LA FILOSOFÍA DE ARISTÓTELES
Aristóteles (384 a. C.), natural de Estagina, definió la Filosofía como una ciencia que se ocupa de ciertas causas y de ciertos principios. Esta definición, que introdujo en su obra titulada Metafísica, es la conclusión a la que llega Aristóteles después de reflexionar sobre la naturaleza de la ciencia y las diferencias entre la ciencia y la experiencia.
Aristóteles definió la experiencia como el conocimiento de las cosas particulares y el arte como el conocimiento de lo general. La diferencia principal entre estos dos conceptos estriba en la capacidad del arte para ser enseñado, a diferencia de los hombres de experiencia, que no podían enseñar. Por eso Aristóteles creía que el arte tenía un mayor parecido a la ciencia que a la experiencia, ya que, según sus palabras, "El carácter principal de la ciencia es poder ser transmitida por la enseñanza". Por último, Aristóteles afirmó que el hobre de experiencia parece ser más sabio que el que sólo posee conocimientos sensibles, pero menos que el hombre de arte. A partir de todo esto, Aristóteles crea su propio concepto de filosofía, estudiando las causas y los principios de los que se ocupaba la filosofía como ciencia.
En primer lugar, define a la Filosofía como una ciencia teórica y no práctica y pone como ejemplo a los primeros filósofos. También explica cómo fue la admiración la causa que movió a los hombres a hacer sus primeras indagaciones filosóficas, pues intentaron una explicación sobre los objetos que les maravillaban y no podían entender. Intentaron también interrogarse acerca de fenómenos de mayor trascendencia, buscando acabar con su ignorancia. De esto extrae Aristóteles que los primeros filósofos se dedicaron a la ciencia para saber y no por su utilidad práctica, ya que no hay ningún motivo extraño que lleve a los filósofos al estudio de su ciencia.
De la Filosofía dice Aristóteles que es la única ciencia libre entre todas ellas, ya que es la única que depende de sí misma. De este modo, también le da el valor de ser una ciencia divina, por lo que debe de gozar de una estima superior. Y lo piensa por un doble motivo: es una ciencia patriminio de Dios y trata sobre las cosas divinas. Afirma que todas las demás ciencias tienen más relación con nuestras necesidades que la Filosofía, pero ninguna es más importante que ella.
A su vez, Aristóteles añade que el fin de un filósofo debe ser una admiración contraria a la que provocan las primeras indagaciones en toda ciencia. A este adecuación se llega mediante el conocimiento (con esto Aristóteles define cuál es la naturaleza de la Filosofía y el fin de su estudio).
Por último, sugiere que es necesario avanzar en la ciencia de las causas primeras, pues solo cuando se conocen se llega a saber de verdad. Distingue cuatro tipops de causas, siendo la primera "la esencia, la forma primera de cada cosa"; la segunda, "la materia, el sujeto"; la tercera, "el principio del movimiento"; y la cuarta es la causa final de las cosas, "el bien". (Álvaro)