"El astuto vagabundo".
... Érase una vez un vagabundo que iba de pueblo en pueblo, se alimentaba de lo que iba recogiendo en el pueblo. Los niños jugueteaban con él, a cambio el vagabundo les contaba mil historias de sus viajes de aquí para allá. Un día, el vagabundo se tropezó con el señor más anciano del lugar, empezaron a hablar, el anciano le preguntó al vagabundo porqué había elegido esa vida tan errante, sin tener cobijo de nadie que le puediera salvar en un momento determinado, a lo que el vagabundo contestó, que su vida era sus piernas para poder caminar.
Pasaron unas semanas, y en el pueblo ocurrió un suceso, robaron tres gallinas al anciano del lugar y claro, todos rápidamente lo primero que pensaron fue en el vagabundo que por allí estaba. Una noche, se reunieron para tratar de solucionar el problema y no hubo duda, todos culparon al vagabundo de lo sucedido. A la mañana siguiente, buscaron al vagabundo para interrogarle, si había robado él las gallinas, a lo que constestó, que no. Después de tomar veredicto, decidieron que en dos trozos de papel, se escribiera en uno "inocente" y en otro "culpable", para ir o no a la horca, y así se lo comunicaron al vagabundo.
El domingo, fue el día elegido, todo el pueblo estaba reunido en la plaza del pueblo para ver si era ahorcado el vagabundo o no.
El anciano sostenía en su mano los dos papelitos (pero no que el pueblo no sabía, es que en los dos trozos de papel se había escrito "Culpable") y se los acercó al vagabundo para que eligiera uno de ellos, cual fué la reacción del vagabundo que cogió uno de ellos y se lo tragó. El pueblo empezó a chillar y a exclamar a la horca, a la horca... El anciano comprobó que trozo de papel había quedado y lógicamente era "culpable". Se dirigió al pueblo y les comentó que el vagabundo era inocente, pues había elegido el trozo de papel que así lo demostraba, por lo que fue soltado y al día siguiente se marchó de pueblo.