HUMANISMO
El término engloba pensamientos y actitudes de muchas filosofías diferentes. En términos generales, podemos definir un humanista como alguien que coloca al ser humano, su vida y sus valores, en el centro de su visión del mundo (antropocentrismo). El humanismo da gran importancia a la libertad, especialmente a la de expresión, a la razón – base del progreso y también de la ética humanística- y a las posibilidades y derechos del individuo.
Muchos de los ideales del humanismo nacieron en la Antigüedad, en la misma época en la que los filósofos formulaban conceptos sobre el mundo y el ser humano que, por primera vez, no estaban basados en la religión.
El antecedente más antiguo del humanismo puede ser Sócrates – ateniense del siglo V a C condenado a muerte por un tribunal popular en la democrática Atenas, acusado de no creer en los dioses y de corromper a los jóvenes-. Se ha dicho de él que “ recogió la filosofía del cielo para ponerla en la tierra, le dio un hogar en las ciudades, y la llevó hasta las casas, obligando a la gente a pensar en la vida y en la moral, en el bien y en el mal.” Su objetivo era estudiar el ser humano para descubrir la manera más correcta de vivir.
Sócrates era un racionalista, esto es que tenía una fuerte fe en la razón del ser humano. Esta, la razón, y no un cúmulo de normas heredadas, le permitía al ser humano descubrir en su interior la diferencia entre el mal y el bien. Su idea era: quien conoce lo correcto, actúa correctamente, porque sólo un hombre bueno puede ser un hombre feliz. El que actúa mal, lo hace por desconocimiento.
También subrayó los límites del conocimiento, de lo que puede comprender un ser humano: la verdadera sabiduría tiene que ser consciente de lo que uno no sabe.
Los estoicos son otra importante contribución a la historia del humanismo. Fue una escuela filosófica fundada en Atenas alrededor del 300 a C, pero que cobraría cuerpo e importancia en el mundo romano del siglo II d de C.
Los estoicos pensaban que el fundamento para distinguir el bien del mal se hallaba en la naturaleza; era una de tantas leyes naturales que rigen la vida. El instrumento que tenemos los humanos para conocer las leyes naturales es la razón. Seguro que conoces algunas de las consignas que aportaron los estoicos a la ética humanística: “El hombre es inviolable para el hombre”. “Trata a tu semejante como te gusta que te traten a tí”.
Los estoicos eran cosmopolitas, señalaron los intereses comunes de la humanidad (“Es más lo que nos une que lo que nos separa”), se interesaron por la vida social y algunos de ellos fueron hombres de Estado (como el emperador Marco Aurelio). Contribuyeron a la difusión de la cultura griega en el mundo romano y fueron los que acuñaron la palabra “humanitas”, humanismo o relativo al ser humano.
Desde entonces algunas épocas han estado más marcadas que otras por el pensamiento humanista, que ha sobrevivido siempre. Estas épocas son el Renacimiento y la Ilustración.
Renacimiento
Lo que renació en esta época (mediados del siglo XIV en Italia) fue el humanismo de la Antigüedad.
El nuevo lema era “volver a las fuentes”, es decir, al arte y la cultura de la Antigüedad. Uno de sus objetivos era de tipo pedagógico: el estudio de las disciplinas humanísticas proporcionaban una formación que desarrollaba “lo humano”. “Los caballos nacen” -decían “pero los seres humanos no nacen, se hacen”. Redescubrieron el valor del ser humano, que volvió a estar en el centro de su visión del mundo. Los humanistas de esta época se sentían a gusto con la existencia y disfrutaban de los placeres del aquí y el ahora. Tenían una visión positiva de la humanidad. Cuando el hombre podía desarrollarse libremente, sus posibilidades eran ilimitadas.
Los humanistas del renacimiento no veían ninguna contradicción entre cultura clásica y cristianismo. De hecho muchos humanistas de esta época eran cristianos.
Empezaron a librarse de las viejas autoridades y a contemplar el mundo con sus propios ojos. Se creó así un nuevo método para las ciencias: el método empírico. Toda investigación tiene que basarse en la observación, la experiencia y los experimentos.
La Ilustración
En el siglo XVIII llegó un nuevo movimiento humanista que se inició en Inglaterra pero se expandió rápidamente por Francia. Estas ideas están en la base de la Revoluición francesa y por lo tanto de la era Contemporénea.
Quizás el filósofo y escritor más destacado de la ilustración sea Voltaire, que dedicó su vida y sus escritos a luchar contra el fanatismo, la intolerancia y el abuso de poder. Voltaire pensaba que la única medicina para estos males era ilustrar, formar a la gente de a pie. La pobreza y la represión se debía a la ignorancia y la superstición. La pedagogía se convirtió por tanto en uno de sus objetivos.
Los filósofos de la Ilustración fueron agitadores sociales en pos de “los derechos naturales del ciudadano”. Esto implicaba, sobre todo, libertad de expresión. Tanto en lo que respecta a la religión como a la moral y la política, habría que asegurar el derecho del individuo a expresar sus opiniones. Ideas cruciales eran la tolerancia, el amor y la filantropía.
El principio de la inviolabilidad del individuo se fromuló en La Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, que fue aprobada por la Asanblea Nacional francesa en 1789. Dicha declaración constituyó la base de la Constitución Noruega de 1814 y de la elaboración de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas en 1948.
La relación de los humanistas con la religión y , en concreto, con la iglesia católica ha sido inestable. La mayoría de los humanistas del Renacimiento eran cristianos por convicción. También muchos de los humanistas de la Ilustración. Así que se esforzaban por encontrar en la Bíblia muchos ideales defendidos por los humanistas. Había otra rama que investigaba las ideas humanistas carentes de sentido religioso, solo como fruto de la razón, y la razón te invita a “dudar de tus creencias”. La relación entre humanistas y religión se puso más fea en el XIX, a partir de la teoría de la evolución de Darwin. Pero si quieres saber más de esto, pregúntale a tu profesor de filosofía.
Ahora díme: ¿cuál de estas ideas ves reflejadas en nuestro sistema de gobierno actual, sistema que es el que impera en todo Occidente?