazando niveles de gris desde o hacia el gris intermedio. Así pues, este paquete de herramientas se utiliza para aclarar, oscurecer o saturar zonas pequeñas de la imagen que no precisan demasiado ajuste tonal. Además, estas opciones nos permiten seleccionar previamente el ajuste en luces, sobras o medios tonos y regular el porcentaje de exposición con el que se desea trabajar.
Herramientas de pintura. Las herramientas de pintura incluyen las herramientas Pincel, Aerógrafo y Lápiz. Cada herramienta de dibujo pinta con el pincel y el puntero de la herramienta especificados. Además, estas herramientas nos ofrecen gran variedad de opciones o modos de fusión que se usan para determinar la forma con que trabajamos y modificamos las zonas de la imagen, creando una amplia gama de efectos especiales. La mayoría de estos modos precisan de un color cuyas coordenadas RVA sean idénticas, es decir, un gris, para conseguir sensaciones de limpieza que se adecuen a nuestros propósitos, imitando la acción del hisopo. Una combinación con la que se han obtenidos excelentes resultados ha sido con la utilización de la herramienta aerógrafo con su modo superponer, trabajando a una presión mínima y con un color gris medio.
Otras aplicaciones.
Todas las acciones analizadas para llevar a cabo la limpieza virtual de una obra de arte se han puesto a disposición exclusivamente en lo referente a la eliminación del barniz oxidado de las pinturas y los cambios que esto supone frente a su estado inicial en cuanto a sus valores tonales. Sin embargo, el concepto de limpieza va mucho más allá; los repintes localizados sobre obras anteriores originales suponen también un estudio previo a su eliminación o aceptación que, a menudo han suscitado no pocas controversias.
Con las potentes herramientas que nos proporciona Photoshop y con una base documental precisa y correctamente fundamentada, no sería descabellada la eliminación supuesta de dichos repintes y la obtención de imágenes que poco diferirían del concepto original creado por el artista primero.
Por otra parte, si a estas técnicas de tratamiento digital de imágenes unimos los métodos de análisis (UV, reflectografía, radiografía...) que nos permiten localizar dichos repintes y la pintura original que ha desaparecido, es decir, la presencia de lagunas, tampoco resultaría difícil obtener imágenes de la pintura con las pérdidas que posee, posibilitando de esta manera el estudio de su viable reintegración cromática, aspecto tratable también por medios informáticos y resultados virtuales.
Conclusión.
Toda la información teórico-práctica que hemos comentado en el presente trabajo de investigación, es sólo una pequeña parte de las numerosas posibilidades que un ordenador pone a la disposición de la restauración. La amplia gama de opciones profesionales, de realizaciones prácticas y de posibles aplicaciones que la informática va añadiendo, día a día, a los diferentes campos profesionales que constituyen la conservación y restauración de bienes culturales, se presenta como un nuevo filón inagotable de futuros proyectos e investigaciones.
Asimismo, la apropiación y adaptación de herramientas de trabajo que habitualmente se han venido utilizando en campos ajenos a la restauración es la nota predominante en nuestra disciplina. Siguiendo la misma premisa, la acomodación de la aplicación Adobe Photoshop a las necesidades de trabajo e investigación que se suscitan en el campo de la conservación y restauración de bienes culturales es requisito fundamental de la labor científica que hemos llevado a cabo. Y si en esta ocasión, exclusivamente se ha tratado la resolución supuesta de los problemas de limpieza sobre la obra de arte, se deja la puerta abierta para la explotación máxima de las viabilidades que el programa ofrece en otro tipo de ámbitos.
De esta manera, la reintegración cromática virtual, la realización de mapas de daños digitales, la elaboración de croquis, esquemas y gráficos son algunas de las cuestiones que podrían explorarse en este sentido. Además, con la adopción de otra relación de aplicaciones con otra serie de características como los elaboradores de texto (Microsoft Word), las bases de datos (Microsoft Access), los programas de edición de imágenes tridimensionales y de diseño gráfico (3D Studio, Corel Draw), etc, conseguiremos un amplio abanico de útiles que correctamente aplicados a diversas cuestiones y problemas, posibilitarán la resolución de asuntos difícilmente viables por otros medios tradicionales.
Si a todo ello unimos los diferentes medios técnicos que se van desarrollando paralelamente a la informática, conseguiremos compilar y complementar una gran variedad de medios que conectados óptimamente bajo una metodología rigurosamente establecida nos ofrecerán resultados inusitados a primera vista pero realmente posibles como la reposición de faltantes tridimensionales a partir de réplicas realizadas en impresoras 3D, la transferencia de reintegraciones cromáticas digitales sobre obra real, o la elaboración de grandes bases de datos multimedia, proposiciones que empiezan a investigarse con gratos resultados.
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